La economía encadena casi dos años en recesión

El PIB cierra el año aún en negativo pese a la menor caída del consumo

La economía española finalizó 2009 con un descenso de la actividad del 3,6%, según la cifra estimada por el Banco de España. Esta caída, que es una de las mayores de las últimas décadas, estuvo motivada por la fuerte contracción experimentada por la demanda interna, que alcanzó el 6%, aunque los datos del último trimestre apuntan a que sigue moderándose el deterioro y el PIB se acerca a la estabilización.

Una vez que las grandes economías de la zona euro y EE UU ya han registrado algún trimestre con tasas de crecimiento positivas, abandonando con ello la recesión, habían gran expectación por saber qué habría ocurrido con el PIB en España. Las estimaciones elaboradas por el Banco de España establecen que, si bien los indicadores confirman que la contracción se ha moderado, durante el último trimestre del año la actividad se redujo un 0,1% sobre el tercero, tal y como adelantó CincoDías el 3 de febrero.

A falta de las cifras que publique la próxima semana el Instituto Nacional de Estadística (INE), en términos interanuales el descenso fue del 3,1%, lo que da como resultado que el PIB habría disminuido un 3,6% en el conjunto de 2009, según hizo público el viernes el organismo regulador.

Mejoras en consumo e inversión

La producción industrial modera su caída al final del ejercicio

El último informe de coyuntura del banco sitúa este retroceso de la economía española "en consonancia con la severidad de las tendencias contractivas a las que se ha enfrentado la economía mundial, si bien, en España, los desequilibrios acumulados durante la fase expansiva previa también habrían contribuido a la disminución de la actividad". El descenso de la producción fue, sobre todo, consecuencia de la pronunciada caída de la demanda nacional, que alcanzó el 6% en el conjunto de todo el ejercicio, y afectó a todos sus componentes, excepto a los vinculados a la actuación de las administraciones públicas. No obstante, el Banco de España destaca que en la recta final del año continuó la moderación de la contracción. Es más, indicadores como el consumo y la inversión en bienes de equipo podrían haber recuperado leves tasas positivas de crecimiento, como consecuencia de algunos de los estímulos puestos en marcha (ayudas para la compra de automóviles). La inversión pública también protagonizó un final de año esperanzador por la ejecución de las obras del Fondo Local.

Otro de los indicadores que parece confirmar esa tendencia de la actividad hacia la estabilización es la producción industrial. El índice general corregido de efectos de calendario cerró diciembre con un retroceso del 1,4% y una caída para el conjunto del año del 15,8% de promedio, lo que representa su mayor desplome desde que se inició la serie en enero de 1993, según el INE. No obstante, en los últimos meses del ejercicio, la actividad de este sector ha suavizado significativamente el ritmo de su deterioro. Pese a ello, acumula ya 20 meses de caídas interanuales consecutivas.

Leve ajuste en vivienda

El Banco de España incluye en su último boletín una comparativa sobre cómo se han comportado los mercados inmobiliarios de España, Reino Unido y EE UU.

El estudio destaca cómo la oferta no reaccionó igual en los tres países, lo que explica en buena medida cómo está siendo el ajuste del sector en cada uno de ellos. Así, mientras en España los precios se han abaratado un 12% desde los niveles máximos hasta el cuarto trimestre del pasado año; en EE UU los descensos alcanzan ya el 33% y en Reino Unido llegan al 16%, hasta septiembre pasado. La explosión edificadora fue de mucha más envergadura en España, de la que resulta el elevado stock de casas sin vender. De ahí, que el estudio prevea que es en España donde el ajuste, tanto de precios, como de actividad, se prolongará más tiempo que en las dos economías sajonas. El Banco de España no descarta que los pisos sigan abaratándose este año y en 2011.

Ordóñez apoya el retraso de la jubilación

Dice la institución presidida por Miguel Ángel Fernández Ordóñez que las reformas estructurales constituyen, junto con la consolidación presupuestaria, el principal instrumento con que cuenta la economía para superar la crisis y restablecer el crecimiento.

En este sentido, el informe hecho público el viernes que dentro de esas reformas "tendrán especial trascendencia las referidas a la sostenibilidad del sistema de pensiones". El Banco de España apunta que la propuesta efectuada por el Ejecutivo de retrasar dos años la edad legar de jubilación de los 65 a los 67 años "puede contribuir de manera significativa al equilibrio financiero del sistema público".

No obstante, el banco recordó también que otras iniciativas que también pueden ayudar a incrementar la actividad y, por ende, el empleo son todas las "referidas al funcionamiento del mercado de trabajo".

Se trata de un significativo respaldo a una de las cuestiones que más polémica ha levantado en los últimos días. Organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) o la OCDE y nacionales como la patronal CEOE han defendido la necesidad de emprender esta reforma para garantizar la viabilidad futura del sistema, mientras que los sindicatos han anunciado movilizaciones si el Gobierno no modifica sus posiciones de partida.