Mantiene la producción y los despidos en Figueruelas

GM estudia fabricar en España el Combo y un coche eléctrico

General Motors estudia producir en Zaragoza el nuevo modelo de la furgoneta Combo y un coche eléctrico, que sería compartido con la planta de Eisenach. El grupo presentó ayer en Rüsselsheim (Alemania) la cartera de nuevos productos que están siendo diseñados por la empresa y precisó que ambas iniciativas "están todavía en fase de desarrollo".

GM estudia fabricar en España el Combo y un coche eléctrico
GM estudia fabricar en España el Combo y un coche eléctrico

General Motors estudia la producción de dos nuevos modelos, la próxima generación del Combo y un vehículo eléctrico, que de salir adelante se fabricarían en las plantas de Figueruelas (Zaragoza) y Eisenach (Alemania), según anunció ayer el vicepresidente de Manufacturas del grupo, Reinald Hoben.

En el caso de que el nuevo vehículo eléctrico saliera adelante, no alteraría los porcentajes de producción entre Eisenach y Figueruelas, que ayer fueron confirmados. La planta zaragozana producirá el 70% de la plataforma que incluye al Corsa, Meriva, Combo y sus derivados frente al 30% de la alemana hasta 2013. A partir de ese año, el 72% de la fabricación se quedará en Figueruelas y el 28% en Eisenach.

El Plan Industrial de GM ha confirmado también los 900 despidos en la planta aragonesa, como parte del global de 8.300 del conjunto de las fábricas europeas. La fórmula de aplicación será "socialmente responsable y lo menos traumática posible".

La reunión de ayer ha confirmado el respaldo del GM a Figueruelas. La fabricación tanto del nuevo Combo como del minicoche eléctrico aún están en fase de desarrollo. El Plan Industrial ratifica la tradicional relación entre Figueruelas y Eisenach. El mantenimiento de la capacidad productiva resulta decisivo cuando GM, según anunció ayer, tiene previsto invertir 6.500 millones en producto y 8.500 millones en nuevos diseños de ingeniería. La factoría aragonesa está, tras el respaldo obtenido, en las condiciones más favorables para ser la adjudicataria de nuevos proyectos.

Según las estimaciones ofrecidas ayer, GM considera que la reestructuración tendrá un coste de 3.300 millones de euros, de los que 2.700 deberían ser aportados por los Gobiernos europeos. La capacidad de producción instalada en las plantas tiene un volumen de 1,5 millones de vehículos un nivel prácticamente imposible de alcanzar en los próximos cuatro años. A pesar de que el plan presentado ayer recoge aspiraciones fundamentales para Figueruelas, los sindicatos consideran que "todavía mantiene lagunas y no se ha respondido a cuestiones importantes". La empresa está devolviendo los créditos suministrados por Alemania y ha mostrado voluntad de contratar más directivos para relanzar la empresa.

El problema de Amberes

El cierre de la planta de Amberes (Bélgica) se ha convertido en un problema para las negociaciones del plan de ahorro, cifrado en 265 millones para el conjunto de las plantas continentales. Los sindicatos exigieron ayer "una alternativa para la ocupación de Amberes", pero el futuro de esta fábrica parece muy sombrío.

Amberes había concebido esperanzas de producir un pequeño todoterreno, lo que permitiría conservar el grueso de su plantilla. Pero los números son crueles y la fabricación de ese vehículo resulta mucho más económica en Corea, lo que hace inviable el proyecto. Algunos han visto, en la cancelación de esta iniciativa, una deslocalización del Astra, lo que constituye un error. GM está apostando por Europa (Figueruelas es un ejemplo), pero ha subrayado que no está dispuesta a mantener plantas (y menos aún, a alentar nuevos proyectos, como el del todoterreno) que impliquen pérdidas.

Para la fábrica aragonesa, cuyos representantes siempre han acabado entendiéndose con GM, Amberes constituye un problema, ya que entorpece la negociación global en la que se inscriben sus intereses.