Se han rescatado a 121

La tragedia en Haití ya deja 75.000 muertos

La Dirección de la Protección Civil (DCP) ha estimado en 75.000 el número de víctimas mortales del terremoto del pasado 12 de enero, según informaron este miércoles los medios de comunicación locales. El anterior balance, hecho público el pasado domingo por el secretario de Estado para la Alfabetización, Carol Joseph, era de 70.000 muertos.

En el departamento de Sureste, la ciudad más afectada ha sido su capital, Jacmel, mientras que en el departamento de Oeste el seísmo ha arrasado seis ciudades, Carrefour, Grand-Goave, Gressier, Léogane, Petit-Goave y la capital del país, Puerto Príncipe, donde la mitad de los edificios han quedado destruidos.

Al respecto, los habitantes de Léogane han lamentado que las labores de salvamento se estén centrando en Puerto Príncipe en detrimento de otras localidades situadas a unos pocos kilómetros de la capital. "Es como si Haití se limitase a Puerto Príncipe", declaró un vecino a la agencia de noticias local Haiti Press Network.

Leogane ha quedado destruida en un 90 por ciento y se teme que haya entre 20.000 y 30.000 muertos, pese a lo cual apenas les llegan servicios de rescate, recursos o atención médica y dependen plenamente "de la solidaridad" de sus propios habitantes.

Entre tanto, los equipos de socorro han sacado vivas de entre los escombros a cuatro personas más en Haití en las últimas 24 horas, incluido un bebé de 22 días y a un niño de tres años, con lo que la cifra de rescatados llegó a 121, reveló hoy la ONU.

El organismo confirmó también el hallazgo de otros dos supervivientes a los que se intentaba rescatar en el momento en que los equipos de Naciones Unidas emitieron su último reporte. n el punto máximo de la operación de salvamento, participaban 52 equipos terrestres, compuestos por un total de 1.820 colaboradores y 175 perros.

Hoy, una semana después del terremoto, permanecen 36 equipos que todavía tratan de encontrar supervivientes, tras los recates de los últimos días que muchos consideran casi milagrosos.