Tras 15 años de avance

La renta per cápita cae a niveles previos a 2006 y su poder de compra, al de 2002

La renta per cápita de los españoles cayó en 2009 por debajo de los 18.000 euros, un nivel intermedio entre las rentas registradas en 2005 y 2006. Tras quince años consecutivos de avance, la riqueza personal media descendió más de un 6% el año pasado, y en valores reales se situó en los niveles que se registraban ya en 2002.

La crisis severa de actividad y empleo que ha sufrido la economía en 2009 ha pasado una no menos severa factura a la riqueza de los españoles. Según las estimaciones elaboradas por este periódico para todo el ejercicio, extrapolando los datos ya disponibles del Instituto Nacional de Estadística hasta el tercer trimestre del año, tanto de renta disponible como de población, la renta per cápita de 2009 fue de unos 17.930 euros corrientes. Esta cantidad supone un descenso del 6,24% respecto a la renta por habitante de 2008, que ascendió a los 19.125 euros.

El descenso de la renta individual se produce como consecuencia de un fuerte descenso de la renta bruta disponible (coherente con un descenso del producto interior bruto del entorno del 3,5% en tasas nominales), así como de la renta neta, puesto que el consumo de capital fijo de los españoles mantuvo tasas de crecimiento durante todo el año en torno al 6%.

La renta disponible ha encadenado cinco trimestres consecutivos de caídas, desde que comenzó su ajuste en el último trimestre de 2008, que ha llevado a un comportamiento más reservado del consumo de los agentes económicos y a un crecimiento del ahorro hasta proporciones desconocidas. Pero el mantenimiento de las obligaciones financieras contraídas por los hogares y las empresas en los últimos años del ciclo alcista de la actividad y la inversión ha provocado el fuerte ajuste en la renta per cápita por vez primera en los últimos quince años.

El descenso de la producción y el avance de la población provocan la caída de la riqueza

En los tres primeros trimestres del año la renta bruta disponible generada ascendió a los 748.490 millones de euros, mientras que el consumo de capital fijo llegó a los 138.465 millones de euros. Así, la riqueza neta acumulada hasta septiembre ascendió a 610.025 millones de euros. Dado que esta variable experimentó un descenso interanual del 5,58% en los tres primeros trimestres, aplicamos un recorte similar para estimar la renta disponible del cuarto trimestre, que quedaría en los 214.072 millones de euros.

Así, durante los cuatro trimestres del ejercicio la renta acumulada estimada ascendería hasta los 824.097 millones de euros, que repartidos entre los 45,96 millones de residentes supone un reparto individual de los citados 17.930 euros.

Desde 1995 la renta per cápita nominal (en euros corrientes) ha pasado desde los 9.851 euros hasta los 19.125 de 2008. Pese al fortísimo avance de la población radicada en España (ha pasado de 39,38 millones a los 45,96) el crecimiento del PIB ha posibilitado encadenar casi tres lustros de avance de la producción y la renta per cápita con tasas muchas veces superiores al 5%.

Sólo en el ejercicio de 2008, ya con la crisis económica muy avanzada y una destrucción importante del empleo, el crecimiento anual absoluto de la renta personal se limitó a poco más de cien euros, un 0,58%. Pero en 2009 la fuerte contracción del PIB ha abocado ya a un descenso muy abultado a la riqueza, dado que el crecimiento de la población ha mantenido ritmos notables, aunque más moderados.

En 2009 la población que Estadística toma en consideración a efectos de la Contabilidad Nacional es de 45.960.000 personas (1 de octubre), frente a los 45,59 millones considerados en 2008. Tal masa demográfica se repartió una renta neta disponible estimada de 824.097 millones de euros, con un valor per cápita de 17.930. El descenso de la renta neta agregada fue de un 5,59% en el año, mientras que la renta personal cayó un 6,24%.

Renta en euros constantes

Estadística sólo proporciona la evolución de la renta per cápita en términos nominales, en euros corrientes. Pero un cálculo efectivo del poder real de compra de la renta generada por los españoles exige el necesario filtrado del deflactor de la producción de la riqueza. Así, utilizando la evolución del deflactor del PIB desde 2002, el valor de la renta per cápita real de 2009 es incluso inferior al de 2002. Si en aquel año, tomado como base para éstos cálculos, la renta disponible neta era de 14.879 euros por habitante, en 2009, y en euros constantes de 2002, sería de únicamente 13.860 euros.

Esta cantidad es un 6,73% inferior a los 14.861 euros que deberían contabilizarse como renta real en 2008. Pero ya en 2008 también en precios constantes del ejercicio 2002 la renta habría descendido un 2,54% sobre la registrada en 2007 (15.249 euros). Los avances desde 2004 a 2006 son positivos todos los años, pero muy limitados: únicamente superan el 1% en el año 2003.

Para calcular la renta real por habitante hemos tomado como referencia el valor nominal de 2002 (los 14.879 euros citados) y se ha filtrado con el deflactor de producto interior bruto registrado por Estadística, y que en los siete años transcurridos desde entonces acumula una depreciación del 22,7%. Algunas fuentes estiman que el deflactor de la producción podría hacer sido superior al contabilizado por el excesivo sesgo, tanto en precio como en cantidad, que ha supuesto la construcción en los últimos años.

PIB por habitante

Utilizando el producto interior bruto como variable para medir la riqueza de los españoles, las conclusiones son muy parecidas a las que arroja la renta per cápita disponible: la producción por habitante nominal se situaría en unas cifras a caballo entre las registradas en 2006 y 2007, mientras que en términos reales estaría en los niveles del año 2004. De haber mantenido en el último trimestre del año 2009 un desempeño similar al del resto del año, el producto interior bruto habría concluido en 1,050 billones de euros, con una caída nominal del 3,5%. La producción por persona también habría descendido en 2009 hasta los 22.854 euros, unos 1.019 euros menos que los 23.874 de 2008, un 4,26%.

En el reparto de la tarta nacional, y pese a la crisis, ha elevado ligeramente su peso la remuneración de los asalariados, así como el excedente bruto de explotación, en detrimento de los impuestos sobre la producción y sobre las importaciones, que han reducido su peso casi a la mitad: del 11% del PIB en 2006 al 7,2% en los tres primeros meses de 2009. Dado que también se ha contraído la inversión, lo ha hecho en paralelo la necesidad de financiación de la economía.

En los valores medios de la Unión Europea

En 2008 España tenía un PIB por habitante que en paridad de poder de compra suponía el 102,6% de la media de los 27 países de la Unión Europea. Sin embargo, España se mantiene por debajo de la media de la zona euro, si tenemos en cuenta que la zona euro (15 países) como tal está en el 109,1% de la media de la Unión Europea. Alemania tiene trece puntos más de PIB per cápita que España en la escala europea, Francia 5,3 más, e Irlanda 33 puntos que España. Italia está en el mismo nivel que España, pero Portugal y Grecia se situaban en 2008 a notable distancia. Medido en renta per cápita, en dólares y en paridad de poder de compra, como lo contabiliza el Banco Mundial, España ocupaba el lugar 36 del ranking, con 36.400 dólares en 2008. Según ese escalafón, la UE tenía una media de 33.700 dólares anuales, mientras Francia, Grecia e Italia estarían ligeramente por debajo.

Alemania disfrutaría de una renta de 35.500 dólares por habitante, Reino Unido de 36.700 dólares, y Suecia de 38.200. EE UU ocupaba el número diez del ranking, con 47.500 dólares; Suiza, con 42.000, estaría en el 18, y Canadá, con 39.200, en el 22. Encabeza el escalafón Liechtenstein, con 118.000.

7,5 millones más de habitantes

Desde 1995 la población residente en España ha pasado de los 39,38 millones de personas a los 46,9, con un avance absoluto de 7,51 millones de personas y un incremento relativo acumulado del 19,07%, según los datos del INE. Pero la población se ha convertido en un generador de actividad determinante (consumo y mano de obra), y el PIB y la renta disponible han crecido más rápido que la demografía durante todo el ciclo de los tres últimos lustros, con la única excepción de año 2009.