Consecuencias de la crisis

La subida de impuestos lastrará el ahorro familiar

Funcas prevé que caerá seis décimas este año por el alza del IVA y la reactivación del consumo

La recesión económica y el aumento del desempleo han provocado un doble efecto en los consumidores. Por una parte han aplazado la mayoría de decisiones de compra hasta que la coyuntura económica mejore (el gasto en consumo final se ha reducido un 6,3% en el tercer trimestre de 2009), lo que llevado a la tasa de ahorro de los hogares a máximos históricos.

Una situación que va a cambiar a lo largo de este año, tal y como vaticina la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas) en sus últimas previsiones sobre economía regional. El informe prevé que la tasa de ahorro de los hogares caerá tres décimas en 2010 y se situará en el 21,3% de la renta disponible por dos motivos: la subida de tres puntos del IVA, prevista para el 1 de julio de 2010, y la previsible recuperación del consumo en la segunda fase de este año, una vez superado la parte más baja del ciclo recesivo.

El impacto de esos dos efectos, sin embargo, no se va a dejar sentir del mismo modo en todas las regiones. Según las previsiones de Funcas, cinco comunidades autónomas (Cataluña, la Comunidad Valenciana, Murcia, País Vasco y La Rioja) conseguirán aumentar su tasa de ahorro este año, mientras que el resto la verá disminuida como consecuencia de la menor renta disponible.

Las familias que más se apretarán el cinturón este año serán las canarias, ya que destinarán el 30,6% de su renta disponible, al ahorro, seguidas de las riojanas, con un 28%, y las castellanoleonesas, con un 26,3%, según los datos recopilados por Efe. Frente a ellas, las andaluzas sólo ahorrarán el 16,1%, algo menos del 18,3% de los madrileños y del 18,9% de los navarros. Si se compara la tasa de ahorro en 2009 con la estimación prevista para este año, el mayor descenso se producirá en Baleares, con una caída de 2,7 puntos.

Fuerte descenso de la riqueza financiera

La riqueza financiera de las familias españolas, que establece la diferencia entre activos y pasivos financieros, experimentó desde 1998 hasta 2007 un crecimiento imparable, en paralelo a la fuerte revalorización de los activos. En ese último ejercicio tocó máximos al situarse cerca del billón de euros, según un estudio sobre el ahorro financiero elaborado por los economistas Santiago Carbó, José Manuel Mansilla y Eduardo Maqui para Funcas.

Ese hito se alcanzó en gran medida por la fuerte revalorización experimentada por la vivienda, que se convirtió en esos años en un refugio para los inversores, y el buen momento que vivió la renta variable.

A partir de 2007, coincidiendo con el inicio de la crisis financiera, la riqueza cayó en picado y en 2009, según sus estimaciones, apenas ha sobrepasado el medio billón de euros.

Las perspectivas para este ejercicio no son precisamente halagüeñas, al menos en el corto plazo. "El stock de deuda de los hogares es aún elevado y una subida progresiva de los tipos de interés a medio plazo podría elevar la carga financiera de esta deuda, de modo que la progresión del pasivo financiero pudiera superar el aumento del valor de los activos".

En opinión de los autores, la confluencia de ambos factores redundará en una reducción de la riqueza neta familiar.