Telefonía móvil

Vodafone rompe el modelo de la banda ancha móvil al eliminar los límites de descarga

Primero fue la velocidad. La gran ventaja que ha tenido hasta ahora la banda ancha fija sobre la móvil era que la forma más tradicional de navegar por internet ha estado siempre varios pasos por delante en capacidad y rapidez. El móvil navegaba a 300 Kbps cuando en fijo ya había ofertas de 20 megas.

Telefónica y Vodafone rompieron esta barrera la semana pasada: ambas darán banda ancha móvil a 21 megas.

Ayer cayó la segunda gran desventaja del internet móvil: la capacidad de descarga. Esta vez ha sido Vodafone en solitario la encargada de liquidarla. Mientras que la banda ancha fija permite bajarse datos de forma ilimitada, las redes móviles siempre se han protegido del exceso de tráfico poniendo topes. Sea cual sea la tarifa que paga el usuario, a partir de una determinada cantidad de consumo en un mes, que el 40% de los clientes suele exceder, la velocidad caía en picado hasta navegaciones más propias de banda estrecha.

Los clientes de Vodafone van a dejar atrás esta limitación. En un impulso más para limar las diferencias con la banda ancha fija, la operadora celular ha quitado el tope de descarga.

España será el primer lugar del mundo donde se implementa la tecnología que permite esta realidad. Y eso es posible porque Vodafone ha elegido el territorio nacional para albergar el centro de innovación de red de la compañía. Aquí se han realizado las pruebas piloto y aquí se estrena el servicio.

La tecnología que lo permite se basa en un modelo de gestión dinámica en la red 3G/HSPA, que hace posible ofrecer a cada usuario la máxima velocidad en función de la capacidad disponible.

Eso implica dar prioridad a unos tráficos por delante de otros, ya que el cliente que no haya consumido su teórica capacidad de descarga -4 gigas en la mayoría de las ofertas de Vodafone- conservará su velocidad de navegación en todas las circunstancias. Quien haya superado el límite, navegará a la máxima velocidad siempre que pueda, salvo que haya congestión en la red, ya que entonces se reducirá su capacidad para que los otros abonados conserven la suya intacta, pero sólo de forma temporal. Mientras tanto, "¿para qué limitar la velocidad si la red permite no hacerlo?", reflexionan fuentes de Vodafone.

Por otra parte, el consejero delegado del grupo Vodafone, Vittorio Colao, lanzó ayer una reflexión que ha disparado las especulaciones sobre movimientos de la firma británica en Estados Unidos. El ejecutivo aseguró que Vodafone "necesita resolver su situación" en ese país, lo que puede significar que la operadora intente elevar su participación en Verizon Wireless o buscar una manera de aumentar su presencia en EE UU.