Bolsa neoyorquina

Wall Street cierra con acusadas pérdidas, el Dow Jones pierde los 9.800

Wall Street ha profundizado las pérdidas tras la inesperada caída del 3,6% en la venta de viviendas nuevas en septiembre. El Dow Jones ha caído un 1,21%, y ha perdido los 9.800 puntos.

Los inversores han proseguido con las ventas y la recogida de beneficios, a la espera de los datos del PIB del tercer trimestre en EE UU, que se dará a conocer mañana, pero todo hace indicar que las expectativas de los analistas, que lo situaban en torno al 3%, no van a ser satisfechas.

La Bolsa de Nueva York aceleró el descenso en la última hora de sesión, tras una jornada de continuas recogidas de beneficios, pero que se vio notablemente agudizada en el tramo final. La sesión ha sido especialmente negativa para el sector de las materias primas y de la energía.

Mientras el Dow cedía un 1,21%, y se situaba en los 9.762 puntos, el S&P 500 perdía el 1,95%, hasta los 1.047 enteros, y el tecnológico Nasdaq se dejaba un 2,67%, quedándose en las 2.059 unidades.

Las subidas de los últimos meses, unidas a unos datos macroeconómicos muy por debajo de lo esperado, -la venta de viviendas nuevas en EEUU disminuyó en septiembre por primera vez desde el mes de marzo-, han llevado a los inversores a esa recogida de ganancias tan acusada. Los expertos no parecen tener tan clara la recuperación económica, al menos no en el corto plazo y sin esfuerzos, y estas últimas jornadas lo están dejando claro.

En ese sentido, las reflexiones del estadounidense Paul Krugman, Premio Nobel de Economía en 2008, hoy en Santiago, no hacen sino refrendar esta idea. Para Krugman, a pesar de que la economía mundial ha logrado sobrellevar "parte de la crisis actual", sus consecuencias se deberán afrontar en un extenso período.

"Nos fue bien pasando la crisis, pero falta un tiempo difícil y extenso, en el que se tendrá que resolver todo", precisó el catedrático de la Universidad de Princeton, en su exposición sobre la crisis y la nueva economía en la capital chilena.

Por otro lado, los resultados empresariales hace varias sesiones que no consiguen sostener el optimismo entre los inversores, pero a ello además se suma ese escepticismo que genera una difícil y lenta recuperación, que comienza ya a vislumbrarse como tal a tenor de los últimos datos macro conocidos.

El ánimo vendedor se ha impuesto definitivamente en el parqué neoyorquino la semana en la que se cumple el 80 aniversario del "martes negro", cuando el 29 de octubre de 1929 la Bolsa de Nueva York vivió un "crash" que dio inicio a la época de la Gran Depresión en Estados Unidos.

Los inversores no han recibido con mucho entusiasmo el aumento de los pedidos de bienes duraderos a las fábricas del país, que se incrementaron un 1% en septiembre, impulsados por mayor demanda de maquinarias y de bienes militares y de capital, tal y como informó hoy el Departamento de Comercio. Un incremento, que pese a ser el cuarto aumento de los pedidos totales en los últimos seis meses, no ha conseguido influir en el ánimo de los inversores.

El fabricante de aluminio Alcoa cedía el 7,03% y lideraba las pérdidas entre las empresas que integran el Dow Jones de Industriales. Entre los valores con acusadas pérdidas, destacaron además de Alcoa, claro farolillo rojo de la sesión, Caterpillar, con una caída del 3,81%, General Electric, que se dejó un 3,48%, Walt Disney, con un retroceso del 3,19%, Intel, con un 3,09%, o Home Depot, que cedió un 3%.

Además, el sector bancario ha liderado también las pérdidas, con caídas de American Express, el banco JPMorgan, y Bank of America, del 3,45%, el 2,82%, y el 2,65% respectivamente.

Entre los valores con ganancias, han liderado las subidas en el índice Dow Jones las compañías de telecomunicaciones Verizon (2,67%) y AT&T (1,87%), IBM (0,78%), Kraft (0,75%), o Walmart (0,14%).

El precio del barril de petróleo de Texas bajó el 2,62% y cerró a 77,46 dólares el barril, tras conocerse que las reservas de crudo en Estados Unidos aumentaron en 800.000 barriles la semana pasada.

Mañana se conocerá el dato macro más importante de las últimas semanas, con la publicación del PIB correspondiente al tercer trimestre del año, un dato del que se espera que muestre el mayor crecimiento de la actividad económica estadounidense en dos años.