Finanzas

Caja Madrid enlaza cuatro meses de caída de los créditos en mora

Caja Madrid ata en corto la morosidad. La entidad ha encadenado, hasta septiembre, cuatro meses de reducción del volumen de créditos dudosos. En octubre, también esperan que caiga esta magnitud. En cuanto al beneficio, el atribuido ha caído un 44,8%, mientras que el recurrente aumenta un 5,1%.

El tercer trimestre de 2008 (marcado por la caída de Lehman Brothers), Caja Madrid vivió el peor momento de su vía crucis con los impagos. Entre julio y septiembre, su cartera de créditos dudosos se disparó en 2.293 millones. El siguiente trimestre también fue duro: otros 1.999 millones entraron en mora.

Sin embargo, las acciones puestas en marcha por la entidad han logrado contener la sangría. En el primer y segundo trimestre del ejercicio, el volumen de nuevos préstamos impagados creció mucho menos y, en el tercer trimestre, Caja Madrid ha logrado reducir esa losa en 305 millones.

De hecho, la caja ha encadenado cuatro meses de caída del volumen de créditos en mora (de junio a septiembre) y, según explicaron fuentes oficiales de la entidad en la presentación trimestral de resultados, en octubre también caerá esta magnitud. Aún así, acumulan ya 7.652 millones de créditos dudosos.

La inversión crediticia de la entidad tan sólo crece un 2,1%

Las citadas fuentes aseguran que el único secreto para haber logrado controlar los impagos es "trabajar mucho, hablar con los clientes y anticiparse a otras entidades".

La caída también se refleja en la tasa de mora, que ha pasado del 5,57% de marzo al 5,38% de septiembre. Aunque a comienzos del ejercicio la previsión de la caja era que esta ratio llegaría al 7% a cierre de 2009 ayer, fuentes de Caja Madrid descartaron que se vaya a alcanzar ese nivel.

La cara negativa de los resultados está en los beneficios. Las ganancias netas hasta septiembre fueron de 622 millones de euros, un 44,8% menos que un año atrás, cuando Caja Madrid se anotó 480 millones de plusvalías logrados tras la reorganización de su alianza accionarial con Mapfre.

Además de no tener estos ingresos extra, la caja presidida por Miguel Blesa ha dotado 114 millones de provisiones voluntarias, en el trimestre, y 359 millones en el ejercicio. Descontando las operaciones singulares, el beneficio habría crecido un 5,1%, hasta 874 millones.

Uno de los principales factores que ha contribuido al mantenimiento del negocio ha sido el crecimiento del margen de intereses (que refleja la diferencia entre lo que la caja paga por obtener dinero y lo que cobra por prestarlo). Esta línea de la cuenta de resultados creció un 28,7%, hasta 2.020 millones, gracias principalmente a la evolución de los tipos de interés.

La inversión crediticia de la caja creció hasta septiembre un 2,1%, fundamentalmente por la evolución de la financiación a empresas. Los recursos de clientes aumentaron un 5,5%, impulsados por los depósitos. En ambos capítulos la entidad está ganando cuota de mercado.

Baile de nombres para sustituir a Miguel Blesa

Las apuestas sobre quién sustituirá a Miguel Blesa al frente de Caja Madrid están al rojo vivo. La dirección nacional de PP y PSOE, las direcciones regionales de ambos partidos, los sindicatos... todos quieren jugar sus bazas en la renovación del consejo de administración de la segunda caja de ahorros española.

Hasta ahora, el político que cuenta con mayor respaldo es Ignacio González, vicepresidente de la Comunidad de Madrid y muy próximo a la presidenta regional, Esperanza Aguirre.

El secretario general del PP madrileño, Francisco Granados, señaló ayer que "muy probablemente" González será el candidato de consenso para presidir la caja, mientras que la propia Aguirre, aseguró que "no descarta" esa candidatura. Dado que los sectores aguirristas del PP son los que tienen más poder en los órganos de gobierno de la entidad financiera, su voz será, en todo caso, la que más se oiga al proponer un nuevo presidente. Sin embargo, también desde Génova se quiere influir en la decisión.

A primera hora de la mañana de ayer, Europa Press publicó una información sobre la existencia de un pacto entre las direcciones nacionales de PP y PSOE para designar al ex secretario de Economía, Luis de Guindos. Sin embargo, tanto unos como otros desmintieron la citada noticia. También desde el Gobierno se negó tal acuerdo. Fuentes del Ministerio de Economía señalan que la vicepresidenta Elena Salgado no está en estas negociaciones.

Mientras tanto, las direcciones regionales de PSOE y de Izquierda Unida reclaman su protagonismo en la decisión. Tomás Gómez, líder de los socialistas madrileños, aseguró estar a la espera de la propuesta que haga Aguirre. Mientras tanto, el coordinador general de IU en la Comunidad de Madrid, Gregorio Gordo, reclamó ayer que la propuesta sobre el sustituto de Blesa se haga en el seno del acuerdo de estabilidad alcanzado en julio pasado con el Gobierno de la Comunidad de Madrid.

Los nombres de Rodrigo Rato (ex vicepresidente y ex director gerente del FMI) y Manuel Pizarro (ex presidente de Endesa, la CECA e Ibercaja) también han entrado en las quinielas.

Pese a todo, el proceso electoral en Caja Madrid sigue paralizado por decisión judicial.

Negro panorama para 2010

Negocio en caída libre, tasas de paro crecientes y escaso margen de maniobra en la fijación de políticas de tipo de interés. Ese es el complicado panorama que le espera a Caja Madrid, en particular, y al sector financiero en general, para el próximo ejercicio. "Nuestra previsión es que 2010 sea un año muy complicado", explican fuentes oficiales de la entidad. "De momento, no estamos viendo señales contundentes de recuperación en España. Para el sector financiero, el próximo ejercicio será, probablemente, el peor desde que comenzó la crisis financiera, hace ya dos años". En cuanto a la reorganización de las cajas, estas mismas fuentes descartan que Caja Madrid vaya a pujar por Caja Castilla La Mancha, aunque advierten de la importancia de que las entidades pequeñas ganen tamaño.