Declaraciones

Trichet avisa de que la crisis no ha terminado pero pide preparar la retirada de medidas de estímulo

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, avisó hoy de que la crisis económica todavía no ha terminado y que por ello sigue siendo necesario mantener medidas "audaces" para combatirla. Al mismo tiempo, dijo que es necesario preparar la retirada de estas medidas de estímulo y la vuelta a la normalidad de la política monetaria y fiscal.

Jean Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo
Jean Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo

"Todavía no es el momento de decir que la crisis ha terminado", dijo Trichet en declaraciones a la prensa tras reunirse con el presidente de la Eurocámara, Jerzy Burzek. "Al mismo tiempo, es muy importante ser convincente en el camino hacia una posición normal y sostenible por lo que se refiere a la política monetaria, fiscal y al apoyo al sector financiero", resaltó el presidente del BCE.

"Ambas cosas son necesarias, ser audaces y proporcionales ahora ante los que tenemos y al mismo tiempo ser creíbles en la vuelta a la normalidad", concluyó Trichet.

Por su parte, el gobernador del Banco de Francia y miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), Christian Noyer, considera que la economía mundial mejora a un ritmo "más rápido" de lo previsto, lo que le hace creer en "el final de la recesión".

En declaraciones a la cadena de radio francesa ''Europe1'', Noyer reconoció ser "fundamentalmente optimista" tras observar como los signos de recuperación económica se han "multiplicado" desde mayo. No obstante, el banquero galo advirtió de que hay que mantener la prudencia a pesar de este optimismo y se mostró a favor de que los gobiernos y bancos centrales mantengan por el momento sus medidas extraordinarias en apoyo de la economía.

El Banco de Francia prevé que la economía francesa crezca un 0,3% en el tercer trimestre, lo que supone una mejora de tres décimas respecto a su anterior pronóstico y consolidaría la recuperación apuntada en el segundo trimestre, cuando el PIB galo creció un 0,3%, tras haber registrado cuatro trimestres consecutivos en negativo.