Actividad

La caída trimestral del PIB se frena aunque la inversión se desploma

El INE certificó ayer el histórico desplome anual del PIB español, que alcanzó el 4,2% en el segundo trimestre. Consumo e inversión siguen lastrando la actividad, si bien el deterioro trimestral es menor al registrado entre enero y marzo.

La actividad económica retrocedió un 4,2% en el segundo trimestre frente al año anterior. El peor dato jamás registrado supone el cuarto descenso consecutivo, y empeora en un punto el del primer trimestre del año. La recesión continúa, aunque los datos intertrimestrales dejan un pequeño hueco para el optimismo. Así, el descenso de 1,1 puntos es cinco décimas menos intenso que el registrado entre enero y marzo.

Los datos del INE apuntan así una primera derivada positiva: se decrece, pero menos. Ello se debe, en gran medida, a la inflexión del sector exterior, donde las exportaciones suavizan ligeramente su caída mientras que las importaciones retroceden un 22,3%. Así, la demanda externa aporta dos décimas más al PIB, hasta situarse en 3,1 puntos.

La demanda interna agrupa las peores noticias, con un histórico desplome del 7,9%. El terrible impacto de la recesión sobre el empleo (en un año se han perdido 1.369.000 puestos de trabajo) ha castigado severamente el principal componente del PIB. Estadística destaca, no obstante, los repuntes en la venta de automóviles, el comercio al por menor y la confianza de las familias como posibles sostenes de un hipotético cambio de tendencia.

El hundimiento de los bienes de equipo amenaza el día después de la crisis

Más preocupante si cabe de cara al futuro de la economía es el deterioro de la inversión en bienes de equipo. La capitalización ejercida por las empresas, que sienta las bases para la actividad a medio y largo plazo, cayó casi un 30%. A su lado, el descenso del 12% en la construcción parece incluso un mal menor.

España volverá a crecer en un año, según el Gobierno

José Manuel Campa, secretario de Estado de Economía, aseguró ayer que los datos publicados por el INE vienen a confirmar la grave crisis por la que está atravesando el país, informa José María Blanco. No obstante, resaltó que se observan los primeros signos de ralentización del deterioro de la economía, ya que en términos intertrimestrales se suaviza el ritmo de la contracción y "ya pasamos el punto álgido".

Campa afirmó que ya hay indicadores que apuntan a que esta tendencia se mantenga y el PIB empiece a registrar tasas trimestrales positivas en el segundo trimestre de 2010, pero al mismo tiempo advirtió que hay que mantener la prudencia. El secretario de Estado eludió pronunciarse sobre la posible subida de impuestos y resaltó que ahora es el momento de incidir en las políticas económicas que sitúen al país en la senda del crecimiento.

Campa destacó que la caída del PIB en España es menor que la de la zona euro (-4,6%), gracias a que las exportaciones desaceleraron su caída. En buena medida, por la sorprendente mejora de la demanda interna en los principales destinos de las exportaciones: Francia, Alemania y Portugal. En todo caso, ese ligero diferencial positivo relativo a la actividad se convierte en indecoroso cuando se compara la evolución del empleo: España acapara la gran mayoría de los nuevos parados europeos.