Finanzas

Las cajas catalanas admiten que la fusión de las plantillas será compleja

Caixa Sabadell, Terrassa y Manlleu reconocieron ayer que la integración de las plantillas de las dos primeras será más difícil y lenta de lo previsto. Con un tamaño e implantación similar, ahora debe considerarse la situación de cada una de las 150 oficinas que se quieren cerrar.

La primera reunión de la comisión de recursos humanos formada por las direcciones de Caixa Sabadell, Terrassa y Manlleu y los sindicatos (CC OO, SEC y UGT) sirvió para constatar que el proceso de fusión será complejo. Exceptuando Caixa Manlleu, que cuenta con un tamaño más reducido, las otras dos entidades ofrecen duplicidades relevantes en la red de oficinas por su tamaño similar y por contar con la misma zona de influencia.

Esto supone que no existe ninguna marca que predomine sobre la otra y que, por lo tanto, "hay que estudiar la situación de cada una de las sucursales", señalaron fuentes conocedoras de la negociación. Caixa Sabadell contaba con un volumen de depósitos de 11.886 millones de euros en 2008, con unos recursos propios de 981 millones y unos resultados de 42 millones. Mientras que Caixa Terrassa cerró el año pasado con 10.659 millones en depósitos administrados, unos recursos propios de 1.090 millones y un beneficio de 49,5 millones. A más distancia aparece Caixa Manlleu, con unos depósitos de 2.501 millones, fondos propios de 197 millones y resultados de 6 millones.

El secretario de la Agrupación de Ahorro de CC OO de Cataluña, Carles Domingo, explicó que los representantes de las tres cajas no aportaron en la reunión datos concretos sobre la red, ni los trabajadores afectados en el ajuste previsto". El director general de Caixa Sabadell, Jordi Mestre, avanzó hace semanas que el coste de la fusión supondría la supresión de 150 oficinas y 350 puestos de trabajo, el 15% de la red y el 10% de la plantilla conjunta.

Domingo matizó que estas cifras "son más fruto de las recomendaciones del Banco de España que del estudio profundizado de las necesidades de la entidad fusionada, que aún está pendiente". El representante del sindicato, que cuenta con el 73% de la representación de los empleados, añadió que las cajas tampoco aportaron datos sobre la ubicación de los servicios centrales, ni el reparto de los departamentos.

Las tres cajas comarcales si explicaron en la reunión su voluntad de no aplicar en el proceso medidas traumáticas como un expediente de regulación. De momento, las tres cajas trabajan sin tener en cuenta la posibilidad de incorporar un cuarto socio para no retrasar su proceso de fusión. Pese a ello, Caixa Girona mantiene su interés en participar en el proyecto.

En Castilla y León, comunidad autonómica en la que también se está produciendo una profunda reestructuración de su mapa financiero, también se ha optado por las fusiones regionales. El presidente de Caja España, Santos Llamas, afirmó ayer que su prioridad pasa por las operaciones entre cajas de la comunidad, para después "hablar del exterior". Así, se alineó con la opinión del consejero de Economía, Tomás Villanueva. Llamas destacó que trabaja "muy intensamente" en unión con Caja Duero, a la que se puede unir Burgos.

La Caixa concluye su plan de segmentar su red especializada

La Caixa ha concluido la segmentación de su oferta bancaria con la apertura de 111 nuevos centros de negocio. La iniciativa ha permitido instalar 80 centros especializados en banca de empresas (68 de ellos ya operativos), que cuentan con 481 empleados formados para esta actividad. La entidad tendrá en funcionamiento los 80 espacios a finales de este año. La Caixa ya ha registrado un aumento del 31,1% del crédito para empresas a través de los nuevos centros. Otros 31 puntos de venta se han dedicado a la unidad de banca privada, con 300 gestores, informa Efe.

La caja que preside Isidro Fainé también ha formado una estrategia específica para los clientes de banca personal, en este caso atendida desde la red de 5.000 oficinas.