Endeudamiento

Las grandes empresas del Ibex mantienen la deuda del inicio de la crisis

El volumen de deuda de las grandes empresas españolas se situó en 240.763 millones de euros al término del segundo trimestre, un 4% más que a final 2007, momento en el que la crisis económica empezó a agravarse. No obstante, quitando las duplicidades en la contabilización de pasivos provocados por la compra de Unión Fenosa por parte de Gas Natural, que repercutió en Repsol YPF y Criteria, el endeudamiento global habría bajado un 1%.

A finales del segundo trimestre de 2009, el volumen de deuda de las grandes empresas españolas del Ibex 35 (sin incluir las entidades financieras) rondaba los 240.763 millones de euros. La cifra supone un crecimiento cercano al 4% con respecto a la cantidad registrada al término del cuarto trimestre de 2007, momento en el que la crisis económica comenzó a hacerse más profunda.

El aumento de la deuda durante este periodo ha sido consecuencia, según señalan fuentes del mercado, de las adquisiciones realizadas en el sector energético, sobre todo la compra de Unión Fenosa por parte de Gas Natural. De no incluirse la duplicidad en la contabilización de deuda en Repsol YPF y Criteria por esta operación, dada su condición de accionistas de referencia de la firma catalana, el endeudamiento global de las grandes empresas españolas se habría reducido en un 1%. Y de no figurar ni Gas Natural, ni Repsol, ni Criteria, el conjunto de la deuda de las principales compañías nacionales habría bajado en cerca de un 10%.

En cualquier caso, con este movimiento, el endeudamiento financiero neto de Gas Natural ha pasado de 3.690 millones de euros a final de 2007 a 22.063 millones al término del primer semestre de 2009.

Las mayores posiciones netas de caja son para Inditex, Iberia y Técnicas Reunidas

A su vez, Repsol y Criteria han visto cómo su deuda subía hasta 10.405 y 5.417 millones, respectivamente, por culpa en buena medida, de la citada contabilización del endeudamiento de Gas Natural. En la presentación de sus resultados, la petrolera indicó que "la integración del balance de Unión Fenosa en Gas Natural ha supuesto la incorporación de una cifra de deuda neta al Grupo consolidado por un importe de 2.172 millones".

También Iberdrola elevó su endeudamiento un 43,6% en este periodo hasta 29.320 millones de euros. La eléctrica mantuvo su política de adquisiciones en 2008, ejercicio en el que cerró las compras de la griega Rokas o la estadounidense Energy East. Al mismo tiempo, Iberdrola Renovables elevó su deuda de 803 a 4.069 millones de euros en este periodo, que ha coincidido con su agresivo plan de expansión.

Otra de las empresas que han elevado su deuda ha sido Abertis. En este caso, dicha magnitud ha pasado de 12.500 a 15.004 millones de euros a causa, principalmente, de las adquisiciones llevadas a cabo. Sólo en el primer semestre de 2009, la deuda financiera de Abertis aumentó en más de 900 millones, periodo en el que la compañía compró diversas participaciones en sociedades de gestión de autopistas en España y Chile.

Recortes de deuda

En sentido contrario, las constructoras han reducido su endeudamiento en un 35% durante este periodo hasta 61.429 millones. Por ejemplo, Sacyr rebajó su deuda en un 41% hasta 11.590 millones gracias a la venta de Itínere. A su vez, Acciona vio cómo su deuda pasaba de 17.804 a 7.353 millones de euros entre diciembre de 2007 y junio de 2009, periodo en el que vendió su 25% de Endesa a la italiana Enel. En esta línea, ACS disminuyó su deuda un 44% hasta 9.356 millones, gracias a la venta de su participación en Unión Fenosa a Gas Natural.

Durante este periodo, Telefónica se ha mantenido como la compañía española con mayor volumen de deuda. A final de junio, su endeudamiento rondaba los 44.055 millones, un 2,6% menos que en diciembre de 2007. Desde principios de 2006, momento en el que Telefónica cerró la adquisición de la británica O2, la empresa ha recortado la deuda en casi un 18%.

Asimismo, Iberia, Técnicas Reunidas e Inditex fueron las compañías que registraron una mayor posición neta de caja al término del primer semestre del actual ejercicio. Por ejemplo, la matriz de Zara elevó dicha magnitud un 81,6% desde finales de 2007 hasta superar los 872 millones.

La cautela se traduce en dinero en caja

Ya han pasado dos años desde el inicio de la crisis financiera, pero los directivos aún no la dan por superada. Prueba de ello es que se decantan por mantener el dinero en caja, a pesar de que en el mercado empiezan a sonar voces que apuntan que lo peor ya ha pasado.

Según los datos recopilados por Bloomberg, a finales del segundo trimestre, las compañías de EE UU acumulaban -entre efectivo e inversiones a corto plazo- cerca de 1,98 billones de dólares, más de 1,40 billones de euros.

Sin embargo, esta cifra se encuentra por debajo de los dos billones de dólares que se llegaron a alcanzar en el primer trimestre. Una cifra que equivalía al 8,3% de los activos de las compañías.

Por ejemplo, el gigante industrial estadounidense General Electric ha incrementado tanto su liquidez como sus inversiones a corto plazo al ritmo más rápido de los últimos 14 años, alcanzando los 97.500 millones de dólares, que equivalen al 12,5% de sus activos. Un año antes, su nivel de liquidez ascendía a 64.900 millones. "Queremos estar seguros de que tenemos suficiente efectivo", asumía la responsable de tesorería de la compañía, Kathryn Cassidy.

En lo que va de año, la emisión de bonos alcanza los 837,9 millones de dólares y las emisiones de títulos en Bolsa han ascendido a 109,8 millones.

Detrás de estos movimientos estaría el temor a nuevas restricciones en la concesión de créditos, a pesar de los bajos tipos de interés en ambos lados del Atlántico. Las autoridades estadounidenses ya han inyectado a la economía cerca de 12,8 billones de dólares.

Las cifras

35% recortaron su endeudamiento las grandes constructoras españolas desde finales de 2007.

59% redujo su deuda Acciona en este mismo periodo hasta situarla en 7.353 millones de euros.

43% aumentó su deuda Iberdrola desde final de 2007. Un periodo que ha coincidido con una agresiva política de inversiones y compras.