Hacia un nuevo orden económico

La tasa interbancaria de la zona euro es ya inferior a la de Estados Unidos

El tipo de referencia del mercado interbancario de la zona euro bajó ayer del 1,7% por primera vez. El nivel es una décima menor que el de Estados Unidos, pese a que el tipo director en ese país es un punto inferior al de la zona euro.

El recorte de un cuarto de punto en los tipos de interés de referencia decidido ayer por el BCE eleva a 3,25 puntos la reducción en los últimos siete meses. Sin embargo, desde centros de análisis y, sobre todo, sectores políticos, se acusa a Trichet de tibio a la hora de estimular la economía. El patrón, en ese sentido, lo marcaba la Reserva Federal de Estados Unidos, que mantiene los tipos entre el 0% y el 0,25% desde hace varios meses.

Sin embargo, si se cotejan los tipos de mercado interbancario, a los que se prestan los bancos entre sí y los que, en definitiva, suponen la savia de los flujos financieros, se llega a la conclusión de que los de la zona euro son inferiores a los de Estados Unidos desde hace dos meses. Es lo que sucede con el euríbor a 12 meses, que ayer bajó por primera vez en su historia del 1,7%, mientras que su equivalente estadounidense se sitúa una décima por encima.

La explicación a esa paradoja se encuentra en los diferenciales aplicados por los mercados sobre el tipo director, que en definitiva sirven como medición de la confianza del sector financiero. Si hace un año ese diferencial superaba el punto porcentual, ayer (justo antes del último recorte del BCE) se situaba en 45 centésimas.

El crédito repunta en España gracias a la actividad del sector público

Financiación

La reducción del diferencial o prima aplicada en el mercado interbancario de la Unión Económica y Monetaria coincide con otro hecho que avala un cierto respiro del sector financiero, concretamente en España. Según los últimos datos aportados por el Banco de España, correspondientes a febrero, el saldo vivo del crédito total ofrecido por las entidades financieras alcanzó los 2.547.292 millones de euros, lo que supone un incremento interanual del 6,7% respecto al año anterior. Ese porcentaje, extremadamente modesto si se compara con el 19% de crecimiento del crédito que regía hace tres años, representa sin embargo un punto de inflexión en la tendencia bajista que se vivía desde entonces. En enero, el avance interanual fue del 6,5%.

Ese repunte del crédito se debe a la irrupción de las administraciones públicas como protagonistas de la actividad económica en la fase depresiva del ciclo. Los planes de estímulo fiscal y los estabilizadores automáticos se han dejado notar también en el mercado financiero, con un crecimiento del crédito al sector público del 18,1%. No ha pasado todavía un año desde que el crédito con este destino caía en términos interanuales, fruto de la bonanza hasta entonces protagonista de las cuentas públicas.

La deuda de los hogares retrocede

La deuda hipotecaria de las familias españolas continuó en marzo su camino de moderación, al crecer un 2,5% y situarse en 671.403 millones de euros. Se trata del menor avance interanual de la serie histórica elaborada por el Banco de España. En el mismo periodo del año anterior, el incremento se situaba en el 8%. En términos mensuales, la deuda hipotecaria descendió un 0,1%, respecto a febrero, sumando su cuarta caída consecutiva en línea con el desplome de las compraventas de viviendas.

La senda bajista del euríbor seguirá aliviando las cuentas de los titulares de esas hipotecas. Con el último valor mensual, el 1,72% de abril, los titulares de un préstamo medio (150.000 euros a 25 años con un diferencial sobre el euríbor de medio punto) que revisen ahora su contrato verán reducida su letra mensual en casi 250 euros, o cerca de 3.000 en un año.

Por otra parte, los créditos al consumo crecieron en marzo un 1,3%, tres décimas menos que en el mes anterior y casi ocho puntos menos que un año atrás. Sumando ambos conceptos (hipotecas y consumo), el endeudamiento de los hogares se situó en marzo en 903.131 millones de euros, un 2,2% más que el año anterior pero una décima menos que en febrero.