Crisis de Gobierno

Zapatero apuesta por un Gobierno más político para afrontar la crisis

Al final, el presidente del Gobierno ha cedido a la tentación de afrontar el esperado baile ministerial antes de las elecciones europeas, en contra de la opinión de numerosos dirigentes socialistas. Salvo sorpresas de última hora, el núcleo duro del nuevo Gabinete, que anunciará de forma oficial antes del jueves, lo compondrán Elena Salgado, Manuel Chaves y, aunque todavía no está confirmado al cien por cien, Teresa Fernández de la Vega.

Fernández De la Vega, Elena Salgado y Manuel Chaves
Fernández De la Vega, Elena Salgado y Manuel Chaves

Hay que ser prudente, siempre les remito a que es una facultad que corresponde al presidente del Gobierno y que no lo comento y mucho menos fuera de España. Veremos si se acierta o no', dijo ayer un misterioso Zapatero desde Estambul al ser preguntado por la remodelación. La filtración del baile ministerial se produjo avanzada la tarde, terminada la cumbre informal que reunió a EE UU y a la UE en la República Checa, donde José Luis Rodríguez Zapatero expuso a Obama la posición comunitaria sobre Oriente Próximo. La noticia saltó en Madrid cuando el presidente había puesto rumbo a Estambul para presidir la reunión de alto nivel entre España y Turquía. Lo precipitado de la remodelación y la forma en que los primeros nombres se filtraron a los medios causó malestar en algunos de los ministros salientes, según confirmó este periódico en fuentes oficiales.

La salida de Pedro Solbes del Gabinete estaba cantada desde hacía meses. Hasta el secretario general de UGT, Cándido Méndez, se ha atrevido a criticar su actitud en público aprovechando el reciente congreso del sindicato. Pero no pocos dirigentes del PSOE daban por hecho que no se produciría su abandono del Gobierno hasta el cierre formal del acuerdo sobre la nueva financiación autonómica. Su previsible sustituta, Elena Salgado, hasta ahora al frente de Administraciones Públicas, no figuraba en ninguna de las quinielas que se han cruzado los dirigentes del PSOE en las últimas semanas. Otro golpe de efecto más de los que le gustan a Zapatero. Salgado ha sido una de las ministras de perfil más bajo dentro del Ejecutivo y el presidente valora en ella su discreción y su eficacia. De hecho, ha sido durante todos estos meses la artífice de que el plan de empleo municipal se haya llevado a cabo según el calendario previsto. Su prioridad inmediata será encauzar la herencia que le dejará Solbes para reestructurar el sistema financiero y coordinar el seguimiento de todas las medidas de estímulo fiscal aprobadas en el último año para detener la destrucción de empleo. Fuentes socialistas daban anoche por hecho que David Vegara se mantendrá como número dos de Economía para garantizar la continuidad en las principales políticas puestas en marcha en el ámbito económico. Vegara ha sido parte activa en los preparativos de la cumbre del G-20 y tiene en su cabeza las principales reformas que se abordarán a nivel internacional para conseguir la nueva arquitectura del sistema financiero.

Otra sorpresa proviene de la previsible incorporación al Gobierno del presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, quien ha aceptado asumir las responsabilidades que hasta ahora desempeñaba Elena Salgado en Administraciones Públicas, pero con rango de vicepresidente. De esta forma, Zapatero mata dos pájaros de un tiro: coloca a un hombre de perfil dialogante al frente de una responsabilidad de la que dependerá el diálogo con las distintas administraciones y, al mismo tiempo, resuelve el relevo que había pendiente en el socialismo andaluz, donde el actual vicepresidente de la Junta, el ex ministro José Antonio Griñán, se sitúa como nuevo hombre fuerte.

Pistoletazo de salida para las europeas

Rodríguez Zapatero levantará el banderín para las elecciones europeas el próximo martes 14 durante una reunión plenaria en el Congreso convocada con dos semanas de antelación, en la que se presentará ya con el nuevo Gabinete. En ella, pronunciará un discurso ante sus diputados, senadores y eurodiputados donde se espera que muestre el guión hasta el verano, que pretende reactivar a partir del papel desempeñado por España en la cumbre del G-20 y de las reformas que el presidente solemnizará en sede parlamentaria, gran parte de ellas derivadas de los compromisos internacionales contraídos en ella.

Hay ministros y dirigentes socialistas que sospechaban que Zapatero iba a reflexionar sobre este guión, del que formará presumiblemente parte la remodelación de su Gabinete, durante el descanso de Semana Santa. El sábado, 18, está convocado el comité federal del partido, máximo órgano entre congresos, para aprobar la candidatura europea. La creencia generalizada es que el presidente afrontará el debate del estado de la nación después de las elecciones del 7 de junio, aunque no hay nada decidido.

El debate en el PSOE y el Gobierno ha seguido anclado en las últimas semanas entre quienes han defendido una remodelación ministerial antes de estos comicios para tener posibilidades de ganarlos y quienes, por el contrario, consideran que debería haberse reservado este cartucho para bien entrado el verano.

El principal riesgo de la remodelación antes de las europeas proviene de una derrota a manos del PP, que dejaría al presidente sin capacidad de reacción más allá del impacto que pudieran tener los preparativos de la presidencia española de la UE en el primer semestre de 2010.

Fomento, la máxima aspiración de José Blanco

Todo hace pensar que le ha llegado la hora. El actual vicesecretario general del PSOE, José Blanco, sustituirá a Magdalena Álvarez al frente del Ministerio de Fomento, una aspiración largo tiempo ambicionada que ahora parece que se hará realidad. Blanco es uno de los hombres de la máxima confianza del presidente del Gobierno, pues fue uno de los principales artífices de su llegada a la secretaría general del PSOE en julio de 2000 y de su triunfo electoral en 2004. La recompensa le ha llegado nueve años más tarde con su colocación en el Ministerio del gasto por excelencia.

Su tarea prioritaria pasa por hacer efectivos los planes de inversión pensados para el desarrollo de las grandes infraestructuras y el empleo de abundante mano de obra. Acelerar la licitación de obra pública para frenar la destrucción de empleo ha pasado a ser una necesidad apremiante.

Con el previsible fichaje de Blanco, Zapatero introduce en la primera línea de lucha contra la recesión económica a una persona afín y leal. De esta forma, en el nuevo Gobierno se sentará el presidente del PSOE, Manuel Chaves, y su número dos, con cargo de vicesecretario. Sitúa a ambos en responsabilidades de gran nivel, asegurándose un amplio respaldo dentro de la organización socialista en un momento en el que la inestabilidad parlamentaria del Gobierno obliga a diputados y senadores a un esfuerzo suplementario que está originando no pocas tensiones.

La salida de Magdalena Álvarez de Fomento no ha sido ninguna sorpresa. Pese a su gestión eficaz y su sintonía con el presidente, ha tenido un papel muy polémico en sus relaciones con otros ministerios y con determinadas comunidades, especialmente la catalana.