Macroeconomía

Los expertos reclaman un recorte de tipos de al menos medio punto

Los proclives a un recorte de un punto consideran muy probable que la inflación se mantenga lejos del objetivo del BCE (2%) durante un largo periodo de tiempo. Incluso apuntan al peligro de que la zona euro entre en deflación, entendida como una reducción generalizada y permanente de precios.

Por ello creen necesario aportar un fuerte estímulo monetario en forma de recorte de tipos. Un movimiento como el propuesto dejaría los tipos de interés cercanos a cero, un entorno en el que ya se encuentran en Estados Unidos, Japón, Reino Unido o Suiza.

Jacques Cailloux, economista jefe para Europa de RBS, cree que el BCE debe responder a ese riesgo con una bajada de un punto. Además, para recortar los costes financieros de las empresas, 'debería comprometerse en la compra de instrumentos de deuda privada'.

Mantenimiento del margen

Los partidarios de una rebaja de medio punto argumentan que un movimiento más drástico generaría desconfianza, además de que resulta positivo mantener un margen de actuación que se perdería al acercarse a cero.

La mayoría, en todo caso, propone al BCE que extienda hacia plazos de maduración más largos sus operaciones de refinanciación con los bancos, para ampliar el entorno de tipos bajos. Además, sugieren al organismo emisor que adquiera deuda corporativa y también deuda pública para inyectar más liquidez al sistema financiero.

Posible caída del PIB de hasta el 3,3% en la zona euro

Las perspectivas económicas siguen empeorando día a día. Los nueve miembros del Consejo en la Sombra que elaboran las suyas mensualmente calculan ya una caída del PIB para este año entre el 2,2% y el 3,3%. Más aún: todavía en 2010 apenas se recuperaría la actividad de la zona euro entre cinco y nueve décimas.

El propio BCE situaba hace un mes la máxima caída para 2009 en el 3,2%, y la OCDE ya la lleva hasta el 4,1%. Los expertos consideran que la inflación se situará entre cuatro y cinco décimas este año, para aumentar hasta un intervalo entre el 1,2% y el 1,4% en 2010. Niveles, en todo caso, lejanos al objetivo del BCE, que sitúa el IPC en el margen inferior del 2%.