Retos del nuevo Gobierno
El nuevo Gobierno surgido del resultado de las elecciones celebradas el domingo, 1 de marzo, tiene ante sí un reto que me atrevo a calificar de formidable.
Por un lado, hemos de tener en cuenta que el cambio en la confianza de los electores se produce, en nuestra opinión, en parte como reacción de la ciudadanía, descontenta por la falta de una política única y coherente por parte del anterior Gobierno.
En respuesta a esta situación de rechazo por parte de los ciudadanos, el nuevo Ejecutivo tiene como primera y más urgente responsabilidad recuperar esta confianza, estableciendo líneas de trabajo claras, con una atención preferente a la unidad de principios y a la coordinación entre las políticas y las actividades desarrolladas por las diferentes consejerías y los organismos y entidades dependientes del Gobierno.
Por supuesto, y siempre desde el punto de vista de la Cámara de Comercio de Vigo, consideramos prioritarias, inevitablemente, las actuaciones de naturaleza económica que, en las actuales circunstancias, son de la máxima trascendencia. No podemos olvidar que el mundo vive la peor crisis económica desde los años treinta, de la que todos los expertos coinciden en señalar que será difícil salir y que supondrá un cambio en no pocos aspectos de la realidad económica y social que hoy conocemos.
Por ello es necesario conceder la máxima prioridad a las políticas de reactivación económica, siempre dentro del alcance, que sabemos limitado, de los instrumentos de que dispone el Gobierno de la comunidad autónoma.
Creemos que el nuevo Gobierno debería tomar medidas que podríamos agrupar en dos apartados. En primer lugar, aquellas que son necesarias a corto plazo y que se centran en la reactivación del consumo y los ingresos de las empresas, la racionalización del gasto y el impulso de la creación de empleo. Entre ellas se pueden destacar, por mencionar algunos de los aspectos que consideramos fundamentales:
¦bull; Impulsar la reactivación del consumo, modulando las políticas fiscales para maximizar la liquidez de las empresas y los ciudadanos.
¦bull; Actuar agilizando los pagos de la Administración autonómica a las empresas proveedoras.
¦bull; Racionalizar el gasto público, minimizando el gasto improductivo y aumentándolo en actividades con efecto multiplicador en la economía y el empleo.
¦bull; Volcarse en las políticas y líneas de apoyo a nuestras empresas, y especialmente de sus exportaciones.
¦bull; Resolver la parálisis de los planes de ordenación municipal, para reactivar, en la medida de lo posible, la actividad en la construcción.
¦bull; Establecer un diálogo social que haga posible llegar a un consenso que permita evitar conflictos.
A largo plazo, y siempre sin ánimo de ser exhaustivos, Galicia tiene retos muy importantes en terrenos clave para su futuro económico y social. Tenemos problemas muy importantes como una ordenación del territorio difícil e imprecisa, una muy baja capacidad de atraer inversiones tecnológicas y un nivel de rendimiento en nuestro sistema formativo, educativo y académico muy por debajo de los países a los que utilizamos como referencia, por ello el Gobierno debería:
¦bull; Sentar las bases que permitan modificar la actual ordenación del territorio, de modo que se resuelvan definitivamente los ya tradicionales problemas de escasez de suelo industrial allí donde se demanda.
¦bull; Establecer un plan de reactivación industrial a largo plazo, y con el suficiente consenso, para conseguir hacer de Galicia un destino atractivo para la inversión, especialmente en nuevos sectores, de alto valor añadido, que puedan actuar como centros de excelencia y conocimiento.
¦bull; Establecer un diálogo sobre formación que permita resolver la actual situación, que sin duda contribuye a colocarnos muy por debajo del resto de países desarrollados en los índices de competitividad.
José Manuel García Orois. Gerente de la Cámara de Comercio de Vigo