Hacia un nuevo orden financiero

El mercado de deuda privada vive el mes más activo de su historia

El creciente apetito por la renta fija privada ha disparado las emisiones de deuda este ejercicio. En tan sólo cinco días, 16 compañías han colocado 20.600 millones de euros en Europa, la cifra mensual más alta desde enero de 2003, cuando se emitieron 24.850 millones. De seguir a este ritmo, enero se perfila como el mejor mes de la historia.

La renta fija privada se ha convertido en una de las grandes apuestas de los inversores para 2009. El mal comportamiento de este activo el pasado ejercicio, la escasa rentabilidad que ofrece la deuda gubernamental y la cada vez menor competencia de otros activos en un entorno de tipos de interés a la baja explica la demanda.

'Hay muchísimo interés en el mercado porque las rentabilidades que ofrecen estas emisiones son muy atractivas, los spreads están muy altos y la competencia de otros activos es bajísima. Además, las emisiones nuevas se están comportando muy bien en el secundario -mercado donde se compran y venden los bonos una vez emitidos-', resume David Oliphant, gestor de bonos empresariales de Threadneedle. 'Incluso los inversores que compran renta variable se ven atraídos al dudar sobre la capacidad de las empresas para pagar dividendos este año', añade.

Las cifras sorprenden. En cinco días el volumen emitido alcanza 20.600 millones de euros. 'Ver a seis empresas emitir en un sólo día como ocurrió el martes es excepcional. Va camino de ser el mejor mes de la historia', dice Noelle Cajigas, responsable de mercados de capitales de BNP Paribas.

Lo cierto es que el creciente apetito por la renta fija ha abierto una ventana de liquidez a las empresas, eso sí a un precio. 'Las empresas se han dado cuenta de que deben pagar intereses elevados y los inversores tienen liquidez', explica Luke Hyckmore, director de inversiones de bonos corporativos de Scottish Widows IP. Los diferenciales sobre el midswaps -apuesta de los partícipes del mercado sobre el nivel de tipos de interés a un plazo determinado- que están pagando las empresas para financiarse oscilan entre los 160 puntos básicos que pagó GDF Suez por una emisión a tres años y los 525 puntos básicos que desembolsó ayer Saint Gobain para colocar bonos a cinco años. Unos precios que permiten que las emisiones tengan recorrido en el mercado secundario, algo que exigen los inversores.

'Las emisiones se estrechan rápidamente en el secundario porque la liquidez en este mercado aún es pobre. Las empresas deben hacer unas concesiones de entre 10 y 15 puntos básicos para poder emitir', comenta Hickmore. 'Las emisiones están teniendo buen recorrido en el secundario con reducciones de spreads entre 20 y 30 puntos básicos', explica Demetrio Salorio, director de mercados de capitales de SG CIB a nivel mundial. Estos precios resultan algo más baratos para las compañías que hace unos meses. En noviembre, por ejemplo, Iberdrola pagó un diferencial de 290 puntos básicos por una emisión de bonos a tres años y esta semana la ampliación de dicha operación le supuso 180 puntos básicos. Los expertos señalan que el precio, con todo, no se ha relajado en exceso y no marca las decisiones de las empresas. 'Emitir más barato o caro no se tiene en cuenta. El mercado primario se mueve por la demanda y no por las expectativas de evolución del coste de emisión. Algunos emisores anticipan ahora vencimientos de deuda futura por la buena acogida de estas emisiones', añade Demetrio Salorio.

Muchas empresas, por tanto, han podido optar por aprovechar la demanda actual en previsión de otro sobresalto como el ocurrido en 2008 tras la quiebra de Lehman Brothers. Un acontecimiento que cerró el mercado de capitales durante cinco semanas, algo nunca visto desde que se creó el euro.

El mercado, además, se abre pero no para todos. El inversor demanda valores defensivos y preferiblemente grandes nombres. Las empresas cíclicas tienen dificultades y las que consiguen financiarse como BMW no tienen tan buen recorrido. El problema es que se desconoce la profundidad de la recesión y eso hace que los expertos esperen un año de altibajos para los emisores privados. Société Générale prevé que el volumen total de emisiones alcance los 128.000 millones, un 17% menos respecto al total de 2007 (155.900). Por ello, no se descarta que la actividad se ralentice con la llegada de datos malos.

Tasas de impagos

Los spreads actuales en en el mercado de renta fija privada implican una tasa de impago del 30%, algo que justifica en buena medida el interés que suscitan estos activos, ya que pocos expertos esperan que esas cifras realmente se confirmen. Los expertos esperan un deterioro, pero no tan grave como anticipa el mercado. Moody's prevé que la tasa de impago repunte hasta el 12% este ejercicio desde el 4% de 2008.

Demanda al alza

RENTABILIDAD Los inversores buscan rentabilidad después del varapalo que sufrieron todo tipo de activos el pasado ejercicio. Las nuevas emisiones de deuda empresarial pagan cupones del 6,3% de media ­el bono español a 10 años renta el 3,9%­, lo que les convierte en una opción muy atractiva, al tiempo que permite financiarse a costes razonables.

JUGADORES Durante la época alcista que vivieron los mercados entre 2003 y 2007 el diferencial que pagaba la deuda privada sobre la estatal se redujo tanto que la renta fija empresarial perdió atractivo. Los inversores que acudían a este mercado se apalancaban para mejorar sus rentabilidades. Hoy esos inversores han desaparecido y ahora llegan otros que no se apalancan pero tratan de aprovechar unos spreads que no se veían desde la Gran Depresión.

DEUDA Pæscaron;BLICA La renta fija privada está de moda pero donde realmente se prevén grandes volúmenes de emisión este año es en el sector público. Société Générale prevé emisiones por valor de 800.000 millones de los gobiernos y otros 150.000 de agencias.

BANCA El grueso de las emisiones vendrá del sector financiero. Société Genérale prevé colocaciones por importe de 520.000 millones de euros de las cuales estima que 300.000 millones estarán avaladas por los estados, cifra muy superior a los 35.000 millones que se emitieron con garantía en 2008.