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Cuando la salud del líder cotiza en el mercado

Las aclaraciones de Steve Jobs sobre su estado han acallado rumores y revalorizado las acciones de Apple

Cuando la salud del líder cotiza en el mercado
Cuando la salud del líder cotiza en el mercado

La progresiva delgadez de Steve Jobs a lo largo del pasado año y su ausencia en la reciente feria Macworld dispararon los rumores sobre su salud e hicieron que se resintiese la cotización de Apple. Finalmente, el pasado 5 de enero el consejero delegado del gigante informático reconocía en un comunicado que padecía un desequilibrio hormonal no especificado y aseguraba que continuaría dirigiendo la compañía mientras se somete a un tratamiento con la esperanza de estar totalmente recuperado en primavera. Al mismo tiempo, la empresa anunciaba la existencia de un plan de sucesión desde hace años de carácter confidencial para el caso de que Jobs no pudiera llevar las riendas. Tranquilizaban así a la comunidad de Apple -algunos rumores apuntaron incluso a que Jobs se encontraba en el lecho de muerte- y al mercado -la acción se revalorizó esa jornada un 4,22%-.

El caso de Steve Jobs enseña que la salud de los ejecutivos es relevante para la marcha de la empresa. 'Lo más importante de las compañías son las personas, algo de lo que a veces nos olvidamos. Las personas que las dirigen transmiten confianza, cuando el principal ejecutivo está amenazado por alguna razón, se puede resquebrajar la confianza en la compañía. Los proyectos empresariales que son los que generan las expectativas bursátiles son importantes, pero quienes los implantan son las personas', señala Manuel Bermejo, director de Programas de Alta Dirección de IE Business School.

Jobs, carismático y narcisista, según coinciden los perfiles que de él se han trazado, está considerado un visionario de la tecnología. Es el padre del Macintosh, del iPod y del iPhone. æpermil;l escoge qué productos llegan y cuáles no al mercado, ha declarado a Bloomberg Jim Grossman, analista de Thrivent Asset Management de Wisconsin. Si Jobs se fuera de Apple, las acciones perderían un 10% de su valor, según el cálculo de la firma de análisis Piper Jaffray & Co., con sede en Minneapolis. ¿Cómo reemplazar al líder? ¿Es garantía un plan de sucesión?

En España, es muy común su existencia en la empresa familiar, el denominado protocolo, que es un compromiso que firman los familiares accionistas para preparar la sucesión y supervisar la compra venta de títulos de la compañía, y que no tiene rango jurídico. Pero fuera del ámbito de la empresa familiar, los expertos no tienen constancia de que proliferen estos proyectos. 'El plan de sucesión lo conoce el consejo de administración', explica Ceferí Soler Vicente, profesor de Esade. 'Son proyectos manejados internamente, el mundo no se entera de que la empresa tiene un sucesor', abunda Manuel Bermejo.

Ferrovial es una de las compañías que ha puesto en marcha la planificación de la sucesión directiva, con el objetivo de asegurar que la organización cuenta con profesionales disponibles y con las competencias necesarias para poder dar respuesta a posibles vacantes entre los miembros del equipo directivo. Según el último informe anual de la compañía, en 2007 abordó la planificación de la sucesión de las 54 posiciones de primer nivel directivo a través de un proceso de revisión de talento de más de 250 profesionales.

Casos de alta conexión entre el primer ejecutivo y la organización son los que animan a los expertos a creer en los liderazgos de equipo. 'Cuando se habla de sucesión a veces el debate se queda en lo nominal, para mí lo relevante es hacia dónde va la compañía. El principal reto es competir en mercados globales. Hay que pensar en directivos capaces de ejecutar con éxito una estrategia global', apunta Manuel Bermejo.

Ceferí Soler llama la atención sobre una figura que empiezan a adoptar algunas compañías en España: interim management, sustituciones de directivos por un periodo de tiempo. En Reino Unido están acostumbrados a la fórmula desde hace años, y en España 'irá a más', asegura el profesor de Esade. Las prejubilaciones del sector de cajas de ahorro han sido una buena cantera de estos profesionales contratados para sustituir a directivos en situaciones no previstas.

La reducción de estructura ha traído también una nueva tendencia en las multinacionales: la sustitución del director de país por director de producto, un profesional que se pasa la semana viajando y trabaja por videoconferencia. Se trata de un directivo mucho más fácil de sustituir. 'Es un estilo de compañía que está prosperando', asegura Soler. Recuerda este experto las diferencias con el pasado a la hora de encontrar recambio en los directivos. 'Hoy hay un inventario de personas preparadas, lo que tranquiliza a los que están dentro de las compañías'.

El coste de los comentarios

Steve Jobs salía hace una semana al paso de los rumores con el anuncio de que padece un desequilibrio hormonal. Buenas noticias para el mercado, aunque para analistas como Grossman no significa que su salud haya dejado de ser motivo de preocupación.

El rumor en una gran compañía tiene un coste tremendo, coinciden los expertos. Para Ceferí Soler ha sido un acierto aconsejar a Steve Jobs comunicar su enfermedad. 'Es más caro callar la noticia que revelarla', indica.

Manuel Bermejo, por su parte, es también partidario de que las empresas aborden situaciones complicadas y en el caso de Jobs, valora positivamente que haya salido a dar la cara.

'Ha lanzado un mensaje que me gusta: lo que sea mejor para la compañía será lo mejor para mí. Esconde un mensaje de grandeza que resulta magnífico para el mercado', opina el director de Programas de Alta Dirección de IE Business School.

El profesor de Esade, partidario de comunicar este tipo de situaciones, cree sin embargo que a veces no es fácil, porque hay que tener un plan y si no es así, elaborarlo de inmediato y en ese caso hay que convencer a la organización y superar tensiones en el Consejo de Administración.