Aéreo

Iberia expedienta a 41 pilotos y exime de culpa a otros 12 por la huelga de celo

Iberia y sus pilotos se reunieron ayer para discutir el convenio, sin alcanzar acuerdos, y volverán a reunirse mañana. La compañía abrió 41 expedientes disciplinarios por hechos relacionados con la presunta huelga de celo que ya dura un mes. A la vez, ha cerrado sin cargos 12 de los 14 expedientes que inició en diciembre.

La dirección de Iberia intentó hacer frente ayer a la situaciones de irregularidad que aquejan a su operación desde hace un mes, actuando en tres frentes. En primer término, la dirección de personal de la aerolínea mantuvo una reunión con el sindicato de pilotos, Sepla, para intentar avanzar en la negociación del convenio colectivo. El esfuerzo conciliador continuará mañana con un nuevo encuentro.

En segundo término, comunicó la apertura de 41 expedientes a otros tantos pilotos de su plantilla por presuntas irregularidades en el transcurso de las jornadas en las que los tripulantes 'trabajan en cumplimiento estricto de lo estipulado en el convenio', según la argumentación del Sepla; o de 'huelga de celo', según la versión oficial de la dirección de Iberia.

La apertura de los 41 expedientes coincide con el cierre sin cargos de 12 de los 14 expedientes abiertos a otros tantos tripulantes en diciembre, según explicaron fuentes del sindicato de pilotos.

El tercer frente de actuación se ha centrado en los aeropuertos donde el personal de tierra de Iberia tuvo que volver a emplearse a fondo para atender y dar soluciones a los clientes de la compañía, que ayer volvió a sufrir retrasos en el 60% de sus vuelos.

Fuentes de Iberia confirmaron la apertura de los 41 expedientes y señalaron que alguno de ellos es múltiple por presuntas faltas reiteradas de un profesional. Explicaron que esta misma semana se deberían conocer los primeros resultados en relación a los hecho investigados. Las sanciones podrían acarrear la suspensión de empleo y sueldo, la retirada del grado de comandante y hasta el despido de la compañía.

Iberia explica que ha decidido a actuar porque todos los pilotos expedientados tuvieron 'comportamientos irregulares' que han 'perjudicado gravemente' la operación diaria de vuelo, dando lugar a 'numerosos retrasos y cancelaciones', así como un 'perjuicio enorme a clientes y compañía, que está siendo evaluado para exigir las responsabilidades pertinentes'.

La empresa que preside Fernando Conte calcula que la protesta del Sepla ha provocado en el mes de diciembre la cancelación de más de 500 vuelos y retrasos en más de 5.000. Los pasajeros afectados se aproximan al millón. Para paliar sus efectos, Iberia ha tenido que recurrir a empresas externas que han realizado para ella 156 operaciones. Las mismas fuentes estimaron que las pérdidas ocasionadas por las irregularidades pueden ascender a nueve millones de euros. Por otra parte, la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) urgió ayer al Gobierno a que regule el derecho de huelga, en especial cuando afecta a servicios esenciales como el transporte público. Argumenta que la supuesta huelga de celo de los pilotos de Iberia limita el derecho a la libre circulación de los ciudadanos.

Menos dinero para los controladores

La autoridad de aviación civil y el sindicato de USCA iniciaron ayer un discreto acercamiento para discutir sobre la reducción de las configuraciones en las operaciones de navegación aérea que, junto a la baja por enfermedad de distintos controladores, provocó durante el fin de semana graves dificultades operativas en distintos aeropuertos españoles. Las partes han decidido mantener nuevos contactos a partir de mañana.

El sindicato de controladores se mantiene firme en su versión oficial de que el colectivo no está embarcado en ninguna acción de protesta. En reuniones recientes con las autoridades de aviación civil recibieron la información de que el Gobierno tiene previsto reducir en 195 millones de euros sus gastos de navegación aérea durante 2009, ya que hay menos tráfico y mejor tecnología. Tal información causó malestar entre los controladores, que entendieron que el recorte afectaría a la realización de horas extras que suponen en muchos casos el 50% de los ingresos de este colectivo. Los controladores firmaron su último convenio colectivo en 1999 y desde entonces han llegado a distintos acuerdos con AENA, pero sin consolidar las extraordinarias . IATA, la patronal de las aerolíneas, estima que el 70% de los gastos de navegación aérea en España van a sueldos de controladores.