Recorte

EE UU decide una rebaja de tipos sin precedentes en el país

La Reserva Federal dio ayer un paso sin precedentes. No sólo rebajó el tipo de referencia al nivel más bajo de la historia desde el 1%, sino que lo transformó en un objetivo horquilla del 0% al 0,25%. Ben Bernanke anunció, además, que intervendrá con todas las herramientas que pueda para dinamizar el mercado del crédito.

El presidente de la Fed, Ben Bernanke
El presidente de la Fed, Ben Bernanke

Bernanke no se atuvo al guión. El presidente de la Reserva Federal fue ayer donde lo analistas no habían previsto y dejó pequeña la previsión de recortar los tipos de interés en medio punto desde el 1%. En su décimo recorte consecutivo, la autoridad monetaria no fijó el tipo de interés interbancario en un determinado porcentaje sino en un rango objetivo entre el 0% y el 0,25%. La decisión del comité abierto de la Fed fue unánime.

En el mismo día que se supo que la inflación había caído un 1,7% en noviembre y se teme a la espiral deflacionista, la Fed aseguró que puesto que anticipa un escenario económico débil, 'el excepcional nivel bajo de los tipos se va a mantener durante un tiempo'.

Más aún, la autoridad monetaria afirmó ayer que empleará 'todas las herramientas en su mano para promover la recuperación sostenida del crecimiento económico además de preservar la estabilidad de precios'.

Además de rebajar el tipo de descuento (con el que presta directamente a la banca) 0,75 puntos porcentuales, para dejarlos en el 0,5%, Bernanke dijo que la misión de su equipo va a ser establecer los apoyos suficientes 'para que el mercado financiero funcione y estimular la economía' a través de su balance, es decir, que imprimirá el dinero que sea necesario para que la economía tenga el suficiente estímulo como para volver a crecer.

En este sentido, recordó que recientemente el Tesoro anunció que la Fed iba a comprar titulaciones de deuda hipotecaria de Fannie Mae y Freddie Mac para tratar de dinamizar el mercado secundario y permitir que la banca vuelva a conceder créditos. Está previsto que en ello invierta 600.000 millones de dólares. Ayer, el comunicado explicaba que la autoridad monetaria está preparada para 'ampliar la compra de deuda y titulaciones apoyadas en hipotecas sin las condiciones así lo demandan'. Adicionalmente se sigue estudiando la posibilidad y las consecuencias de la compra de bonos del Tesoro de largo plazo.

Otra de las medidas, que se pondrá en marcha en febrero es la autoridad para intervenir con 200.000 millones de dólares en el mercado de las titulizaciones de los préstamos para la automoción, los créditos a los estudiantes, las tarjetas de crédito y los préstamos a las pymes. En el aire queda si este plan se expandirá a títulos no garantizados por Fannie y Freddie (dos entidades que han sido intervenidas por el Estado) o hipotecas comerciales.

Tras hacerse público el poco convencional e histórico comunicado de la Fed los mercados se dispararon y el dólar cayó en su cotización frente al euro.

Bernanke reinventa la Fed

'Es de sentido común adoptar un método y probarlo. Si falla, se admite con franqueza y se prueba otro. Pero sobre todo hay que hacer algo'. La cita corresponde al presidente Franklin D. Roosevelt durante los días del New Deal.

Ben Bernanke, el presidente de la Reserva Federal es una de las personas que más ha estudiado esta época y a este presidente y está aplicando ahora esta máxima de elevar el nivel de innovación de la autoridad monetaria ampliando sus herramientas tradicionales. Ayer, antes de que se diera a conocer su decisión, el presidente electo, Barack Obama, señaló ayer en rueda de prensa que la autoridad monetaria está 'quedándose sin su tradicional munición' para hacer frente a esta crisis, algo en lo que coinciden una buena parte de los analistas.

Obama, no obstante, no fue catastrofista y dijo que Bernanke aún dispone de más herramientas. Con todo, el presidente señaló que es el momento de que otros poderes del Estado ejerciten acciones decisivas para impulsar a una economía que ha entrado en una recesión que dura ya 12 meses. Obama prepara un estimulo fiscal que va a superar el coste de 600.000 millones de dólares y que tiene como objetivo fundamental la creación de 2,5 millones de empleos.

Economistas como Simon Johnson, que fue el jefe de análisis del FMI hasta hace pocos meses, señalaba recientemente que en realidad, lo que ocurre es que el Tesoro de Henry Paulson ha desviado buena parte de su actuación hacia la Reserva Federal una vez que el TARP, el plan de salvamento de la banca, ha tenido una limitada respuesta en el mercado del crédito. Con este programa ya se han comprometido 335.000 millones de dólares de los 700.000 con los que estaba dotado, y aún no se percibe la mejora.

Las medidas no monetarias sino de intervención en el mercado secundario a través de compras y la aceptación de cualquier tipo de aval que está tomando la Fed vienen a sustituir en cierta medida el programa de compra de activos de la banca que Paulson tenía como objetivo antes de cambiar el rumbo del TARP.