Desempleo

EE UU destruyó 533.000 puestos de trabajo en noviembre

La economía de Estados Unidos tuvo en noviembre una pérdida neta de 533.000 puestos de trabajo y el índice de desempleo subió dos décimas al 6,7%, informó hoy el Departamento de Trabajo.

El empleo no agrícola bajó en EE UU en 533.000 puestos en el mes de noviembre, la mayor caída desde diciembre de 1974, según los datos del Departamento de Empleo. La pérdida de empleo de octubre se revisó al alza a 320.000 personas desde un anuncio original de 240.000. La tasa de paro asciende al 6,7% desde el 6,5% anterior. Las previsiones del mercado eran de un descenso del empleo de 340.000 personas y de un aumento de los ingresos por hora del 0,2%.

Por su parte, los ingresos medios por hora de trabajo crecieron un 0,4% a 18,30 dólares desde un alza en octubre del 0,3% a 18,23 dólares.

"Estos son números horrendos. Esta es una economía que está en total caída libre ahora mismo. La confianza ha colapsado", dijo Nigel Gault, economista de Global Insight. "Este es un claro revés para el empleo. Las firmas están reaccionando lo más dramáticamente que pueden para asegurarse de que tengan estructuras de costos capaces de sobrevivir a la recesión", dijo Joel Naroff, presidente de Naroff Economic Advisors en Holland, Pennsylvania.

El petróleo y el dólar cayeron, mientras que los precios de los bonos subieron tras el informe, que confirma que la recesión está golpeando a todos los sectores. "No se puede conseguir algo peor que esto. La economía ha colapsado, y ha entrado en caída libre", dijo Richard Yamarone, economista jefe de Argus Research en Nueva York.

Además, el dato de octubre fue revisado para mostrar un recorte de 320.000 empleos desde los 240.000 estimados inicialmente, mientras que la cifra de septiembre quedó en 403.000 puestos perdidos frente a los 284.000 calculados en un primer momento.

Eso significa que en septiembre y octubre se perdieron 199.000 empleos más de los estimados inicialmente y eleva el número total de contracción en las nóminas en los últimos tres meses a 1,256 millones, con casi 2 millones de puestos cerrados en lo que va de este año. "Simplemente es un desastre", dijo Stephen Stanley, economista de RBS Greenwich en Greenwich, Connecticut.

Sólo el sector servicios contrajo 370.000 empleos en noviembre, o dos tercios de las pérdidas totales, tras haber recortado 153.000 puestos en octubre. Eso implica que la debilidad del mercado ha cambiado desde el sector productor de bienes hacia la industria de servicios, que representa un 80% de la economía estadounidense.

Por su parte, el empleo en el sector manufacturero se contrajo en 85.000 puestos, mientras que la construcción redujo 82.000 plazas, en el décimo séptimo mes consecutivo de pérdidas en ese rubro.

La postura de Obama

El presidente electo, Barack Obama, dijo que la crisis económica probablemente empeore antes de mejorar. "No hay soluciones rápidas o fáciles a esta crisis, que se ha estado gestando por muchos años, y probablemente empeore antes de mejorar", afirmó Obama en una declaración en reacción al dato sobre las nóminas La Casa Blanca dijo que continuará trabajando para solucionar los problemas en los mercados de crédito y de vivienda que han generado la pérdida de tantos empleos.

"Estamos muy preocupados por el hecho de que los problemas del crédito y de vivienda nos llevan a pérdidas significativas de empleos en la economía", dijo la portavoz de la Casa Blanca Dana Perino. "Necesitamos centrarnos en las causas de la caída económica para revertir la tendencia en la creación de empleos", agregó.

Miedo a la recesión

"Se ha extendido la preocupación de que las instituciones financieras, incluyendo a las japonesas, no serían capaces de salir indemnes si los grandes fabricantes de autos en Estados Unidos entran en bancarrota", dijo Tsuyoshi Segawa, un estratega de Shinko Securities en Tokio. "No tenemos ni idea de dónde y qué sucedería si una gigantesca corporación como esas cae". Por otro lado, compañías como la operadora de telefonía estadounidense AT&T, el banco suizo Credit Suisse y la correduría japonesa Nomura Holdings ya han anunciado el recorte de miles de empleos, preparándose para una larga y prolongada recesión.