Crisis inmobiliaria

El informe concursal rebaja un 32% el valor contable de los activos de Martinsa

Los activos de Martinsa Fadesa valen una tercera parte menos de lo que la compañía estimaba. æpermil;sta es la principal conclusión del informe entregado ayer por los administradores al juez que lleva el concurso de acreedores de la inmobiliaria, que calcula en 181 millones el patrimonio disponible de la firma.

Martinsa Fadesa dispone hoy de un patrimonio neto de 181 millones de euros para tratar de garantizar su supervivencia. Su colchón para sortear la liquidación no es ni de 5.600 millones, como aseguró la compañía en julio, al solicitar el concurso voluntario de acreedores, ni de 1.527 millones, como reflejó hace un mes en la presentación de resultados del tercer trimestre del año.

El informe de los administradores concursales, presentado ayer al Juzgado de lo Mercantil de La Coruña, encargado del caso, rebaja sus expectativas de viabilidad, al recortar en una tercera parte la valoración de activos realizada a finales de 2007 por Richard Ellis, que la propia Martinsa Fadesa dio por válida al justificar la solicitud de concurso.

Si se dieran por buenos dichos datos (que fue los que Martinsa llevó al juzgado), la empresa de Fernando Martín acumularía activos inmobiliarios y de otra naturaleza por valor de 10.800 millones de euros, que alcanzaban de sobra para dar cobertura a los 5.200 millones que la firma reconocía adeudar en aquel momento.

Otro escenario

El informe concursal desmiente aquel estado de cosas. Según la información recabada por los administradores de hasta tres sociedades de tasación inscritas en el Registro Especial del Banco de España, el inventario de los activos que constituyen el patrimonio de la promotora apenas suma 7.336,9 millones, es decir, 3.500 menos de los declarados a la hora de solicitar el concurso.

La diferencia entre una y otra valoración es complicada de justificar. Los 290 millones de euros ingresados durante los nueve primeros meses del año, según los últimos resultados presentados, revelan que la firma no ha colocado en el mercado demasiados activos, lo que dejaría como única explicación un desplome del 32% en el valor de los mismos.

La falta de sintonía entre el informe de situación de la empresa y el informe concursal -entre los que han transcurrido cinco meses- es menor a la hora de evaluar la deuda pendiente. La inmobiliaria de Fernando Martín solicitó el concurso por la imposibilidad de afrontar un pasivo que valoraba por aquel entonces en 5.200 millones.

En la presentación de sus resultados del tercer trimestre reconoció ya una deuda total de 7.399 millones. Los administradores concursales han calculado un pasivo de 7.155,9 millones, que equivale a un 97% del patrimonio total de la firma. Aún así, los administradores concursales aseguran ver posible la viabilidad de la inmobiliaria si se logra cerrar un convenio de acreedores.

De éstos, 1.827 millones se corresponderían a deudas hipotecarias y con garantía prendaria; 4.361 millones a deudas ordinarias, incluido el crédito bancario solicitado para comprar Fadesa; y 542 millones a deudas con empresas del grupo. Según la compañía, ésta última cifra no debe computarse propiamente como deuda al tratarse de operaciones entre sociedades del grupo, así como tampoco el llamado pasivo contingente (417 millones) que se corresponde 'a deudas que pueden serlo en el futuro pero que no constituyen obligaciones de pago inminentes'.