Hacia un nuevo orden financiero

Una cumbre que cambia el ritmo diplomático

La cumbre de hoy por el sábado ha sido significativa por las personas que estuvieron presentes. Se está desarrollando un nuevo orden económico que es más dinámico e integrador de lo visto hasta ahora'. Son palabras con las que el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, daba la bienvenida en una rueda de prensa al comunicado de un G-20 expandido con España, Holanda y la República Checa.

La conclusión de Strauss-Kahn era una observación inmediata de la llamada 'foto de familia' para la que posaron los políticos antes de la reunión. El primer ministro de China, Hu Jintao, sus homólogos de India, Indonesia, Manmohan Singh y Susilo Bambang, respectivamente, se daban la mano con los líderes del G-7 y países como México, Brasil, Arabia Saudí, Turquía y Sudáfrica.

El G-20, formalmente constituido en 1999, no ha tenido nunca la relevancia que han tenido otros foros financieros pero ahora, dada la gravedad de una crisis que ha dejado severamente tocado al mundo desarrollado y con fuertes déficit o, en el mejor de los casos, escasos superávit, su papel se refuerza. La crisis ha hecho perder relevancia a las economías desarrolladas y la llamada al G-20 para esta convocatoria por EE UU certifica que el G-7 es insuficiente. A partir de ahora emerge un nuevo ritmo diplomático en la economía.

El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, fue el que primero se ha mostrado dispuesto a escribir las primeras líneas del obituario del G-7 al señalar la semana pasada que se debe usar esta crisis como una 'oportunidad para corregir lo que estaba mal antes de ella y reforzar los organismos multilaterales'. Lula dijo que se necesitaban más países y continentes para tomar decisiones más plurales. Es algo más acorde con el peso que no dejan de ganar otros países al sur y al este de la que hasta hace poco ha sido una economía liderada por EE UU y Europa.

La foto tiene además un peso político. En apenas 100 días se acaba el mandato de George Bush, un hombre que en relaciones internacionales ha prescindido de la multilateralidad cuando le ha venido bien. El sábado, Bush no tuvo más remedio que aceptar lo demandado por otros países.

En una reciente entrevista con este diario, David Wyss, analista jefe de S&P señalaba que es difícil decir si EE UU va a perder su lugar preeminente en el mundo. 'Lo que creo es que va a acelerar el proceso de internacionalización'. Para Wyss, lo que ilustra esta crisis son 'los peligros del unilateralismo. EE UU va a ser aún la mayor economía, el mayor mercado financiero, pero creo que está claro que no puede operar por sí mismo, sino que es parte del sistema global. Todo el mundo tiene que colaborar', explica.

Familia numerosa

La foto de familia de la cumbre incluye al G-20 expandido. Que se vaya a dar cabida permanente a España, Holanda y la Republica Checa está por ver, aunque tanto Brasil como Francia quieren que el Gobierno de Madrid sea llamado a la cumbre de abril.