Hacia un nuevo orden financiero

La crisis amplía la labor de las instituciones

La crisis ha dado relevancia a las instituciones financieras y económicas internacionales que en los últimos años la habían ido perdiendo, si bien, nunca la habían terminado de ganar.

El documento que emergió el sábado de la reunión del G-20 propone una reforma del Foro de Estabilidad Financiera, ahora presidido por el responsable del banco central de Italia, Mario Draghi. Este foro, creado formalmente en 1999 cuenta entre sus escasos miembros con representantes de otras instituciones internacionales, además de algunos países del G-7, Holanda, Suiza y Singapur, entre otros. De cara al futuro, este foro, creado para promover la estabilidad financiera, mediante la cooperación en la supervisión y vigilancia, deberá acoger a representantes de economías emergentes, como Brasil y China.

Este organismo, junto con el FMI y otros reguladores, debe desarrollar recomendaciones para mitigar el carácter procíclico (mayor gasto cuando hay crecimiento) del sistema crediticio, lo que incluye el estudio de cómo las valoraciones, el apalancamiento, los niveles de capital, la compensación de los ejecutivos y las prácticas de provisiones podrían exacerbar los ciclos'.

Este foro y el Fondo Monetario, que dirige Dominique Strauss-Khan, deben ser los que por un lado extraigan las lecciones de la crisis y por otro se encarguen de poner en marcha mecanismos de detección temprana de crisis.

Por lo que respecta al FMI, los planes del G-20 son reforzar su mandato como supervisor y prestamista de países emergentes que han perdido el acceso a los mercados internacionales privados por la práctica paralización de estos. El organismo que dirige Strauss-Kahn ya ha concedido diversos créditos recientemente, a Islandia, Hungría y Pakistán entre otros países, y se estima que va a necesitar una mayor caja que tendrán que llenar, previsiblemente, los países con amplios superávits. De momento, Japón ha dado 100.000 millones de dólares y su primer ministro, Taro Aso, y ha animado a otros países ha hacer algo similar. Muchos países emergentes no elevarán sus contribuciones si no aumenta su peso dentro de este organismo. Pero esto puede cambiar a medio plazo ya que el G-20 se ha comprometido a reformar las instituciones de Bretton Woods y dar mejor cabida a estos países.

Strauss- Kahn dijo que estaba 'particularmente contento por el compromiso de todos los miembros de cumplir los programas de estudio del sector financiero (FSAP)', que se hacen sobre muchos países, sobre todo emergentes, pero que EE UU, por ejemplo, había rechazado.