Efectos de la desaceleración

Las plantas europeas de Renault pararán varios días hasta diciembre por culpa de la crisis

El grueso de las plantas europeas de Renault pararán varios días su actividad de aquí a finales de año para reducir en un 20% la producción durante el cuarto trimestre en respuesta a la caída de las ventas, anunció hoy el fabricante automovilístico francés.

Una portavoz de Renault explicó que la fábrica de Sevilla (sur de España) tendrá una semana no trabajada, que no será un paro técnico, mientras que en Valladolid se recurrirá al acuerdo sobre el Expediente de Regulación de Empleo (ERE), que ofrecía flexibilidad para detener las cadenas de montaje hasta 22 días en 2008.

En concreto, en Valladolid, a los tres días que ya se habían utilizado hasta ahora de esos 22, se añadirán otros diez hasta el 31 de diciembre, precisó la portavoz, que añadió que en las instalaciones de Palencia no será necesario recurrir a ningún dispositivo porque no se plantea un exceso de producto.

En Francia, la reducción de cadencias se traducirá también en jornadas no trabajadas en las plantas, que se van a concentrar en torno a los dos periodos de vacaciones escolares: Todos los Santos (que empiezan este fin de semana) y de Navidad.

RENAULT 29,31 -3,08%

Así habrá dos semanas consecutivas de parón a partir del lunes en las instalaciones de Flins, Douai y Le Mans, mientras que las de Sandouville, Maubeuge, Batilly y Dieppe dejarán de producir pero sólo durante la semana próxima.

Fuera de Europa occidental, también se ha programado una congelación de la actividad de un menor número de días en los complejos de Bursa (Turquía) y Novo Mesto (Eslovenia), pero no en la de Moscú (Rusia).

Renault, que en los últimos meses había anunciado la supresión de 6.000 empleos en Europa, de los cuales 1.000 en labores de producción (para suprimir una línea en Sandouville), indicó ayer que la producción de vehículos en el cuarto trimestre debe disminuir un 20% en respuesta al descalabro de las ventas a causa de la crisis.

Esta también le ha obligado a corregir seriamente a la baja el objetivo de rentabilidad para este año: entre el 2,5 y el 3% en lugar del 4,5% esperado hasta ahora.

De acuerdo con las cifras presentadas ayer, la facturación en el tercer trimestre fue de 9.149 millones de euros, un 2,2% menos que en el mismo periodo de 2007.