Hacia un nuevo orden financiero

Las ayudas diluirán un tercio el beneficio de la banca europea

Credit Suisse advierte que la crisis bancaria traerá la dilución de un tercio del beneficio en las entidades que pasen a tener capital público. También prevé recortes de dividendo y rebajas en la rentabilidad, aunque con ello se evitará el peor de los escenarios.

La multimillonaria ayuda que los Gobiernos europeos van a brindar a las entidades financieras va a marcar sin duda un antes y un después en el atribulado panorama bancario. Por un lado, va a apuntalar la solvencia de las entidades en dificultades, alejándolas por tanto del abismo de la bancarrota pero, por otro lado, la capitalización de numerosos bancos va a diluir el beneficio por acción -ya en cuarentena en muchos casos-.

Los accionistas de las entidades con problemas podrán estar satisfechos al no tener títulos de un banco en suspensión de pagos, pero a la caída en el valor en Bolsa habrá que añadir también un recorte en el beneficio por acción y, previsiblemente, una rebaja en el dividendo, cuando no la congelación. España, de momento, se libra de este riesgo, pues no se planea la entrada de capital público.

A partir de las ayudas anunciadas por los gobiernos europeos para asegurar la liquidez y capitalización de los bancos, Credit Suisse calcula que el beneficio por acción de 2009 de la banca europea se reducirá alrededor de un 30%, lo que redundará además en una reducción de la rentabilidad sobre el capital desde el 17% al 13%, añade la firma. Las estimaciones de Credit Suisse contemplan ampliaciones de capital para la banca europea de entre 75.000 y 100.000 millones de euros -sólo el plan de rescate alemán supone capitalizaciones por importe de 80.000 millones de euros- y emisiones de preferentes por hasta 75.000 millones de euros. Estas cifras comparan con un valor de mercado de 583.000 millones de euros.

La firma suiza destaca la importancia de las medidas de rescate bancario anunciadas, aunque advierte también que, incluso apuntalando los ratios de solvencia, la valoración de los bancos europeos no resultará tan atractiva, al menos en un horizonte de entre seis y doce meses. Argumenta que no es de esperar que los bancos que reciban las ayudas consigan generar rentabilidades más allá del coste del capital durante varios años. Además, considera muy probable que se den fuertes recortes de dividendo entre la banca europea. En Dinamarca y Reino Unido hay entidades que se han comprometido a no pagar dividendo ordinario hasta que no se haya retribuido a los titulares de acciones preferentes.

Valores recomendados

En este escenario, los valores favoritos de Credit Suisse dentro del mapa bancario europeo son Santander, el italiano Intesa Sanpaolo y el sueco DnB. Por contra, infrapondera a Lloyds TSB, Bank of Ireland y Popular.

Santander también está entre las preferencias de ING Financial Markets. 'Las medidas de rescate anunciadas por los gobiernos europeos son buenas para la economía real. Pero la crisis dejará un mercado bancario más regulado y en el que a medio plazo habrá ratios de rentabilidad sobre recursos propios inferiores a los que se han conocido hasta ahora', añaden en la firma como anticipo a lo que será un previsible cambio de modelo para el conjunto del sector bancario.

Fuentes financieras recuerdan en cualquier caso que, mientras no sean necesarias las inyecciones directas de capital, la banca se resistirá con uñas y dientes a una rebaja del dividendo que perjudique aún más a su maltrecha capitalización bursátil. Citi apunta que, incluso en épocas de crisis, las compañías cuidan de la retribución al accionista, de modo que la caída en los beneficios es superior al retroceso en la cuantía que se reparte en concepto de dividendos, y se eleva el pay-out o porcentaje de beneficio destinado a dividendos.

Un mes de duras caídas en Bolsa

La inyección de capital público es sinónimo de salvamento para los clientes de un banco, aunque no ha servido por ahora para contener la sangría de las pérdidas bursátiles.

El banco holandés Fortis es el gran exponente de cómo, una vez perdida la confianza del mercado, debe pasar mucho tiempo para recuperarla. Fue la primera entidad europea de calado a la que tuvo que socorrer una intervención pública y, desde que la quiebra de Lehman Brothers desatara con gran virulencia la crisis financiera hace un mes, es el banco europeo que más ha caído en Bolsa. Fortis pierde en el último mes el 86,77%, un derrumbe al que sin duda ha contribuido el hundimiento del 77,73% en la sesión de ayer, cuando el banco volvió a cotizar tras haber estado suspendido durante seis jornadas.

El contrapunto lo pone Bankinter, que ha ganado en el último mes el 19,6%, un avance que consolida a la banca española entre la menos dañada en Bolsa. Popular ha subido el 10,5% mensual, en parte a los rumores corporativos que envolvieron varios días al conjunto de la banca mediana. Banco Sabadell se deja el 1,3% en el mes y BBVA y Banco Santander pierden el 5,9% y el 9,3%, respectivamente. Junto a Fortis, los más denostados por los inversores son los bancos británicos y los irlandeses.

Radiografía

Alemania. Ayudas a la banca por 500.000 millones de euros, de los que 400.000 millones servirán para avalar deudas y créditos interbancarios hasta el 31 de diciembre de 2009. Alemania garantiza el 100% de los depósitos.

Francia. Destinará 360.000 millones al plan de rescate: 320.000 para respaldar deudas y préstamos interbancarios y 40.000 millones para recapitalizar entidades.

Reino Unido. Ha anunciado las ayudas más elevadas de Europa: 640.000 millones de euros. Ha entrado a reforzar el capital de Royal Bank of Scotland, Lloyds y HBOS.

España. El Gobierno ha decidido avalar a la banca con 100.000 millones de euros en lo que queda de año. Además, se ha aprobado la creación de un fondo de 50.000 millones para ayudar a devolver la liquidez al sistema.