Hacia un nuevo orden financiero

La Bolsa rebota a lo grande

Remontada sin precedentes ante unas ayudas a la banca de calado histórico. Los Gobiernos esperaban el veredicto del mercado a las medidas tomadas en el fin de semana y no ha podido ser más elocuente. El Ibex recuperó ayer casi mil puntos y se aproximó a los 10.000, aunque los expertos recuerdan que aún queda lejos el final del túnel.

Después de la peor semana bursátil de todos los tiempos y ante el vértigo de profundizar aún más en el precipicio de las caídas, la acción coordinada de los gobiernos europeos en ayuda de sus sistemas bancarios decidida este fin de semana devolvió ayer de forma arrolladora las compras a la renta variable. Como todo lo que sucede en los parqués en los últimos días, la respuesta a las novedades fue desaforada y los mercados cambiaron con una facilidad inusitada el pánico del viernes por la euforia. El Ibex 35 cerró ayer la mejor sesión de su historia, con un repunte del 10,65%, y recuperó en un solo día la friolera de 958 puntos gracias a un renovado impulso en los últimos minutos que dejó al índice a las puertas de los 10.000 puntos.

El resto de Bolsas europeas también disfrutó de un rebote sin precedentes, alimentado aún más tras la apertura alcista de Wall Street y apurado al máximo al cierre de sesión. El Euro Stoxx 50 ganó el 11%, el Cac 40, el 11,18% y el Dax alemán, el 11,40%. Sólo el FTSE londinense, que repuntó otro 8,26%, faltó a la cita con el libro Guiness por culpa de las caídas de los tres bancos que van a recibir inyecciones de capital público: HBOS (-27,54%), Lloyds TSB (-14,47%) y Royal Bank of Scotland (-8,37%).

En Nueva York, el avance fue mayor incluso al rebote posterior al lunes negro de 1987. El Dow ganó el 11,08%, el S&P, el 11,58% -hasta recuperar los 1.000 puntos- y el Nasdaq, el 11,8%. Wall Street también reaccionaba a lo grande a los últimos esfuerzos por devolver la confianza al sistema bancario. La Fed, de forma coordinada con el BCE, el Banco de Inglaterra y el Banco Nacional de Suiza, acordó ayer prestar a los bancos comerciales toda la liquidez en dólares que necesiten, a un tipo de interés fijo. El Tesoro estadounidense y la Fed trabajaban también contrarreloj el lunes para definir los detalles de su plan de rescate bancario, del que ya se conoce que el Gobierno de EE UU comprará directamente hipotecas a los bancos, un paso más allá de lo decidido por ahora en Europa donde, por otra parte, el importe de las ayudas públicas anunciadas por Alemania, Reino Unido, España, Francia ronda en total los 2 billones de euros.

Han bastado tres semanas para dar por vieja la remontada sin precedentes de la sesión del pasado 19 de septiembre, cuando se conocieron las primeras pinceladas del plan de rescate bancario diseñado por el Tesoro estadounidense. Los acontecimientos se han sucedido después a la velocidad del rayo, aunque también ha quedado demostrado que, tras momentos de euforia, han venido oscuras sesiones de pérdidas. 'El mercado tenía ganas de conocer buenas noticias para comprar, pero hay que tomar decisiones con perspectiva y ser muy cauteloso. La Bolsa está descontando una recesión, el escenario macroeconómico no ha cambiado', resume Iván Barbacid, de Barclays.

Primer lunes alcista en más de un mes

Los expertos recuerdan que el fondo del mercado es bajista y que será necesario esperar a conocer la efectividad de los planes de rescate bancario. Aunque, por esta vez, la semana ha comenzado con buen pie. Los mercados no disfrutaban de un lunes alcista desde el 8 septiembre, antes de que la quiebra de Lehman abriera definitivamente la caja de los truenos de una crisis financiera internacional. Habrá que esperar y dejar reposar los planes de salvamento bancario pero el mercado interbancario -verdadero termómetro de la magnitud de la crisis- daba ayer una primera y tímida respuesta a las medidas de los gobiernos europeos y estadounidense y rebajaba ligeramente los diferenciales.

Las mayores subidas en Europa se dieron en el sector eléctrico (+15%) y de materias primas (+14%), castigados duramente ante la certeza de que la crisis se traslada a la economía real. El sector bancario europeo, epicentro de la tormenta, recuperó el 6,34%.

El preludio a la euforia

Viernes, cierre en Europa. Las Bolsas cierran la peor semana de su historia. El Ibex cae el 9,14%, un derrumbe intradía sin precedentes, y pierde los 9.000.

Viernes, cierre en Wall Street. La Bolsa neoyorquina recupera terreno en los últimos compases de sesión y el S&P contiene la hemorragia con una caída del 1,49% en el Dow Jones, tras los mensajes de calma del Gobierno y del FMI.

Sábado. Cumbre del G-7 en Washington. El presidente de EE UU, George Bush, y los ministros de Finanzas del G-7 acuerdan ofrecer una respuesta global a la crisis financiera internacional. Gana peso el modelo británico de rescate, en el que el Estado adquiere acciones de las entidades en crisis.

Sábado. Cumbre Merkel-Sarkozy. Los líderes de las dos principales economías de la zona euro acuerdan dar un impulso al diseño de un plan de salvamento bancario, después de los desencuentros del fin de semana previo.

Domingo. Cumbre comunitaria en París. Los presidentes y jefes de Gobierno de la zona euro deciden garantizar los préstamos interbancarios hasta 2009 y capitalizar los bancos con problemas de solvencia.

Lunes. Rebote histórico en las bolsas. El mercado se aferra a los anuncios de planes de rescate y repunta sin precedentes tras la debacle de la semana precedente. El Ibex rebota el 10,65%.