Hacia un nuevo orden financiero

Wall Street se derrumba el 7,3% y cae al nivel más bajo desde 2003

Los mercados no encuentran el suelo. Las noticias negativas no cesan y las medidas de emergencia aprobadas a nivel mundial para restaurar la confianza no surten efecto. Europa sufrió una jornada negativa, pero hoy se desayunará con la noticia del desplome de Wall Street. El Dow Jones registró una caída del 7,33%, el S&P 500 perdió más del 7% y el Nasdaq, un 5,47%. En España, el Ibex perdió un 3,83% y la referencia de los 10.000 puntos.

El mercado está roto', comentaba ayer un analista para explicar la situación que padecen las Bolsas. Y Wall Street dio buena muestra de ello. Los índices abrieron con un sesgo muy negativo y cayeron a plomo en cuanto el Dow Jones perdió el soporte de los 9.000 puntos. Ya no se trata de la banca, sino de la industria. El miedo a la recesión se impone y ello se traduce en un pánico vendedor. El Dow Jones bajó un 7,33%, que supone la mayor caída desde el 19 de octubre de 1987, el recordado lunes negro. Valores como Chevron, Exxon y Alcoa registraron descensos superiores al 10%; de hecho, en las petroleras fue la mayor caída en 20 años. General Motors cedió un 30%. El S&P 500 fue el peor de todos los índices bursátiles con un descenso del 7,62% y el Nasdaq, nada menos que un 5,47%.

Las Bolsas americanas están en el nivel más bajo desde la primavera de 2003 y registran el peor ejercicio desde el año 1937, con una caída acumulada que ya se asoma al 40%. Los esfuerzos de las autoridades no terminan de conseguir su principal objetivo: relajar las tensiones en el mercado interbancario. Paradójicamente ayer, un día después de la bajada de tipos concertada por los bancos centrales, el euríbor y el líbor se apreciaron. Un claro síntoma de la desconfianza que impera en el mercado.

El miedo trae consigo ventas y más ventas. Una situación que provocó que el Ibex perdiera ayer la barrera de los 10.000 puntos al caer un 3,83%, un retroceso que suma al 5,2% de la víspera. Así, en estos dos días nefastos el Ibex ha perdido el 8,8% y casi 1.000 puntos, un castigo tan duro y en tan poco tiempo que no se había visto desde octubre de 1998.

En el resto de Europa las caídas fueron algo menos abultadas aunque el rojo también dominó y dejó los índices en mínimos del año. El Euro Stoxx perdió el 2,43%, el Footsie, un 1,21% y el Cac se dejó el 1,55%. 'Desde el hundimiento de Lehman Brothers parece imposible templar ánimos. Sin embargo, no descartamos más acciones concertadas por parte de las autoridades monetarias con nuevas bajadas de tipos y más inyecciones de liquidez', comenta Daniel Pingarrón Salazar, de IG Markets.

Los expertos repiten que la disposición de las autoridades a atajar los problemas terminará por restaurar la confianza, la pregunta es cuándo. 'No creo que falte mucho pero es imposible saberlo. Es difícil ver cosas peores', comentaba ayer Jesús Muela, de GVC.

A la espera de encontrar el motivo que permita iniciar el ansiado rebote, los mercados tuvieron que digerir ayer más noticias negativas. Las nuevas necesidades de liquidez de AIG o los problemas que atraviesa el sistema financiero islandés volvieron a saltar al primer plano tras el rescate del primer banco del país, el Kaupthing Bank. Dexia también estuvo en el punto de mira al conocerse que Bélgica, Francia y Luxemburgo tuvieron que ampliar el plan de rescate.

La banca, sin embargo, no acaparó la mayoría de las pérdidas de la sesión en Europa, un puesto que correspondió ayer al sector eléctrico. El índice sectorial del Stoxx se dejó un 8% y un patrón de comportamiento que también se cumplió en España. Así, Iberdrola (-8,56%), Red Eléctrica (-7,58%), Enagás (-7,56%) y Endesa (-6,43%) sufrieron algunos de los retrocesos más sonados del día. Un castigo que algunos expertos achacaron a su mejor comportamiento relativo durante la crisis o bien a la recomposición de carteras de grandes inversores o hedge funds.

Las noticias positivas llegan a oídos de los inversores sin acabar de surtir los efectos deseados. En Estados Unidos la promesa del secretario del Tesoro, Henry Paulson, de comenzar a comprar activos de los bancos como parte de su plan de rescate fue una de las más destacadas del día. Esta iniciativa en teoría se pondrá en práctica en las próximas semanas, según anunció ayer.

Regresan las apuestas bajistas a Wall Street

Después de tres semanas de prohibición, ayer los inversores pudieron volver a realizar apuestas bajistas sobre casi 1.000 entidades del sector financiero estadounidense. Para algunos, el fin de la veda explica ciertos castigos como el sufrido por Morgan Stanley (-25,9%), si bien otros consideran que la vuelta a la normalidad también puede traer efectos positivos, en concreto una importante reducción de la volatilidad, algo que también se vio ayer.

Desde que el regulador de los mercados en EE UU (SEC en sus siglas en inglés) pusiera en marcha la prohibición de realizar ventas a corto el pasado 19 de septiembre, el volumen de negocio de la Bolsa de Nueva York cayó un 35% y el índice de volatilidad VIX escaló a niveles sin precedentes al superar 59.

'Levantar la prohibición sobre la operaciones en corto restablece el equilibrio en el mercado', comentó a Bloomberg Peter Sorrentino, gestor de fondos de Huntington Asset Advisors. 'Regresará la liquidez al mercado, lo que limitará parte de la volatilidad que hemos visto últimamente', añade este experto. De hecho, el VIX cayó ayer a niveles de 56.

En condiciones de mercado normales las ventas a corto no distorsionan la evolución de las Bolsas ya que este tipo de operativa contribuye a aumentar la liquidez y eficiencia del mercado, sin embargo la decisión de la SEC se produjo en un momento de elevada incertidumbre para frenar la especulación sobre el sector financiero y evitar un círculo vicioso que acabara generando más entidades quebradas.

Las acciones incluidas en la lista de la SEC cayeron un 18% de media durante la prohibición, comparado con el 24% que retrocedieron de media el resto de compañías financieras incluidas en el S&P 500, según Bloomberg.