Los promotores rechazan realizar nuevas rebajas en el precio de la vivienda
Empresas, expertos y representantes del Gobierno debatieron ayer en Madrid sobre el futuro del mercado inmobiliario español y no lograron ponerse de acuerdo ni en el diagnóstico de la crisis ni en las soluciones. Los promotores admitieron que las viviendas nuevas ya registran caídas de precios de entre el 15% y el 20% pero rechazaron nuevos descuentos.
Sólo parece existir una cosa cierta que ya nadie discute: 'una profunda crisis muy compleja', según definió ayer la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, durante la clausura de la jornada Perspectivas del Mercado de la Vivienda en España, organizada por la Fundación Rafael del Pino y la Asociación de Periodistas de Información Económica (Apie).
Sobre qué originó la actual coyuntura sigue sin haber acuerdo. Unos, los promotores, siguen atribuyéndola básicamente a la euforia de la demanda, espoleada con la colaboración de comunidades y ayuntamientos, y otros, el Gobierno, atribuye su agravamiento a las turbulencias financieras y la escalada alcista del petróleo. Los expertos prefieren hablar de una combinación de todos estos factores juntos.
Tampoco se ponen de acuerdo sobre el alcance que está teniendo el ajuste. El presidente del grupo de las mayores inmobiliarias del país, conocido como G-14, Pedro Pérez, cifró la caída de las ventas en un 60%, admitió que los precios de las nuevas construcciones están cayendo entre un 15% y un 20% y que en la actualidad unas 800.000 casas se encuentran en venta. De esa cantidad, dijo que unas 300.000 serían nuevas ya terminadas, volumen que se ha disparado, puesto que apenas 20 meses atrás el stock no superaba las 5.000. Pérez se refirió a esas 300.000 viviendas nuevas sin comprador como un volumen de existencias excesivo, valorado en unos 55.000 millones de euros.
Sin embargo, el todavía presidente de la patronal nacional de los promotores, Guillermo Chicote, que dejará el cargo el próximo día 21, no se mostró de acuerdo con que sólo existan 300.000 casas nuevas terminadas sin comprador y elevó esa cifra al menos a las 800.000, 'si no son más', dijo.
Sobre las bajadas de precios, Chicote explicó que los costes que comporta la construcción hacen imposibles rebajas de precios del 30% o 40%, a lo que añadió que 'antes que descuentos de esa cuantía, los promotores prefieren regalarle las viviendas al banco'.
En cuanto a cómo actuar para evitar una mayor destrucción de empleo y el cierre masivo de empresas, tampoco parece haber uniformidad de criterios.
Los expertos aseguran que las recientes iniciativas adoptadas por el Ejecutivo, de crear un fondo de hasta 50.000 millones para comprar a la banca activos de calidad e inyectar con ello liquidez al sistema van en la buena dirección, pero advierten que todavía puede tardarse un tiempo en ver los primeros resultados. De hecho, el ex presidente del Banco Hipotecario, Julio Rodríguez, aseguró que hasta que no se restituya la liquidez en los mercados es muy probable que el euríbor no modere su escalada.
Los promotores también elogiaron la creación de dicho fondo, pero fueron más allá. Creen que si hay una lección que aprender de esta crisis, ésa es que debe abordarse de una vez por todas la reforma de la financiación local y como plan de choque apostaron por que el Gobierno subvencione parcialmente el pago de los intereses hipotecarios y fije un tipo fijo con carácter temporal para dar más seguridad al comprador de vivienda con menos recursos.
Por su parte, la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, defendió que el próximo plan 2009-2012 contribuirá a dinamizar el mercado, ya que prevé más incentivos para edificar VPO, tanto en compra como en alquiler. Además, apeló al sector bancario para que vuelva a confiar en el mercado inmobiliario y le dé créditos, algo imprescindible para poder impulsar la actividad.