Hacia un nuevo orden financiero

Cuando el miedo se podía palpar

La aprobación del plan anticrisis en Estados Unidos alivia los mercados y pone fin a una semana de tensión financiera desconocida desde 1929, pero que el Ibex cierra al alza.

La crisis crediticia que estalló hace año y medio se ha convertido en el mayor huracán financiero desde 1929. Ha desatado un miedo palpable como nunca nadie con menos de 90 años haya visto, y ha cruzado el Atlántico con la velocidad y la fuerza del mayor de los tsunamis. Lehman, Merrill Lynch o Wachovia, nombres conocidos pero lejanos, han orillado en las costas europeas, y la inquietud ha bajado a pie de calle. Se han formulado preguntas inconcebibles hace un mes: ¿debo cancelar mis cuentas ante la posibilidad de que quiebre mi banco? Los bancos centrales de Bélgica, Holanda y Luxemburgo han tenido que salir al rescate de Fortis y Dexia.

Las autoridades se han apresurado a mandar mensajes de calma: Europa no es EE UU, dicen y, al menos en España, los supervisores han hecho los deberes. Irlanda ha garantizado los depósitos, y en España Pedro Solbes ha manifestado que los ahorros están a salvo. Todo por evitar una hipotética situación de pánico que podría saldarse con reembolsos masivos en las entidades de depósito. Pero las Bolsas han acusado el nerviosismo, sobre todo en lo referente al debate sobre el plan anticrisis propuesto por el Tesoro estadounidense aunque la descomunal volatilidad ha permitido al Ibex subir en la semana (0,27%).

El pasado lunes, el Congreso de Estados Unidos rechazó el plan propuesto por la Administración Bush y provocó un desplome de los mercados que llevó al S&P 500 perder un 8,79%, la mayor caída en una sola jornada desde la crisis de 1987. Europa, afortunadamente, no recogió las pérdidas -el rechazo fue a las 20 horas- y se sumó al desbocado rebote de Wall Street la jornada siguiente. El viernes el Congreso americano aprobó definitivamente el plan de rescate por 263 votos a favor frente a 171 en contra.

Los mercados han estado muy pendientes de la aprobación del plan propuesto por Henry Paulson, secretario del Tesoro estadounidense, que contempla la compra de los activos tóxicos de la banca hasta un máximo de 700.000 millones de dólares. Así, el viernes fue una jornada de subidas, espoleadas una vez que la programación de la votación del Plan Paulson anticipase la aprobación de éste. Además, y paradójicamente, el mal dato de empleo en EE UU -la economía perdió en septiembre 159.000 puestos de trabajo, el peor balance en cinco años- hace más verosímil un recorte de tipos.

La semana que el mundo financiero tembló se cierra con el Congreso arreglando su propio entuerto, pero sin calar en los mercados: El S&P 500 registró una caída del 1,35% el viernes, en tanto que el Dow Jones bajó un 1,50% y el Nasdaq, el 1,48%. Y los mercados aún esperan bajadas de tipos de interés: por eso aplaudieron el mal dato de empleo. También se ha especulado esta semana con la posibilidad de una rebaja coordinada de los tipos de interés en Estados Unidos y Europa, algo que, por el momento, no se ha materializado. Pero sí ha cambiado el mensaje del Banco Central Europeo, que el jueves insinuó futuras rebajas de tipos, a pesar de que mantuvo el precio del dinero en el 4,25%.

'Los nuevos episodios de esta crisis, acompañados de volatilidades en máximos y mercados interbancarios paralizados, se han desarrollado sobre un fondo de datos económicos particularmente adversos, lo que ha dibujado un cuadro lo bastante inquietante para que el BCE diese al fin una señal de predisposición a relajar su política monetaria', señalan en una nota Banco Urquijo. 'El mantenimiento de tipo responde a lo esperado, pero el discurso deja mucho que desear ya que mantiene las pautas de los anteriores, cuando la situación a día de hoy es totalmente distinta', añaden los analistas de Inversis banco.

También el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, aseguró el viernes que la Fed utilizará todas las herramientas a su alcance para reducir la tensión del mercado de crédito. Bernanke aplaudió la aprobación del plan de rescate por parte del Congreso. 'La legislación es un paso crítico para estabilizar nuestros mercados financieros y asegurar un flujo de crédito ininterrumpido para las familias y las empresas', señaló el presidente de la Fed. 'Seguiremos utilizando todos los poderes a nuestro alcance para mitigar los problemas del mercado de crédito e impulsar un economía fuerte y vibrante'.

El sorprendente saldo semanal positivo del Ibex, un 0,27% sólo superado por la Bolsa suiza, fue posible gracias al fuerte rebote que experimentaron las cotizaciones el viernes, y en especial el sector bancario. Llaman la atención las revalorizaciones de los grandes bancos, Santander y BBVA, del 7,64% y del 6,31%, respectivamente. La banca mediana se sumó al optimismo, en especial Bankinter (+5,22%), Popular (+5,09%) y Banesto (+4,84%). La jornada se saldó con una fuerte subida del Ibex 35, del 3,78%. Se trata de la mayor subida desde el rebote del viernes 19 de septiembre, cuando el índice español ganó un 8,71% y registró el mayor alza de su historia.

Tensión en el interbancario

Aunque el mercado español ha salvado la semana, lo cierto es que la incertidumbre es extrema. El mercado interbancario sigue seco, y los índices de más corto plazo, el líbor y el Euríbor, en plazos a 12 meses, cotizan en zona de máximos históricos, en torno al 4% y al 5,5%, respectivamente, notablemente por encima de los tipos de interés oficiales, en el 2% en EE UU y el 4,25% en la zona euro. El Ted Spread, el diferencial entre las letras del Tesoro a tres meses y el Líbor al mismo plazo, también está en máximos, es decir, que los bancos se prestan el dinero a 300 puntos básicos por encima de las deuda pública más segura. El riesgo del mercado también es elevado, el Vix, el índice que mide la volatilidad del S&P 500 ha tocado esta semana máximos, un 46,72%, superior a los niveles de 2001, tras el 11-S.

A favor de los mercados ha jugado el descenso del precio de las materias primas. El índice CRB que elabora Reuters, y que mide la evolución de una cesta de materiales básicos, cotizaba el viernes en su nivel más bajo desde octubre del año pasado y ha caído un 30% desde julio. Y el petróleo cerró la semana a 90 dólares por barril, un descenso de casi el 40% sobre los 147 de julio, por encima de 147 dólares. Aunque la caída del precio de las materias primas supone un alivio para los costes de las empresas, no deja de ser un indicador de la situación de deterioro de la economía a nivel global, lo que se traduce en un descenso de la demanda.

Cuatro días sin quiebras han evitado el colapso del sistema. Pero la incertidumbre es extrema, y patinazos políticos -como el rechazo al plan del pasado lunes- o sustos en la banca pueden devolver el mercado al borde del precipicio. Y en términos económicos ni las previsiones más optimistas libran el mundo de la recesión. Ese duro peaje, a pagar por muchos años de excesos, avaricia y descontrol, no se puede sortear.

Revitalización en el sector financiero

¦bull; Santander. La entidad presidida por Emilio Botín vivió el viernes su segunda mejor jornada en el año, con un alza del 7,64% que puso al banco en el precio más alto en un mes (11,69 euros). El valor compensa así el castigo sufrido el lunes (-4,21%), cuando fue penalizado tras adquirir activos del banco británico Bradford & Bingley.

¦bull; Bankinter. La semana ha sido particularmente positiva para Bankinter, que acumula un alza del 56% en tres meses. El viernes ganó un 5,22% y cerró por encima de nueve euros por primera vez desde mayo. Pese a todo, firmas como Goldman Sachs, Credit Suisse o Deutsche Bank aconsejan vender.

¦bull; BBVA. Cotiza muy por debajo de las previsiones del consenso de analistas y aún retrocede más de un 26% en lo que va de año. El banco consiguió engancharse al tirón protagonizado por el sector financiero en el tramo final de la semana. El viernes ganó un 6,3% y terminó a 12,3 euros, que supone su precio más elevado desde el 15 de julio.

¦bull; Sabadell. La presión vendedora se ha aliviado notablemente durante el transcurso de la semana y el viernes logró una revalorización del 2,9%, aunque todavía pierde un 10% respecto al repunte histórico vivido el pasado 19 de septiembre, cuando logró un meteórico ascenso del 18,27%. Los analistas recomiendan vender.

Ajuste del euro

La expectativa de que el Banco Central Europeo (BCE) recorte pronto los tipos de interés ha desencadenado esta semana un fuerte ajuste del euro, que ha pasado de cotizar a 1,4 dólares por unidad a hacerlo ahora a poco más de 1,38. Se trata del nivel más bajo en 13 meses y un ajuste del 13,75% desde el máximo histórico de 1,6038 dólares registrado en julio.

'El BCE ha discutido la posibilidad de bajar tipos, ante el hecho de que los riesgos de crecimiento están reduciendo la presión inflacionaria', explica Rainer Guntermann, de Dresdner Kleinwort. Esta entidad espera un recorte de tipos del 4,25% al 4% para antes de que acabe el año.

Los expertos pronostican descensos aún mayores para el tipo de cambio del euro. El consenso de mercado apunta a un cruce de 1,3 dólares por unidad para 2009.

La semana día a día

Domingo: Crisis bancaria en Reino Unido y los Países Bajos

Un domingo muy intenso en las finanzas europeas. La crisis bancaria obligó al Gobierno del Reino Unido a apresurarse anunciar la nacionalización de la entidad Bradford & Bingley, el mayor prestamista de los terratenientes británicos. Al día siguiente se hizo oficial la adquisición por parte del banco Santander de las sucursales de B&B por un importe de 770 millones de euros. Paralelamente, los Gobiernos de Holanda, Bélgica y Luxemburgo orquestan una operación de rescate del banco Fortis, que implicará una inyección de 11.200 millones de euros a cambio de hacerse con el control del 49% del grupo.

Lunes: Descalabro histórico en la Bolsa de Nueva York

El rechazo de la Cámara de Representantes de EE UU al plan de rescate financiero por 228 votos en contra frente a 205 a favor desencadenó una masacre de ventas indiscriminadas en Wall Street. Todos los grandes índices bursátiles de Nueva York cayeron a plomo. El S&P 500, el más representativo del tejido económico estadounidense, cerró la sesión con un retroceso del 8,79% y descensos superiores al 10% en las grandes entidades bancarias. Fue la peor jornada para la Bolsa de Nueva York desde el lunes negro del 19 de octubre 1987, cuando el mercado cayó un 20,47% en medio de otra gran crisis financiera.

Martes: Quinto mes consecutivo de pérdidas en el Ibex

A pesar de la palpable tensión en el mercado, las Bolsas europeas no secundaron el seísmo bursátil estadounidense. Wall Street abrió con fuertes alzas y las ganancias se impusieron en el tramo final de la jornada europea; el Ibex concluyó con un avance del 0,38%, a un paso de recuperar los 11.000 puntos, y el S&P vivió un violento rebote del 5,42%, la mayor subida en los últimos seis años. Pese a ello, el saldo de septiembre para el Ibex fue negativo, con una depreciación del 6,15%. Las inminentes expectativas sobre tipos provocaron un descenso abrupto del euro hasta 1,4 dólares por unidad.

Miércoles: Bruselas anuncia una ofensiva regulatoria

Señales mixtas en los parqués. El Ibex concluyó el día con un avance del 1,77% recogiendo el alza del S&P la víspera. Pero este índice terminó con pérdidas importantes. Simultáneamente, la UE anunció su batería de propuestas para 'inyectar credibilidad al sistema'. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, anunció una serie de iniciativas: fortalecimiento de las estructuras de supervisión a nivel comunitario; refuerzo sobre la normas de evaluación de activos más complejos; mayor armonización en los sistemas de garantía de depósitos y actualización de las normas contables bancarias.

Jueves: Trichet da la señal para una rebaja de tipos

El BCE dio por fin el guiño que los mercados estaban deseando. La entidad decidió el jueves pasado mantener el precio del dinero en el 4,25%, pero reconoció abiertamente que se había considerado para la posibilidad de rebajar el precio del dinero. La debilidad económica está aflojando la presión inflacionaria que tanto ha preocupado al banco central durante meses. Los analistas dan por hecho que el ansiado recorte llegará antes de fin de año. La Bolsa apenas reaccionó, pero el euro pasó a cambiarse frente al dólar a su nivel más bajo de los últimos trece meses, al cotizarse a 1,38 dólares.

Viernes: El fuerte impulso de la banca relanza al Ibex

En unos tiempos en los que lo extraordinario se ha convertido en algo cotidiano, la Bolsa volvió a vivir otra jornada de vertiginosa volatilidad. El Ibex subió un 3,78% en la que es su tercera mejor jornada del año y concluyó la semana en positivo (0,27%), catapultado por el potente ascenso del sector bancario. Santander se revalorizó un 7,64%; BBVA, un 6,31%; Bankinter, un 5,22%, Popular, un 5,09%; Banesto, un 4,84% y Sabadell, un 2,91%. Desde Washington también llegaron buenas noticias por la tarde, con la aprobación definitiva en el Capitolio del Plan Paulson y la sugerencia de la Fed de una posible rebaja de tipos.