Hacia un nuevo orden financiero

Demócratas y republicanos salvan los últimos obstáculos para rescatar a la banca

El Congreso llega a un acuerdo que deja pendientes decisiones para el próximo presidente.

Demócratas y republicanos salvan los últimos obtáculos para rescatar a la banca
Demócratas y republicanos salvan los últimos obtáculos para rescatar a la banca

Como estaba previsto, el fin de semana ha estado lleno de idas y venidas en los pasillos del Congreso de EE UU para negociar primero un acuerdo sobre el impopular plan de rescate a la banca y para buscar adhesiones después con el fin de que la votación en la cámara de Representantes (house o Cámara Baja), que podría celebrarse hoy, arroje un balance lo más bipartidista posible. El Senado podría votarlo el miércoles.

El acuerdo sobre los puntos fundamentales del plan que habilita al Estado a comprar activos ilíquidos de la banca (ligados a hipotecas) por un valor de hasta 700.000 millones de dólares (unos 480.000 millones de euros), se alcanzó poco después de la medianoche del domingo. El secretario del Tesoro, Henry Paulson, visiblemente cansado, afirmó que 'estamos ya cerca'. En las conversaciones, el número de demócratas involucrados era mayor que el de republicanos y unos y otros estuvieron en contacto con los candidatos a la presidencia, John McCain y Barack Obama, y consultores como Warren Buffett.

El domingo, los equipos técnicos tuvieron la misión de redactar el delicado lenguaje de un acuerdo que se hizo público al cierre de esta edición, apenas dos horas antes de que abrieran los mercados en Asia. El documento tenía 106 páginas en vez de los tres folios iniciales presentados por Paulson. Antes de finalizar el día se esperaba que los legisladores indicaran su parecer sobre el texto.

El histórico acuerdo, con el que se completa la propuesta de Paulson, recoge los principios enunciados la semana pasada y que el jueves fueron rechazados por los republicanos de la house. Estos legisladores, que perdieron la mayoría y su influencia en las elecciones de 2007, optan ahora a la reelección y han visto cómo sus oficinas se llenaban de llamadas de sus votantes opuestos al plan.

Dada la situación, el sábado se pactó añadir al acuerdo la demanda de estos republicanos de crear un seguro estatal que permita cubrir estos activos ilíquidos en vez de comprarlos, algo que es menos intervencionista. Que se cree este seguro no significa que se utilice, es una alternativa. A Paulson no le gusta la idea, pero con ella se puede garantizar el apoyo de más republicanos de la house, algo que ayer, a cierre de esta edición, era aún una incógnita.

Los demócratas eliminaron su demanda de enmendar la ley concursal para permitir que los jueces modifiquen hipotecas. Lo que consiguen es que se pueda facilitar el pago de las comprometidas con las firmas que se acojan al rescate. El plan deja tarea para el próximo presidente. Los demócratas han abogado que las entidades financieras paguen una comisión para que contribuyan a sufragar el coste del rescate. Este punto ha quedado en el aire, de la misma forma que será el presidente quien decida cómo cubrir las pérdidas.

Las claves para un acuerdo

1. El Gobierno se compromete a comprar activos ilíquidos de entidades financieras para aliviar el balance de las compañías, acabar con la desconfianza y permitir que el mercado del crédito vuelva a funcionar y se reactive la economía. La cantidad máxima para comprar estos activos es de 700.000 millones de dólares (casi medio billón de euros).

2. El dinero se desembolsaría por partes. La partida inicial será de 250.000 millones y otros 100.000 más una vez que el Gobierno de George Bush haya hecho el primer informe ante el Congreso. Luego puede solicitar el resto. Los legisladores tendrían 15 días para fundamentar su oposición, si la hubiera.

3. Limitación de las compensaciones de los ejecutivos de algunas de las firmas que se adhieran a este programa de rescate estatal. Lo previsible es que se acaben los bonus multimillonarios de Wall Street.

4. Toma de participaciones por parte del Tesoro a través de warrants para recibir acciones preferentes (sin voto) en las firmas que participen en el rescate para asegurar que en el caso de que el plan funcione, y estas compañías tengan beneficios, los contribuyentes tendrán derecho a recibir parte de estos y no solo las pérdidas.

5. Creación de un programa para asegurar los activos ligados a hipotecas en caso de que no haya compra directa.Es una alternativa que se quiere mantener abierta pero que el Tesoro no favorece.

6. Supervisión de la ejecución del plan que está en manos del Tesoro. La Oficina de Intervención del Gobierno, GAO, se encargará de esta tarea.

El mal menor para los candidatos a la presidencia

El domingo por la mañana los candidatos a la presidencia acudieron a los programas de televisión para dejar claro en sendas entrevistas que este plan es la única alternativa por más que les disguste. En ABC, McCain dijo que este habría 'que tragar' con él. Al candidato republicano se le percibe como el detonante que hizo quebrar el frágil pacto acordado el jueves pasado. McCain, que ha estado ausente de este debate y admitió haber leído el plan de Paulson apenas el martes pasado, suspendió la campaña para ir a Washington a tratar de mediar. El resultado fue el contrario y varios medios citan fuentes que señalan que pese a su posición pública, en la reunión del jueves con George Bush, Barack Obama y los líderes de los partidos, se mantuvo callado.

Obama, que como su oponente, aún tiene que revisar la redacción final, dijo a primera hora del domingo a través de un comunicado que cuando se pide a los contribuyentes 'algo tan extraordinario por la irresponsabilidad de relativamente pocos, no hay motivo para celebrar. Pero esto es necesario'. El senador demócrata de Dakota del Norte, Kent Conrad, recordaba que el presidente de la Fed dijo que 'si se mantiene el parón el mercado del crédito entre tres y cuatro millones de americanos perderán su trabajo en los próximos seis meses'. A unos y otros les preocupa que el coste último de este paquete sea difícil de saber ahora, y que los ciudadanos lo rechacen mayoritariamente cuando apenas quedan 36 días para las elecciones a la presidencia, a la Cámara de Representantes y a un tercio del Senado.

Obama dijo ayer que cuando sea presidente ordenará revisar el plan ya aprobado para asegurarse que contiene los principios por los que ha abogado (los fundamentales aprobados ayer) e impulsará una reforma regulatoria financiera cuyas líneas básicas presentó en marzo. El candidato dijo que ahora Washington 'debe mostrar la misma urgencia para poner en marcha un segundo estímulo fiscal'.