Trabajo

Corbacho propone usar el Pacto de Toledo para limitar las prejubilaciones

El ministro de Trabajo pidió ayer una reflexión sobre la utilidad de las prejubilaciones, a realizar en el seno del Pacto de Toledo, que se debe revisar este otoño en el Congreso. Además, Celestino Corbacho negó que el Gobierno haya manejado la cifra de un 3,9% como subida salarial para los funcionarios. El Ejecutivo tuvo que aclarar después que el ascenso es de un 2%, al que hay que sumar un 1,9% en otros conceptos.

Corbacho propone usar el Pacto de Toledo para limitar las prejubilaciones
Corbacho propone usar el Pacto de Toledo para limitar las prejubilaciones

Los diputados de la Comisión del Pacto de Toledo deberían hacer una reflexión sobre las pensiones este otoño, cuando este acuerdo tiene que renovarse, según sugirió ayer Celestino Corbacho, ministro de Trabajo e Inmigración. 'Hay que combatir la idea de que a los 50 años se puede dejar a un trabajador apartado como si fuera un jarrón chino', dijo Corbacho en referencia a ciertos sectores, como el bancario, donde las jubilaciones anticipadas son frecuentes. 'Las prejubilaciones son un buen instrumento, pero hay que aplicarlas como una excepción'.

En los próximos días, avanzó Corbacho, el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, comparecerá en el Congreso para entregar el informe sobre la salud del sistema de pensiones. 'Hay elementos contradictorios en nuestra sociedad, por un lado se pide que la edad de jubilación alcance los 70 años y por otro la edad media de jubilación sigue bajando', explicó el ministro. 'A partir de ese informe se debe reflexionar', añadió.

También pidió otra reflexión: sobre la productividad. Negó, como pide la patronal, que se deba realizar un debate sobre el absentismo laboral, sino que la preocupación de los empresarios debe enmarcarse dentro de un debate más global sobre la productividad.

'Si se van pocos extranjeros, eso significa que España es un país de futuro'

Pero el ministro demostró también que no puede evitar que sus palabras tengan que ser matizadas por el Ejecutivo. Ayer, el ex alcalde de Hospitalet aseguró, para sorpresa de todos los asistentes al desayuno informativo de Europa Press, que los sueldos de los funcionarios no subirían un 3,9% en 2009. Más asombro aún porque delante de él se encontraba la ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado, quien la semana pasada había anunciado un aumento del 3,9%.

'El Gobierno no ha dicho en ningún momento, ni se ha planteado, que el salario de los empleados públicos vaya a subir en este porcentaje', declaró Corbacho al opinar sobre si la negociación colectiva para el resto de trabajadores debería acercarse a esa cifra (el incremento salarial medio pactado en los convenios hasta agosto fue del 3,49%, según se conoció ayer).

Ante el revuelo por la confusión, un portavoz del Gobierno tuvo que salir a matizar las palabras de Corbacho. La subida, tal como había anunciado Salgado a los sindicatos, es del 3,875%. Pero sólo un 2% representa la subida del sueldo. El resto corresponde a un complemento específico de las pagas extraordinarias (1%) y las aportaciones al fondo de pensiones de los funcionarios (0,5%), así como una aportación de los fondos adicionales (0,375%).

Antes de saber que el Gobierno, de nuevo, le corregiría (como sucedió en con la contratación de inmigrantes en origen), el sucesor de Jesús Caldera tuvo que contestar a una pregunta incómoda. '¿Es verdad que la vicepresidenta le regaña mucho?', a lo que sólo respondió que María Teresa Fernández de la Vega es 'exquisita, exigente y muy trabajadora'. 'Nunca me he sentido desautorizado, a lo mejor yo no me expreso bien', confesó.

'El más feliz del mundo'

Preguntado sobre la efectividad de su plan de retorno voluntario para inmigrantes, que se aprobó en Consejo de Ministros el pasado viernes, el ministro aseguró que si finalmente son pocos los extranjeros que se acogen al programa, él será 'el más feliz del mundo'. 'Eso significará que España sigue siendo para ellos un país de presente y futuro'. El Ejecutivo ha cifrado en 87.000 los trabajadores inmigrantes, de 19 países con convenios con la Seguridad Social, que podrían capitalizar en dos plazos todas sus prestaciones de desempleo si regresan a su país de origen.

Corbacho defendió la utilidad del plan como un instrumento moderno en la política de flujos, para que un trabajador cualificado, como por ejemplo 'un oficial' de la construcción, pueda ir a su país de origen y tener allí un futuro. Mientras, explicó, tal vez en España lo que se necesite sean médicos.