La crisis, a debate

Zapatero abre las puertas del ICO a las inmobiliarias en dificultades

La profundidad de la crisis en el sector inmobiliario, las reclamaciones de los principales perjudicados y el objetivo de potenciar el mercado del alquiler, han llevado al final al Gobierno a aceptar que las empresas amenazadas por suspensiones de pagos puedan refinanciar su deuda a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO).

José Luis Rodríguez Zapatero anunció ayer en el Congreso la apertura de una nueva línea de mediación por importe inicial de 3.000 millones de euros a la que podrán acogerse para refinanciar su deuda con los bancos aquellas inmobiliarias con problemas para vender sus viviendas que decidan ponerlas en alquiler. Con esta dotación se podrían incorporar al mercado cerca de 25.000 nuevas viviendas de alquiler. El préstamo, entre lo aportado por el ICO y lo aportado por el banco o la caja, nunca rebasaría el 70% del precio de venta de las viviendas.

Fuentes gubernamentales informaron a este diario que el ministerio que dirige Beatriz Corredor incorporará otra medida complementaria al nuevo plan de vivienda que consistirá en la supresión del régimen temporal por el que las inmobiliarias que desean transformar vivienda libre en pisos de protección oficial deben esperar un año. De esta forma, el Gobierno responde a las demandas del sector con la apertura de dos posibles vías para aquellas empresas en dificultades: acogerse al mercado de alquiler para refinanciar deuda y evitar la suspensión de pagos o bien optar automáticamente por transformar vivienda libre en VPO.

Con estas iniciativas, el Gobierno espera limitar también el riesgo de que las diferentes entidades financieras se enfrenten a un rosario de suspensiones de pagos con el consiguiente impacto negativo en sus balances ya que pueden recibir un porcentaje del precio de la vivienda a través del ICO, con lo que ello supone de inyección de liquidez en el sistema. Al mismo tiempo, se podrá transformar un préstamo que podría convertirse en moroso en uno de calidad a más largo plazo.

El Ejecutivo eliminará el año de plazo exigido hasta ahora para que el promotor derive la vivienda libre a la de protección oficial

El segundo instrumento anunciado ayer por Zapatero para potenciar el mercado del alquiler es la autorización de las sociedades cotizadas de inversión en el mercado inmobiliario. Cotizarán en Bolsa y su objetivo será la inversión en bienes inmuebles. Estarán exentas del impuesto sobre sociedades en las rentas procedentes del arrendamiento de los inmuebles, así como en las plusvalías obtenidas por la venta de los mismos. No obstante, el socio inversor sí que tendrá que tributar por los dividendos que cobre. Estas sociedades tendrán la obligación de repartir entre los accionistas en torno al 90% de los beneficios obtenidos.

Enmienda a la supresión de Patrimonio Según fuentes gubernamentales, el Ejecutivo aprovechará la tramitación parlamentaria del proyecto de ley por el que se suprime el impuesto sobre patrimonio para incorporar una enmienda y poder autorizar así en cuestión de semanas la creación de estas sociedades cotizadas. Para que los efectos se vean en el corto plazo, el Ejecutivo ha desechado la elaboración de un proyecto de ley, vía a través de la cual también podría haberse modificado el impuesto sobre sociedades.

Entre los efectos positivos que el Gobierno espera obtener con el funcionamiento de estas sociedades figura la generalización del acceso a la inversión en inmuebles al pequeño y mediano ahorrador mediante la compra de acciones, así como la introducción de flexibilidad en las inversiones inmobiliarias de las empresas ya que podrán optar por tener los inmuebles arrendados.

Las medidas anunciadas por Zapatero para frenar la destrucción de empleo en la construcción y reabsorber a los parados del sector se centran en la reorientación de los 20 programas de empleo ahora existentes, dotados con 5.200 millones, así como en la elevación hasta los 1.106 millones de euros de la dotación prevista para el Plan de Empleo, del que se beneficiarán 100.000 parados, según las previsiones del Gobierno. El grueso de su contratación correrá a cargo de los ayuntamientos. Además, el presidente anticipó que los Presupuestos contarán con 1.500 millones adicionales para cubrir las prestaciones por desempleo.

Zapatero justificó su comparecencia en el Congreso por la necesidad 'de dar la cara', reconocer las dificultades y pronosticar que en el segundo semestre del año que viene comenzará la superación de la crisis. 2008, afirmó Zapatero, finalizará con un crecimiento promedio del 1,6%, que el año que viene se reducirá al 1%. Quienes esperaban ayer del presidente nuevas medidas de calado para afrontar la crisis se marcharon del Congreso decepcionados. 'No esperen una batería de propuestas, no tiene sentido improvisar', advirtió Zapatero.

El líder del PP, Mariano Rajoy, aprovechó la ausencia de nuevos anuncios de carácter general para preguntar a Zapatero: 'A qué viene usted aquí? En su opinión, el Gobierno no ha hecho sino 'sembrar la desconfianza a manos llenas' con medidas 'ineficaces'. Rajoy utilizó como argumento la previsión de la Comisión Europea de que España entre en recesión antes de fin de año, conocida ayer durante el debate.

CiU propone modificar los coeficientes de reserva de las entidades financieras

Con el fin de introducir mayor liquidez en el sistema, el portavoz de CiU, Josep Antoni Durán i Lleida, propuso ayer al Gobierno y al Banco de España modificar los coeficientes de reserva de las entidades financieras, así como la emisión de deuda pública. Zapatero expresó su disposición a estudiar estas iniciativas. En opinión de Durán, si el Gobierno no actúa con urgencia en este terreno la crisis puede agravarse teniendo en cuenta que el aumento del crédito ha caído en un año del 20 al 9%.

CiU reclamó a Zapatero reformas estructurales de medio y largo plazo centradas en la formación, la energía, el sector servicios y las ayudas a la internacionalización de las empresas. 'El enfermo no necesita aspirinas, sino una operación quirúrgica', dijo Durán.

El PNV acepta el plan social del Gobierno, pero desconfía de su política económica

El portavoz del PNV, Josu Erkoreka, mostró ayer su apoyo a las medidas sociales defendidas por el presidente del Gobierno en el debate, pero consideró insuficientes las iniciativas aprobadas hasta ahora para superar la crisis, que tildó de 'pura miga de pan'. Erkoreka calificó de 'jarro de agua fría' las previsiones de la Comisión Europea sobre España conocidas ayer y recordó que el país está a la cola de la UE en diversos indicadores, entre ellos la inflación y el desempleo. El representante del PNV reprochó también a Zapatero su obsesión por la 'propaganda mediática, que no busca resolver los problemas de la economía española, sino narcotizar a los ciudadanos'. En todo caso, fue un duelo de guante blanco entre el presidente y el diputado peneuvista.

Esquerra lamenta el tiempo perdido desde que saltaron las primeras alarmas

El Gobierno pudo actuar contra la crisis económica antes de las elecciones generales y no lo hizo. Este fue el hilo conductor de la réplica dada ayer al presidente Zapatero por el portavoz de Esquerra Republicana, Joan Ridao, quien se comprometió a no hacer 'demagogia' culpando al Gobierno de la fuerte desaceleración, como hizo el PP. Ridao sí le reprochó al Ejecutivo la tardanza con la que ha reconocido la gravedad de la situación, teniendo en cuenta que España tiene 'muchos más déficit de competencia que otros países de su entorno'.

Al igual que CiU, ERC defendió la necesidad de acometer 'reformas concretas de carácter estructural' que se lleven a cabo sin dilación 'y sin dejar de lado la posibilidad de incurrir en déficit en las cuentas públicas'.

Iniciativa exige una respuesta rápida a la financiación de los ayuntamientos

La crisis no debe convertirse en un pretexto para que el Gobierno rebaje las aspiraciones de las comunidades autónomas y los ayuntamientos a dotarse de una financiación más justa, defendió ayer el portavoz de Iniciativa por Cataluña, Joan Herrera, quien reclamó al Ejecutivo una respuesta rápida a las dificultades de tesorería por la que atraviesan, sobre todo, las corporaciones locales. Herrera criticó la reducción de las dotaciones previstas en 2009 para los ayuntamientos pues, en su opinión, 'no se puede encarar la situación con una propuesta de rebaja de 700 millones de euros en la financiación, después de haber suprimido impuestos como el de Patrimonio'. Zapatero recordó que el actual sistema de financiación fue pactado entre el Partido Popular y CiU.