Aerolíneas

Iberia y sus pilotos, al borde de la ruptura en plena crisis aérea a causa del convenio

Iberia y sus pilotos no se sientan a discutir el convenio desde hace un mes y sus relaciones se tensan en plena crisis aérea. El Sepla califica de 'decepcionante' la oferta de la empresa y reúne esta semana a sus afiliados para tomar medidas.

Las partes no quieren dar por muertos los contactos para sacar adelante un convenio del colectivo de pilotos de Iberia, que lleva una década de retraso y que con la elección de una dirección 'conciliadora' en diciembre al frente del poderoso Sepla, parecía al alcance de la mano.

Pero las cosas se han torcido y en el último semestre Iberia y los representantes de los pilotos no han encontrado el momento ni los argumentos para sentarse en la mesa negociadora. La situación es tan tensa que el Sepla ha convocado asambleas el martes y el jueves para dar a conocer a sus afiliados el estado de los contactos.

En principio, no está previsto se propongan acciones de protesta que alteren la salida de vacaciones. En el sector, sin embargo, se asegura que las dos horas de paro programadas por los pilotos del conjunto de todas las aerolíneas españolas para el 4 y el 6 de agosto en protestar por la nueva legislación sobre descanso de las tripulaciones no habrían salido adelante si el Sepla e Iberia no tuvieran dificultades en la negociación de su convenio.

'Los contactos no están rotos pero sí estancados', han señalado fuentes del Sepla. Aseguran que Enrique Donaire (director general del negocio aéreo de Iberia) y Sergio Turrión (director de recursos humanos) han cambiado tres veces, siempre a la baja, las propuestas que llevaron inicialmente a la mesa de negociación y que las últimas ofertas son 'inaceptables y decepcionantes'.

Fuentes oficiales de la compañía replican que 'no queremos discutir el convenio en los periódicos', pero a la vez reconocen que 'el agravamiento de la crisis, con el queroseno por las nubes y las rutas nacionales en proceso de reducción de su capacidad por el exceso de oferta, no son el mejor marco para llegar a un acuerdo con los pilotos'.

Ocho son los temas que en seis meses no logran vía de acuerdo. El primero, la petición del Sepla para que se autorice a los pilotos a seguir volando para Iberia hasta los 65 años, si lo desean. En segundo término se intenta hacer compatible el alargamiento de la vida de los veteranos con la necesaria promoción de los segundos a comandante. Se intenta, en tercer lugar, definir las condiciones de ingreso en Iberia de nuevos pilotos.

El cuarto punto es la solicitud de Iberia para que los pilotos aumenten su productividad del colectivo, especialmente en los vuelos transoceánicos de menos de nueve horas de duración, en los que se pide que haya dos y no tres tripulantes. El quinto, la revisión de las condiciones económicas, y sexto, 'el anexo 14 sobre protección de puestos de trabajo'.

Además se discute la renovación y ampliación de la flota de largo radio, el futuro del wet lease con Gestair en largo radio y la nueva situación creada con el pacto para fusionar Clickair y Vueling.

Menos aviones y menos contrataciones

El Sepla en Iberia, dirigido por el piloto 'conciliador' Justo Peral, exige la reedición del anexo 14 del anterior convenio en el que se garantiza el mantenimiento del empleo al colectivo, ante el agravamiento de la crisis. El proceso de fusión de Clickair y Vueling y la posibilidad de que la compañía resultante se quede con la producción de las rutas domésticas de Iberia reedita viejos fantasmas. 'En enero se hablaba de una flota de Iberia para España y Europa de 100 aviones y ahora se asegura que quedarán 83. En largo radio, el plan era llegar de 31 aparatos a casi 50; hoy sólo discutimos sobre el futuro de la producción en alquiler de Gestair. Dijeron que contratarían 90 nuevos pilotos al año y ahora no se comprometen a incorporar ni a 30 profesionales', se queja el Sepla.