Nuevo producto

Doce horas de cola, ¿merecen la pena?

A las diez se abrieron las puertas de la nueva tienda de Telefónica en Gran Vía, Madrid, y los primeros compradores, que llevaban haciendo cola desde la tarde de ayer, ilusionados, se hicieron con el iPhone.

Para algunos el iPhone era una novedad, otros ya conocían el anterior modelo. "Yo me traje el de Estados Unidos, pero esta versión es mejor", decía uno de los entusiastas del nuevo móvil de Apple. El nombre de la compañía es, precisamente, uno de los argumentos para hacerse con el aparato, porque, como comentaba un chico, "la firma es sinónimo de calidad y buen diseño". Sin embargo, no todo era energía e ilusión, una de las chicas que pasó la noche comentaba, mientras esperaba en el mostrador: "si lo llego a saber no vengo, estoy agobiada".

En la cola había gente de todo tipo, grupos de chicos jóvenes, ejecutivos, parejas y madres acompañadas por sus hijos pequeños en el carrito. Los transeúntes los miraban con curiosidad y algunos aseguraban que hay que estar loco para esperar tanto por un móvil.

De momento los clientes iban pasando a la tienda de cincuenta en cincuenta, para que no hubiera aglomeraciones dentro. Los que estaban fuera dudan de si conseguirían el soñado iPhone, y alguno se lamentaba: "yo me tengo que ir a una reunión a la una y no sé si conseguiré pasar antes de las doce".

TELEFÓNICA 4,32 -1,01%

Los del final de la cola, que a las diez y media superaba dos manzanas, habían llegado poco antes de que abriera la tienda. Alguno decía que se iba a ir, no creían que fueran a conseguir hoy el preciado móvil. Otros no perdían la esperanza, "calculo que en unas dos horas lo habré comprado", aseguraba un chico mientras sonreía.