Bolsa de Nueva York

Wall Street cede un 3,39% en una semana marcada por el crudo y la caída de las financieras

Los nuevos máximos del barril de petróleo y el mal dato del empleo de mayo lastraron al índice Dow Jones, que cedió un 3,13% el viernes, su mayor caída desde febrero de 2007. Tampoco se salvaron de la caída el resto de selectivos, el S&P 500 recortó un 3,09% y el tecnológico Nasdaq un 2,96%.

A pesar de que los ejecutivos de Wall Street han tratado de dar un mensaje de tranquilidad y de que lo peor ya ha pasado, los nervios se apoderaron del parqué el viernes. La impresionante subida del precio del crudo en las últimas dos sesiones y el mal dato del empleo en el mes de mayo en Estados Unidos devolvieron a la palestra bursátil los fantasmas de la recesión económica y las presiones inflacionistas y los inversores volvieron a hablar de la temida estanflación.

El departamento de Empleo anunció el viernes el peor dato de empleo mensual de los últimos 22 años en EE UU. En el mes de mayo se destruyeron 49.000 empleos y la tasa de paro subió un 5,5%, su nivel más alto desde octubre de 2004. Al varapalo del dato macroeconómico se unió el alza del crudo que alcanzó un nuevo récord en los 138,54 dólares.

Al cierre de la semana, el índice Dow Jones recortó un 3,39% hasta los 12.209 puntos, mientras que el S&P 500 cedió un 2,84% y el tecnológico Nasdaq cayó un 1,91%.

DOW JONES 28.992,41 -0,78%
NASDAQ 100 9.446,69 -1,88%
S&P 500 3.337,75 -1,05%

Pocos sectores se escaparon de los números rojos si bien el financiero fue uno de los más castigados. Y ello a pesar de que un analista de Fox-Pitt Kelton asegurara que la situación se presta para una ola ¢histórica¢ de consolidación entre los bancos de inversión estadounidenses y las entidades financieras extranjeras en 2009. Standard&Poors rebajó la calificación de tres de los mayores bancos de inversión: Merril Lynch, Lehman Brothers y Morgan Stanley por temor a nuevas depreciaciones de sus activos. Pero también hubo fuertes recortes en otras entidades. Bank of America perdió un 10,32%, Citigroup un 8,41% y JP Morgan un 6,39%.

La decisión de las agencias de calificación S&P y Moodys de anunciar y recortar, respectivamente, el rating de Ambac y MBIA, dos de las aseguradoras de bonos más afectadas por la crisis, situó a ambas entidades entre los farolillos rojos del S&P 500, con pérdidas del 23% para Ambac y del 21,70% para MBIA.

Tampoco se salvó de la quema el cuarto mayor banco comercial estadounidense, Wachovia, que cedió un 15,63% después de que el consejo de la entidad forzara la dimisión de su consejero delegado, Keh Thompson, por la los efectos de la exposición del banco a los activos §subprime§. Mientras que la aseguradora AIG cayó un 6,03% en la semana después de conocerse que la SEC investiga a la entidad por una posible exageración del valor de determinados derivados de crédito ligados a hipotecas de alto riesgo.

Los especuladores regresan al crudo

La tregua de los primeros días de la semana en el precio del barril de petróleo no duró mucho. En los últimos días, los futuros de Texas, de referencia en Estados Unidos, subieron cerca de 17 dólares por barril hasta cerrar en 138,54 dólares. Los especuladores volvieron a invertir en la materia prima y arrastraron a números rojos a compañías de consumo y aerolíneas.

Tampoco fue la semana para Boeing. Las acciones del fabricante de aviones se desplomaron un 11,43% después de verse obligada a pagar una multa de 926 millones de dólares por la contaminación radioactiva en 1990 de una planta nuclear propiedad de la compañía.