Vuelven las tensiones en los precios

La inflación castiga el consumo y anticipa tipos de interés más altos

El Gobierno señala que el diferencial con la zona euro continúa igual y la oposición critica la falta de previsión

La inflacción castiga el consumo y anticipa tipos de interés más altos
La inflacción castiga el consumo y anticipa tipos de interés más altos

Los precios siguen creciendo sin control en España. El dato adelantado del índice de precios de consumo Armonizado, que elabora el INE, sitúa la tasa de inflación de mayo en el 4,7%, cinco décimas más que en abril. Si se confirma ese dato el próximo 11 de junio, el IPC en términos armonizados (que sirve para comparar la evolución de los precios en todos los países de la zona euro) se establecería en el nivel más alto de la serie histórica, que se elabora desde enero de 1997. Sin embargo, si se compara la tasa armonizada con el índice general en España, los precios habrían alcanzado el nivel más alto desde julio de 1995.

Y el gran responsable de ese repunte del IPC es el petróleo. El precio del barril de crudo Brent, de referencia en Europa, se ha duplicado en el último año y está castigando especialmente a aquellos países como España con un mayor nivel de dependencia energética. Ayer no fue una excepción y el precio del crudo volvió a subir con fuerza hasta superar los 133 dólares por barril, tras conocerse que las reservas habían bajado en EE UU.

El Ejecutivo reconoció que el dato del IPC 'no era bueno' y atribuyó la subida casi en exclusiva a la escalada de los precios del crudo. Fuentes de Economía justificaron esa tesis ante el fuerte incremento registrado por los precios en otros países de la zona euro, lo que pone de manifiesto, a su juicio, que la causa de estos últimos repuntes es el encarecimiento de los precios energéticos y de los carburantes en los mercados internacionales. Un buen reflejo de esa tendencia es Alemania, donde el indicador adelantado de precios en mayo se elevó hasta el 3%, seis décimas más que en abril.

El alza de la masa monetaria presiona al BCE para subir tipos

De este modo, el precio del petróleo y el de los alimentos elaborados, que se han visto fuertemente encarecidos por la subida de los cereales y el arroz, pueden echar por tierra las previsiones del Ejecutivo, que estimaban que los precios se mantendrían altos en los primeros meses del año y que posteriormente bajarían hasta alcanzar el 3% en España y el 2% en la zona euro a finales de año. De hecho, el vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes, ya advirtió a principios de mes que si las subidas en el precio del crudo se mantenían, el objetivo de lograr una tasa de inflación en el entorno del 3% al final del año 'sería muy difícil del alcanzar'.

El dato fue aprovechado por la oposición para cargar contra el inmovilismo del Gobierno ante la aceleración del ajuste económico. La portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, acusó al Ejecutivo de falta de previsión y de haber ofrecido a los españoles tan sólo una subida de la tarifa eléctrica y una medida como la deducción fiscal de los 400 euros . 'Ahora que no hay elecciones de por medio, por qué no hace nada Zapatero?', insistió la portavoz popular.

Petróleo cuatro veces más barato

Las críticas del PP encontraron respuesta en la portavoz de Economía del grupo socialista, Inmaculada Rodríguez Piñero, quién recordó que, cuando en la etapa del PP se registraban tasas máximas de inflación, el petróleo era cuatro veces más barato que en la actualidad 'lo que demuestra que está estamos más preparados para soportar las variaciones del crudo'.

Para mitigar el impacto del petróleo, el Consejo de Ministros aprobará hoy la planificación energética 2008-2016, que pretende reducir el consumo de energía que se necesita para producir un bien físico o económico en España. El objetivo es pasar de 137,8 toneladas por cada millón de euros de PIB a 120 toneladas en 2016.

En este escenario de inflación elevada en toda la zona euro, el Banco Central Europeo sigue insistiendo en su discurso de control de la inflación frente al crecimiento económico. 'El trabajo de los banqueros centrales es mantener ancladas las expectativas de inflación', apuntó ayer el gobernador del BCE, Jean-Claude Trichet, en una entrevista al Corriere de la Sera.

Efectos duraderos

Y parece que esa política se mantendrá al menos por cierto tiempo. En primer lugar porque la inflación está en máximos en la zona euro (la tasa estaba en el 3,3% en abril, muy lejos del 2% aconsejado por el BCE) y porque la masa monetaria sigue creciendo con fuerza. Este indicador, que mide el dinero en circulación en la zona euro, se incrementó un 10,6% en abril, muy lejos de lo aconsejado por el BCE (el 4,5%). Por lo tanto, Trichet cuenta ahora con dos argumentos, como la inflación y masa monetaria con crecimientos muy elevados, que podrían servir al Consejo de Gobierno del BCE para subir tipos (están en el 4% desde junio de 2007) en la próxima reunión del 5 de junio.

El comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, reconoció ayer las dificultades que tienen que afrontar los gobiernos de la UE 'ante un shock inflacionista fuerte, en un contexto de alza de precios del petróleo, materias primas y alimentos'.

Los expertos prevén que llegue al 5%

La revisión de las tarifas eléctricas, que se aplicará el 1 de julio, provocará un nuevo repunte de la inflación, que podría llegar al 5% durante los meses de verano, según las previsiones del Instituto Flores de Lemus, de la Universidad Carlos III de Madrid.

El Instituto prevé que el IPC anual alcance valores medios del 4,6% hasta el último trimestre del ejercicio y posteriormente se vaya reduciendo de forma gradual hasta el 2,6% a mediados de 2009. Estas estimaciones no tienen en cuenta el posible efecto de la subida en la tarifa eléctrica.

El ministro de Industria, Miguel Sebastián, se mostró ayer preocupado por la subida de los precios, aunque subrayó que el dato relevante es el diferencial de inflación con la zona euro. 'El IPC tiene un componente energético importante que se explica por la subida del petróleo y que afecta a todos los países europeos, pero lo importante es el diferencial y éste se mantiene constante', subrayó. De hecho ha caído ligeramente desde diciembre de 2007, cuando era de 1,2 puntos, hasta situarse en 0,9 puntos en abril.

Los efectos de Un IPC en máximos

Pérdida de poder adquisitivo ante la falta de cláusulas de garantía salarial

Los datos del Ministerio de Trabajo sitúan en un 3,43% el aumento salarial en convenios hasta finales de abril, o lo que es lo mismo: incrementos por debajo de la inflación. Tras conocerse ayer el aumento de precios, CC OO consideró necesaria la 'inclusión obligada' de cláusulas de garantía salarial en los convenios colectivos, para conseguir incrementos que se acomoden 'a las necesidades de la gente'. UGT, por su parte, señaló que el problema inflacionista en España es estructural, acentuado por un modelo 'poco competitivo' y vulnerable a las subidas del petróleo.

Los hipotecados sufren con unos tipos inflexibles a la baja

Para desconsuelo de lo que pagan una hipoteca, el Banco Central Europeo ha repetido que su máximo objetivo es estabilizar los precios. Ello significa que con una inflación cercana al 5% es difícil que el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet baje los tipos de su nivel actual del 4% (el referente hipotecario, euríbor, supera el 5%). Es más, si la inflación no cesa de subir no es descartable que se produzca una subida de los tipos.

La empresas encuentran dificultades para financiar sus inversiones

En la medida que los precios no cesan de subir y los tipos de interés permanecen en el 4%, las empresas tienen dificultades para endeudarse y acometer nuevas inversiones. Y si ello no fuera bastante, la crisis de crédito que empezó el pasado mes de enero y cuyos efectos aún perduran, ha provocado que los bancos sean más esquivos a la hora de dar ciertos créditos que, meses atrás, no hubieran dudado en conceder. Por otra parte, la fortaleza del euro -alentado por los tipos altos- perjudica a las compañías exportadores españolas ya que encarece sus productos.

Hacienda se beneficia al aumentar su recaudación

La recaudación de Hacienda está relativamente a salvo de los efectos de la inflación. En la medida que la mayor parte de lo tributos no contemplan correctores de la inflación, la Agencia Tributaria, con un aumento de los precios, recauda más. Por ejemplo, el deflactor sobre la tarifa del IRPF suele aplicarse en un porcentaje muy inferior al nivel de inflación. Así, la inflación se convierte en un impuesto más. Cuando los salarios aumentan nominalmente por debajo de la inflación, el ciudadano no obtiene mayor poder adquisitivo debe pagar más a Hacienda.

La exportación, en la disyuntiva de bajar márgenes o perder cuota

La subida de los precios incide directamente en el comercio exterior. Las exportaciones se ven afectadas por la inflación, un fenómeno que recorta la competitividad de las empresas exportadoras frente a las del exterior. Así, a igualdad de condiciones, la inflación lleva a una pérdida de cuota de mercado, o a una reducción de los márgenes. Las exportaciones españolas siguen una línea de desaceleración en los tres últimos trimestres.

Los problemas económicos, los que más afectan al 30% de los ciudadanos

Para más del 30% de los ciudadanos, los problemas económicos son los que más les afectan, según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas, donde el paro se sitúa en segundo lugar. Otro dato singular de la encuesta es que para el 46% de los consultados la situación económica es mala o muy mala, un porcentaje tan alto que no se recuerda en este tipo de sondeos. Las perspectivas para dentro de un año tampoco son halagüeñas: sólo el 10% cree que mejorarán. El PP pierde en este sondeo alrededor de un millón de votos desde el pasado 9-M.