La industria de componentes de la UE se rebela contra los fabricantes de coches
El sector de los componentes protesta por el trato que reciben de los fabricantes de automóviles. La patronal Clepa, que agrupa a 3.000 compañías en Europa, pretende que acabe lo que considera es un trato abusivo con los fabricantes de coches. Actualmente, cuando una marca firma un contrato con un proveedor le impone varias condiciones para poder cerrar el acuerdo.
Entre ellas, según Clepa, está dar por finalizada la relación contractual a voluntad, quedarse unos costes de garantía y de reparación de piezas defectuosas, además de tener que asumir invariablemente los costes derivados del alza de las materias primas y el petróleo. 'La situación se convierte en un juego de azar en vez de en negocio', aseguró al portal Automotive News el consejero delegado de Magnetti Marelli, Eugenio Razelli. El directivo aseguró que actualmente no hay estándares en los contratos. Ningún portavoz de la patronal española del sector, Sernauto, -uno de los miembros de Clepa- quiso comentar la información.
Esta situación ha llevado a Clepa a analizar una serie de contratos firmados entre proveedores y fabricantes de automóviles para ver en qué aspectos se pueden mejorar y establecer una serie de recomendaciones de buenas prácticas corporativas para poner fin a lo que considera un abuso. La organización cuenta con un modelo, dado que en 2004 OESA, la patronal estadounidense de la industria auxiliar, elaboró una serie de recomendaciones y modelos contractuales para mejorar las relaciones entre fabricantes y proveedores.
Y es que buena parte de las empresas proveedoras se queja de la situación que atraviesan en los últimos ejercicios. Una situación que tiene visos de empeorar, según los expertos del mercado. La agencia de calificación de riesgos Standard & Poor's, por ejemplo, advirtió a principios de año que 'la fortaleza del euro y los altos precios del petróleo en 2008 se sumarán a las adversas condiciones que ya registra el mercado, como la intensa presión de los precios en algunos segmentos de componentes, un mercado estancado para la matriculación de turismos en Europa y Norte América y el alto precio de las materias primas'.
El sector, ante el fin del reglamento
La industria de los componentes se enfrenta además a una posible eliminación o modificación de las cláusulas que les protegen contra los fabricantes. La CE parece dispuesta a no prorrogar el régimen especial que regula la distribución y venta de vehículos -se conoce en el sector como block exemption- en la UE.La actual reglamentación caducará en 2010, y la CE deberá tomar su decisión a finales de 2009. Clepa, en todo caso, ha comenzado su campaña en la que afirma que el reglamento aprobado por la UE ha sido beneficioso para nivelar las importaciones y las exportaciones y sobre todo, para los consumidores, entre otras cosas, por haber abierto el mercado de recambios.