EDITORIAL

Estímulos a la vivienda

La patronal de la construcción CNC anunció ayer que solicitará al futuro Gobierno que aumente la desgravación fiscal por la compra de vivienda. Actualmente es del 15% en el IRPF con un límite anual de 9.000 euros, y sin límite temporal. Los constructores pretenden reactivar así un mercado inmobiliario inánime.

El Gobierno tiene que articular alguna medida que incentive la construcción de vivienda, mitigue el fuerte aumento del paro que está padeciendo el sector y evite su contagio a otras actividades. Pero la reducción fiscal no es el camino adecuado. En pleno boom inmobiliario, hace apenas doce meses, era unánime la justificada culpabilización de las ayudas fiscales como cebador de los precios de la vivienda. Sería un error creer ahora lo contrario y aumentar -llevados por el pánico de la crisis inmobiliaria-, una desgravación que debería ir reduciéndose paulatinamente.