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Finanzas

Bruselas iguala las comisiones por domiciliación

Bruselas obligará a la banca europea a igualar las comisiones por domiciliación de un pago en euros, con independencia de que la operación sea nacional o transfronteriza. La reforma imita la que ya se aplicó a las transferencias y la retirada de efectivo en cajeros.

La Comisión Europea quiere evitar que la inminente llegada al mercado de las domiciliaciones bancarias transfronterizas se convierta en un infierno de comisiones para los usuarios. Para impedirlo, el comisario europeo de Mercado Interior, Charlie McCreevy, anunció la semana pasada que reformará el reglamento de pagos transfronterizos en euros para obligar a los bancos a cobrar lo mismo por una domiciliación internacional que por una local.

Ese texto legal ya equiparó en 2002 las comisiones que se aplican a las transferencias bancarias en euros entre países con las cobradas por la misma operación dentro de las fronteras nacionales. La misma norma también igualó las tarifas por retirar efectivo en un cajero de otro país con las que se aplican por utilizar en territorio nacional la red de un banco distinto al propio.

Ahora Bruselas se propone extender la obligación a las domiciliaciones bancarias, un sistema que copa el 25% de las operaciones de pago que se efectúan sin utilizar dinero en metálico. En esa categoría, constituye el segundo método de pago más utilizado en la Unión Europea, sólo por detrás de las transferencias.

A pesar de su popularidad y de que el euro va a cumplir pronto 10 años, sigue sin poder utilizarse para pagos transfronterizos, lo cual obliga a los clientes que deben realizar ingresos periódicos en varios puntos de la UE a abrir una cuenta bancaria por país.

Las barreras nacionales, sin embargo, caerán el 1 de noviembre del próximo año, gracias a la zona única de pagos para el euro (SEPA, según sus siglas en inglés) que está creando la banca europea. Desde ese día, si el calendario previsto se cumple, una empresa española con actividades comerciales en varios países de la UE podrá domiciliar en una sola cuenta todos sus pagos. Del mismo modo, un particular que disponga, por ejemplo, de segunda residencia en Portugal, podrá abonar sus recibos de la luz o del agua desde su cuenta española.

Para cuando llegue ese momento, la CE se propone prohibir las diferencias de tarifa en función del origen geográfico de la domiciliación. 'Sin este cambio de la regulación', señala el departamento de McCreevy, 'los consumidores europeos no tendrían la garantía de que las comisiones por una domiciliación transfronteriza va a ser igual que por una nacional'.

Bruselas cree que la reforma también beneficiará al sector financiero 'porque si se mantienen las diferencias en las tarifas, la migración al SEPA desde los sistemas nacionales de pago podría retrasarse'. A la banca le conviene que el nuevo sistema cuente con una masa crítica de clientes para poder rentabilizar su inversión.

Las disputas se zanjarán sin ir a los tribunales

Una avalancha de consultas llega a la Comisión Europea cada año desde que reguló en 2002 las comisiones de las transferencias bancarias transfronterizas. Aunque la norma provocó una drástica caída de las tarifas (desde 23,6 euros de media por una transferencia de 100 euros en 2001 a 2,46 euros por la misma cantidad en 2005), los consumidores siguen encontrándose en muchos países con la necesidad de acudir a los tribunales cuando piensan que una entidad no ha respetado sus derechos. La CE va ahora a enmendar el Reglamento para facilitar la resolución de conflictos por vía extrajudicial. En cada país deberá haber un órgano administrativo encargado de mediar y resolver los litigios sin ir a los tribunales.

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