Incertidumbre en los mercados

La esperada bajada de tipos invita a refugiarse en el bono

La rentabilidad en Estados Unidos cae a niveles de 2005

Los mercados ya tienen su dictamen: la Reserva Federal estadounidense recortara, por tercera vez consecutiva, los tipos de interés oficiales en diciembre. Así al menos lo reflejaron ayer de forma unánime con una reacción de libro: desplome de las Bolsas, escalada de la deuda americana y nuevo revés al dólar.

Estas expectativas se han visto fomentadas por el pesimismo mostrado por las autoridades monetarias en las actas de su última reunión, publicadas el pasado martes. La Fed reconoció en ellas que persistían fuertes 'incertidumbres' sobre la economía americana y, además, rebajó sus previsiones de crecimiento para 2008 hasta situarlas en un horquilla entre el 1,8% y el 2,5%, desde el 2,5% y el 2,75% anterior.

æpermil;sta es una de las razones por las que los futuros descuentan que hay un 92% de posibilidades de que la Reserva Federal relaje su política monetaria en otro cuarto de punto, hasta colocar el precio oficial del dinero en el 4,25%. Además, esperan otro descenso adicional de 25 puntos básicos para el próximo año.

El temor de los inversores a que lo que comenzó siendo una crisis de las hipotecas de alto riesgo en EE UU (conocidas como subprime) desemboque al final en una recesión ha llevado a extremar la precaución y a la búsqueda de activos más seguros, como es el caso de la deuda, que ayer vivió un auténtico rally.

La rentabilidad del bono americano a diez años, que se mueve en sentido inverso a los precios, llegó a situarse por debajo del 4%, su nivel más bajo desde julio de 2005, aunque poco después de la apertura cotizaba al 4,1%. El plazo a dos años está en el 3,018%, cerca de 20 puntos básicos por debajo del martes.

Este movimiento no fue secundado en Europa, donde el rendimiento del bono español a diez años pasó del 4,24% al 4,22% y el del bono alemán cerró en el 4%. Esto ha provocado que el diferencial entre la deuda estadounidense y la alemana se reduzca en apenas cinco días desde 12 puntos básicos hasta dos o tres puntos básicos.

Récord del euro

El dólar es otra de las víctimas de las fuertes dudas que se ciernen sobre la economía de EE UU. La divisa europea alcanzó ayer un nuevo récord, al tocar los 1,4855 dólares. En el año, el euro acumula ya una subida del 12,55%.

Ni siquiera los favorables datos económicos publicados ayer consiguieron proporcionar un respiro a la moneda estadounidense. El índice de confianza de la Universidad de Michigan se situó en noviembre en 76,1 puntos, frente a los 80,9 puntos del mes anterior, una caída algo inferior a la esperada por los economistas.

'La tendencia alcista del euro sigue vigente y los fundamentos lo apoyan', señalaba ayer Urquijo Bolsa. Aún así, esta firma de análisis considera que el riesgo de corrección de la divisa europea 'es alto'. José Luis Martínez, economista de Citi, considera que, una vez roto el nivel de los 1,475 dólares, la siguiente referencia se sitúa en el entorno de 1,49 /1,5 unidades.

Los expertos recuerdan que el billete verde se está viendo muy penalizado por la posibilidad de que algunos países asiáticos decidan traspasar parte de sus reservas de dólares a euros y el hecho de que se haya cuestionado que el precio del petróleo esté establecido en dólares.

El Tesoro español baja las letras a un año 0,2 puntos, hasta situarlas en el 3,94%

¦bull;Las letras a un año ya rentan menos del 4% en España. Ayer, el Tesoro estableció la rentabilidad de estos títulos en el 3,94%, 0,2 puntos por debajo del 4,14% de la subasta anterior.

¦bull;Estos activos habían recuperado buena parte de su atractivo tras el cambio de ciclo al alza de los tipos en diciembre de 2006. Su rendimiento llegó a marcar un mínimo en el 2% a mediados de 2005.

¦bull;La inflación española se encuentra en el 3,6%, por lo que los inversores que apuesten por las letras tienen garantizado el mantenimiento de su poder adquisitivo aunque la rentabilidad neta que obtendrán será muy reducida.

¦bull;Se trata de la segunda bajada del tipo de interés de las letras a un año desde que estalló la crisis crediticia del pasado verano. Aún así, el mercado no espera que el BCE relaje su política monetaria, al menos de momento.