EDITORIAL

Las razones de Rato

Son poderosas las razones de Rodrigo Rato para dejar la dirección del FMI. 'Circunstancias y responsabilidades familiares, en particular la educación de mis hijos', como ha dicho, son en nuestra opinión y sin falsas ingenuidades suficiente motivo para una decisión así. Sin embargo, el político y empresario asturiano ha demostrado con creces su extraordinaria valía, y prueba de ello es la emoción y nerviosismo con que se vivió ayer la noticia en las filas del PP. Por eso, si no la política, que todo es posible, la empresa privada sabrá aprovechar su amplia experiencia. Lo contrario sería un error. La salida de Rato -en octubre, tras la asamblea anual del FMI-, anunciada tres días antes de que Robert Zoellick sustituya a Paul Wolfowitz al frente del Banco Mundial, y en circunstancias bien diferentes a la marcha de este último, vuelve a poner en el primer plano el urgente replanteamiento de los dos organismos multilaterales nacidos en Betton Woods.