EDITORIAL

Pagar por usar, un buen principio

Entre las fórmulas que baraja el Ministerio de Fomento para obtener recursos extra con los que financiar las nuevas infraestructuras, y su mantenimiento, hay una que merece especial atención. Se trata de implantar el cobro por paso a los vehículos pesados en las autovías de titularidad estatal libres de peaje. Por ahora sólo se ha elaborado un estudio, a cargo del Colegio de Ingenieros de Caminos, sobre cómo podría aplicar este nuevo modelo en la red viaria. Pero es previsible que el sector de transporte de mercancías por carretera, altamente atomizado, ponga de inmediato el grito en el cielo.

Sin embargo, el proyecto debe ser analizado con atención. Por de pronto, cumple con el principio de pago por uso que, con toda lógica, recomienda la Comisión Europea hace años para las grandes infraestructuras de transporte. El alto coste de éstas hace coherente que sus mayores usuarios participen en su financiación.

A falta de un más deseable marco común de aplicación, Bruselas deja a criterio de cada Estado el nivel tarifario. Alemania y Austria han puesto en marcha esta iniciativa desde enero de 2005, con tarifas muy superiores a los 0,040 euros por kilómetro que baraja el estudio hecho en España. Tras una fuerte oposición del sector, especialmente en Alemania, el debate ha sido superado y otros países, como la República Checa, Hungría y Eslovaquia se disponen a implantarlo.

Parece de toda lógica que quienes más gastan las infraestructuras aporten más para su mantenimiento. De la habilidad de Fomento dependerá el nivel de equidad que se alcance si se lleva a cabo, pero carecería de sentido que, como recomienda el informe, se contrarreste este pago con recortes por otro lado. Sería lo comido por lo servido. Puede que los transportistas repercutan el nuevo coste en el precio de las mercancías, pero la competencia distinguirá a los más eficientes. La vías españolas evidencian serias carencias de calidad y mantenimiento, que no sólo impactan en su eficacia, sino también en la seguridad. Cualquier medida para mejorarlas debe ser, por lo menos, estudiada con interés.