Bolsa

Las matemáticas dictan su ley en las Bolsas

Tres jornadas consecutivas de alzas, incluido el repunte del 2% de ayer, no han bastado para quitarle el miedo del cuerpo a los operadores. La semana pasada, con una caída del 5,45%, fue la peor para el Ibex desde septiembre de 2002. Firmas de análisis y gestoras insisten en que el fondo de mercado sigue siendo alcista, llaman a la calma y aseguran que la reciente corrección no les ha llevado a modificar la distribución de activos de sus carteras. Pero entonces, ¿quién vendió en el mercado? ¿Quién dio el pistoletazo de salida para la riada de pérdidas de las Bolsas mundiales?

En el mercado estadounidense, la mitad de los movimientos bursátiles están generados por movimientos especulativos de trading y operativa automática ligada a la gestión dinámica o de valor absoluto, por la que las ventas se precipitan en el momento en que se asumen determinados niveles de riesgo. 'Los gestores más tradicionales son los menos activos', reconoce Encarnación Ramos, gestora de fondos alternativos de DWS Investments, que apunta que el creciente peso de este tipo de fondos en el mercado 'es un factor adicional' para las ventas.

Vender si la Bolsa cae

'Las carteras de bajo riesgo todavía tienen que reducir posiciones', advierten en Inversis

'Cuando la Bolsa cae, te ves forzado a vender para no poner en riesgo el capital, del mismo modo que compras cuando la Bolsa sube', añade Ramos. Es la mecánica que impone el modelo de gestión de los fondos alternativos, que se apoyan en cálculos de volatilidad y de medias históricas para medir sus niveles de riesgo. Más allá por tanto de que exista un convencimiento para vender, es el modelo de gestión el que toma la decisión. 'Es un riesgo nuevo. La Bolsa está dominada por una gestión donde abundan los stop loss', añaden desde DB Private Wealth Management.

Los descensos de la pasada semana han puesto de manifiesto el destacado peso que la operativa de trading de las entidades financieras tienen en la marcha de los mercados. 'No se ha visto muchas salidas de inversores institucionales y sí mucho de hedge funds y trading', señala Daniel Mateos, responsable del departamento de asesoramiento y planificación financiera de Barclays, que asegura no haber modificado su percepción de la Bolsa.

Las gestoras de fondos coinciden en que las pérdidas de la semana pasada han sido una saludable purga para unos mercados sobrevalorados.

Sin embargo, 'las carteras de bajo riesgo aún tienen que reducir posiciones. Hay mucha gente a la que no le ha dado tiempo a salirse y a quienes no les puede sorprender una segunda caída', advierte Alberto Alonso, gestor de renta variable de Inversis. En su opinión, y después de la corrección de la pasada semana, 'lo normal es que el mercado registre tres o cuatro sesiones más tranquilas'. Además, la Bolsa, del mismo modo que vuela gracias a la especulación, también corrige más allá de lo que sería razonable por valores fundamentales, recuerda Daniel Mateos.

David Pocino, de Urquijo Gestión, insiste también en que 'han saltado los stop-loss' y recuerda también que mucho dinero ha salido como consecuencia del famoso carry trade: inversores que se financian en yenes, a tipos muy bajos, para comprar activos de riesgo en otros mercados. La subida del yen les llevó a deshacer posiciones en renta variable para devolver sus deudas en la moneda nipona. Al comprar más yenes para el pago del crédito, se aprecia todavía más esta divisa y crece por tanto la presión para vender en Bolsa, con la esperanza de que no sea demasiado tarde para hacer plusvalías. Otro efecto bola de nieve que ignora las llamadas a la calma del análisis fundamental.

El efecto multiplicador del 'free float'

El porcentaje de capital en circulación o free float es un factor cada vez más determinante en los movimientos del Ibex 35. Las subidas de las recientes jornadas han encontrado un destacado apoyo en los avances de Endesa que, sin embargo, tiene un accionariado por día más concentrado en menos manos. Un reducido capital en circulación provoca por tanto respuestas bursátiles más intensas, en lo bueno y en lo malo. 'El escaso free float ha sido un agravante para las recientes caídas del Ibex 35', señalan en Urquijo Gestión.

Metrovacesa ha sido otro claro exponente de cómo el free float puede multiplicar el efecto de las ventas sobre un valor. La noticia de la división en dos de la compañía y de una oferta de compra de las acciones a un precio sensiblemente inferior al de mercado tuvo un impacto limitado en el valor, que no se desplomó a mayor velocidad por un capital flotante que no llega al 15%. Sin embargo, las jornadas de ventas masivas de la semana pasada convirtieron a Metrovacesa en uno de los valores más castigados, con una pérdida del 15,7% semanal.