EDITORIAL

Sacyr apuesta en el tablero energético

Sacyr ya ha dado el salto industrial que ayer barajaba este periódico. La rumorología del mercado financiero se concretó a media tarde con una explicación de la constructora en la que admitía tener en sus manos el 9,24% del capital de la hispanoargentina Repsol YPF. La compañía que preside Luis del Rivero se convierte así en el segundo accionista de la petrolera, por detrás de La Caixa, con la que ha negociado la entrada amistosa, para constituir un núcleo duro español que blinde Repsol de operaciones hostiles exteriores. Ahora era ciertamente vulnerable por precio, por la distribución de su capital y por la renuncia voluntaria del Gobierno a la acción de oro.

La de Sacyr es la tercera gran operación reciente ejecutada por constructoras nacionales en empresas energéticas locales, con el ánimo de reforzar la posición del capital español en un sector estratégico que corría serio peligro de pasar a control de multinacionales extranjeras. Acciona en Endesa, ACS en Iberdrola (y primero en Fenosa), y ahora Sacyr en Repsol. Llama la atención, sin embargo, que el apetito comprador se haya desatado precisamente cuando las valoraciones de las compañías se han multiplicado casi por dos en el último año, con la única excepción precisamente de la petrolera.

Pero Repsol podría no ser la última estación de la apuesta de Sacyr y de sus compañeros de viaje. Los mensajes explícitos de la semana pasada del presidente de la petrolera, Antonio Brufau, cerebro gris industrial de La Caixa, para que el Gobierno modificase las normas que fuese preciso para posibilitar la formación de una gran empresa energética nacional toman ahora más sentido. Una empresa, por aventurar algunos de los esquemas que empezaron a corren en la tarde de ayer, musculada en torno a Iberdrola, y en la que podrían estar Fenosa, Gas Natural, y, por qué no, Repsol, sería un coloso corporativo. Del Rivero, que ayer mismo elevó su oferta por Europistas un 50% para sacar de la puja a Isolux Corsán, ha logrado que Sacyr se convierta en actor decisivo en el tablero energético español.