El premio Nobel Edmund Phelps: micro en la macro
El Premio Nobel de Economía 2006 ha recaído en el estadounidense Edmund S. Phelps por sus investigaciones en el campo de la macroeconomía, especialmente sus trabajos sobre la relación entre empleo e inflación. El autor repasa las contribuciones del economista
El Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel del año 2006 es para... ¡Edmund S. Phelps!, por sus contribuciones en el campo de la macroeconomía.
La utilización de los recursos, la estabilidad de precios y el rápido crecimiento son tres temas fundamentales en cualquier programa de investigación macroeconómico. Edmund S. Phelps consiguió importantes avances en cada uno de ellos. Por ejemplo, formuló un modelo conocido como la curva de Phillips aumentada, en el que analizaba la relación entre el paro y la inflación. O estableció la regla de oro de formación de capital con el objetivo de determinar qué cantidad de renta nacional debe ser consumida ahora y qué cantidad invertida para aumentar el stock de capital y, de esta forma, incrementar la producción y consumo futuros. Veamos algún detalle de estas investigaciones.
Edmund Phelps nació en Evanston (Illinois) en 1933. Quizá las trágicas escenas de la Gran Depresión (1929-1939) marcaron su vida para siempre. En esos tiempos, el paro era sinónimo de deflación. Treinta años después, en los años sesenta, seguía predominando esa idea. Esta vez bajo el nombre de curva de Phillips, que establecía una relación negativa entre la inflación y el paro. La implicación resultante de esta visión era que se podía elegir entre una baja inflación o un bajo porcentaje de paro, pero que no podían obtenerse los dos objetivos simultáneamente. Además, dicha relación no tenía ningún vínculo con las teorías microeconómicas de comportamiento de los agentes (fueran consumidores o empresas).
Uno de los argumentos en que se basan los bancos centrales para tomar decisiones sobre tipos de interés proviene de las tesis de este economista
Phelps analizó el fenómeno y determinó que la inflación no dependía sólo del paro (negativamente) sino también de las expectativas, tanto de trabajadores como de las empresas, sobre los aumentos de salarios y precios. Este modelo fue posteriormente conocido como la curva de Phillips aumentada. A partir de entonces, uno de los elementos en que basan los bancos centrales sus decisiones sobre la determinación del tipo de interés (como la del pasado jueves del BCE) son las expectativas de inflación de los agentes de la economía.
¿Cómo distribuir el bienestar y el consumo a través de las generaciones? Phelps respondió que utilizando la regla de oro de formación de capital. Es decir, el objetivo es obtener el máximo consumo per cápita que sea sostenible en el largo plazo. Por tanto, el nivel de consumo debería ser el mismo para todas las generaciones. Evidentemente, ello implica una importante reflexión acerca de la economía normativa ('lo que debería ser') en tanto que preconiza un determinado ideal ético: 'Haz a los otros aquello que te gustaría que te hicieran a ti'. ¿Qué sucede si una generación tiene una valoración del consumo distinta de otra? Phelps investigó también esa posibilidad a través de las preferencias inconsistentes en el tiempo. æpermil;stas pueden ser expresadas como 'mis padres piensan que debería ahorrar más por mis hijos de lo que pienso yo'.
Finalmente, también realizó estudios sobre el papel de la educación (capital humano) en el proceso de crecimiento. Concretamente enfatizó cómo una fuerza de trabajo mejor formada facilita la expansión de una nueva tecnología. ¿Cabe decir algo del impacto de las nuevas tecnologías en nuestras sociedades y cuál podría ser una mejor forma de aprovechamiento?
Edmund S. Phelps ha recibido, merecidamente, el (mal denominado) Premio Nobel de Economía por la incorporación de técnicas microeconómicas al análisis macroeconómico así como por las importantes implicaciones dentro del ámbito de la economía normativa. La economía ha sido definida, en numerosas ocasiones, como una teoría de decisiones en el sentido que estudia la asignación de recursos escasos y por ende, elige alternativas. Luego, ¿cuál es el coste de oportunidad? Desgraciadamente la certeza de que John K. Galbraith no obtendrá nunca dicho premio.
Josep Sayeras. Profesor del Departamento de Economía de Esade