Nuevas Tecnologías

Actores virtuales preparan su estreno en el móvil multimedia

Alcatel y Activa lanzan una tecnología de producción de personajes simulados en tiempo real para ofrecer informaciones y sustituir menús e instrucciones

La realidad virtual es una promesa para el futuro inmediato que, desde el mundo la informática, se nos viene proponiendo desde hace ya largos años. Sustituir a personas de carne y hueso por sus dobles virtuales, es una perspectiva con enorme tirón, que la tecnología pone al alcance de la mano. Sin embargo, hasta hoy, sólo llegan retazos esporádicos.

En el año 2000, un grupo de empresas británicas crearon una presentadora de televisión virtual, a la que bautizaron con el nombre de Ana Nova e intentaron lanzarla al estrellato a través de las emisiones en internet de la BBC. Pasado el impacto de la novedad, las dificultades de una tecnología incipiente de simulación de la figura humana y de la voz mecánica, así como el coste económico para reproducir con credibilidad los gestos de los presentadores convencionales, llevaron a Ana Nova a los pasillos de la prestigiosa cadena. Allí ha permanecido hasta que hace pocos meses ha sido recuperada por la marca celular Orange, de France Télécom.

La llegada de la tercera generación de móviles, con su enorme capacidad multimedia ha vuelto a poner en el mercado el deseo y la necesidad de utilizar personajes virtuales (a los que se conoce con el extraño nombre de avatares).

Como ha ocurrido con casi todo en la nueva telefonía que pone en juego las imágenes y los datos, además de la voz, la industria japonesa y la operadora NTT Docomo fueron los pioneros en atraer hacia el móvil todas la posibilidades de la realidad virtual. Primero idearon los llamados emoticones unos dibujos animados rudimentarios que reproducían el gesto humano en la pantalla del móvil y que eran capaces de adivinar y mimetizarse con el estado de ánimo de su propietario.

La última novedad en el uso de avatares en Japón consiste en proponer a los clientes que establezcan conexiones mediante videoconferencia con un personaje virtual (al que en un futuro podrá darse la apariencia de actores, deportistas, o cantantes de moda) de manera que el avatar imite los gestos y las palabras que quiera realizar el emisor en ese momento.

La fiebre de los avatares ya ha llegado ha España, de la mano de los desarrollos implementados por el Centro tecnológico de Alcatel en Barcelona y de Activa Multimedia, una sociedad vinculada a la Corporación Catalana de Radiotelevisión.

El desarrollo tecnológico en la creación de imágenes simuladas en tiempo real y, sobre todo, los avances en la generación de voz mecánica, han logrado consagrar una nueva generación de personajes simulados que están consiguiendo sus primeros y modestos éxitos en escenario multimedia de la telefonía celular de tercera generación.

Las pretensiones de los creadores españoles de avatares son más modestas que las que en su día tuvieron los diseñadores de Ana Nova. La presentadora de la BBC ahora se ha convertido en un hombre del tiempo llamado Sam, que hace pronósticos meteorológicos distintos cada tres horas con toda una parafernalia de gestos, en un servicio experimental a través del portal celular de Telefónica Móviles y en la emisiones interactivas de la televisión catalana TV3.

Un segundo avatar de producción nacional ha sido bautizado con el nombre de Sara. Se trata del personaje virtual que aparece en la pantalla del móvil cuando se accede al vídeo portal de la operadora celular española Amena. Sara indica con voz clara y con gestos amables que opción debe marcar el usuario para llegar a distintos servicios.

Dos servicios de Amena y Telefónica Móviles utilizan a Sam y Sara, dos personajes virtuales, para atender a sus clientes

Avatar, la reencarnación en sánscrito

La Real Academia de la Lengua afirma que avatar, significa 'fase, cambio, vicisitud', pero también indica que tiene una acepción en sánscrito que ha de traducirse como 'avatâra, descenso o encarnación de un dios, en especial Visnú'.

Los avatares, como sinónimo de personajes virtuales, son 'el primer contacto del usuario con el servicio interactivo que está recibiendo a través de una pantalla de móvil, o de otro interface electrónico' según explica José Luis Jorge, director del centro de excelencia para desarrollo de aplicaciones de Alcatel en Barcelona. 'De forma virtual, pero con una apariencia casi real, comunican acústica y gestualmente lo que normalmente diría una persona, a la que los avatares están sustituyendo', señala.

Hacia el proveedor de servicios, la tecnología de personajes virtuales 'supone una economía considerable en la producción de la información, puesto que la fuente-origen de su apariencia, su comportamiento y sus informaciones, es una base de datos en la que esos elementos se han especificado o se van especificando en tiempo real', asegura Joan Roses, director de Activa Multimedia. El mecanismo que produce el avatar 'accede a esa información y automáticamente y sin ninguna otra intervención, genera la correspondiente imagen, gesticulación e información acústica necesarias para esa petición concreta', sentencia el directivo.