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Los Gates, premio Príncipe de Asturias de Cooperación

El fundador de Microsoft asegura que 'no hay nada bueno' en ser el hombre más rico del mundo

Para sorpresa de muchos, el hombre que ostenta el puesto sin duda más deseado, el de hombre más rico del mundo, asegura que 'no hay nada bueno en ello'. Lo que más le molesta a Bill Gates, según una entrevista concedida el miércoles a la cadena estadounidense CNBC, es que su sitio a la cabeza de la lista de milmillonarios de Forbes 'le da más visibilidad'. Irónicamente, Gates es hoy noticia no por su fortuna en sí, valorada en 46.000 millones por Forbes, sino por todo lo bueno que ésta le permite hacer. La Fundación Bill y Melinda Gates, creada por el presidente de Microsoft y su esposa en el año 2000, fue galardonada ayer en Oviedo con el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional 2006.

'Hay muchas personas ricas en el mundo que se compran cuadros o aviones particulares y no se dedican a dar dinero al Tercer Mundo', explicó Isabel Gómez-Acebo, miembro del jurado y presidenta de la Fundación Sagrada Familia. En los últimos cinco años, la Fundación ha donado más de 10.000 millones de dólares (8.500 millones de euros) a proyectos de desarrollo y de lucha contra enfermedades.

El jurado, presidido por el ex presidente Leopoldo Calvo Sotelo, 'ha valorado los méritos de la Fundación por el ejemplo que representan de generosidad y filantropía ante los males que siguen asolando al mundo', indica el acta del jurado. 'Este desprendimiento (...) constituye (...) una referencia ética que debe llamar a la conciencia de cuantos tienes responsabilidades y medios para contribuir a paliar las desigualdades', concluye.

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Los medios del matrimonio Gates se los ha dado principalmente el imperio de la informática que ha levantado Gates. Pero algunos miembros del jurado querían dejar claro que 'el premio no se le da a Microsoft', según apunta Gómez-Acebo. 'æpermil;ste fue uno de los asuntos que retrasó la votación, porque había quienes creían que el mensaje que se transmite podría ser negativo', añade.

Puede que Bill Gates lleve una década siendo el hombre más rico del mundo, y que la Comisión Europea acuse a su empresa de abuso de posición dominante, pero 'no es un capitalista normal', asegura el científico y miembro del jurado Manuel Díaz Ron. 'Tiene una visión del dinero que no es a la que nosotros estamos acostumbrados. Para él es un método de hacer cosas', explica.

Una de las cosas en las que más empeño ha puesto la Fundación ha sido la lucha contra las enfermedades. Junto a su esposa y al cantante irlandés Bono, fue nombrado personaje del año 2005 por la revista Time 'por su manera inteligente de hacer el bien'. El semanario calculó entonces que el matrimonio había salvado 700.000 vidas con sus vacunas.

Desde su creación en el año 2000, la Fundación ha aportado 50 millones de dólares al Foro Mundial de la Lucha contra el sida y 750 millones a la Alianza Global para las Vacunas y la Inmunización. A principios de año, Gates anunció en el Foro de Davos que aportaría 500 millones de dólares al Plan Global para frenar la Tuberculosis. La pareja también colabora con la Agencia Española de la Cooperación Internacional en la experimentación de una vacuna contra la malaria.

'Somos conscientes de que hemos sido extremadamente afortunados en los negocios y queremos devolver algo de modo que ayude al mayor número posible de personas', explica la pareja en un comunicado publicado tras su nombramiento por la revista Time. Pero la filantropía no es un derecho reservado a los multimillonarios: 'Todos tenemos algo que ofrecer -tiempo, dinero, energía- para ayudar a los demás', añade el documento. Quizá algunos más que otros.