Telefónica estudia cobrar más por llamar a clientes de rivales
La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) adoptó ayer una medida inédita hasta ahora en el sector. La primera parte de la decisión es que los precios que cobra Telefónica por dejar que sus rivales usen su red seguirán regulados y será la comisión la que los imponga, en función de los costes del ex monopolio. Nada nuevo bajo el sol. La CMT lleva años fijando el precio de las llamadas tarifas de interconexión.
La novedad está en la segunda parte de la resolución. Los competidores de Telefónica usan mayoritariamente la red del ex monopolio, pero también hay algunos momentos -pocos, es verdad- en que es la operadora dominante la que tiene que utilizar la infraestructura de sus competidores. Eso sucede cuando un usuario de Telefónica llama a un cliente de una empresa rival.
En estos casos y otros similares, la CMT ha decidido que los rivales pueden cobrar a Telefónica hasta un 30% más de lo que ellos le pagan a ella.
La polémica no ha tardado en explotar. Telefónica ha rechazado la decisión y advierte que podría trasladar a las tarifas finales que paga el consumidor los mayores costes que le va a suponer realizar ese tipo de llamadas. Es decir, ahora que Telefónica tiene libertad para fijar los precios de sus conexiones, podría elevar aquellas que tengan como destino al cliente de un rival.
A juicio de Telefónica, 'la existencia de asimetría en el precio a pagar por la terminación en la red de un operador concreto va a producir una grave discriminación para los clientes del resto de los operadores'.
La CMT considera que esta asimetría es necesaria en estos momentos, por la diferencia de cuotas de mercado que hay entre Telefónica y el resto, pero adelanta que la medida será transitoria.
Está por ver si el ex monopolio cumple su advertencia o si sus rivales deciden aplicar precios de interconexión idénticos a los de Telefónica para que sus usuarios no se vean perjudicados.