Tabaco

Altadis suprimirá 500 empleos en respuesta a la ley del tabaco

Altadis va a presentar esta tarde a los sindicatos un plan de reestructuración que prevé cerca de 500 despidos, distribuidos entre las plantillas de Francia y España. La compañía también anunciará el cierre de la planta de I+D de Tres Cantos (Madrid), en la que trabajan más de 60 personas, y de un centro de distribución en París.

En plena guerra de precios y tras los rumores de apuntaban a una inminente opa de la británica Imperial Tobacco, Altadis va a presentar a los sindicatos un nuevo plan de reestructuración, que ha denominado ARCH y que prevé cerca de 500 despidos, que afectarán de manera similar a las plantillas de Francia y España. Según han informado fuentes sindicales, parte de las bajas se obtendrán con el cierre de dos plantas: la de Investigación y Desarrollo (I+D) de Tres Cantos (Madrid), en la que trabajan más de 60 personas, y el de uno de los centros de distribución que la tabacalera tiene en París. Altadis cuenta con una plantilla de más de 27.000 trabajadores.

El plan de reestructuración, que ha contado con el asesoramiento de la consultora Accenture, también tiene como objetivo recortar puestos en los servicios centrales de la sociedad y en las áreas de marketing y ventas, a las que ha afectado la entrada en vigor de la Ley del tabaco que elimina toda la publicidad (excepto aquella situada en los punto de venta), y el patrocinio, menos en eventos deportivos de motor que se permitirá temporalmente hasta 2008.

Además, con este recorte de empleos se pretende racionalizar la estructura de la compañía ante la duplicidad de puestos de trabajo en Francia y España, aunque se descarta el cierre de una de las sedes de la tabacalera, situadas en Madrid y París. Desde la llegada de Antonio Vázquez a la presidencia ejecutiva, la gestión de la compañía se ha ido desplazando hacia España.

El nuevo plan de ajuste se suma al anunciado en 2003 y que estará en marcha hasta finales de 2007. En él se incluía el traslado de la producción de cigarrillos de Cádiz a Cantabria (que concluyó en diciembre de 2005), el de Tarragona a Logroño durante el primer trimestre de 2007 y el traslado de Sevilla a Alicante antes de que finalice ese año. Según los últimos resultados que ha publicado el grupo, correspondientes a los nueve primeros meses de 2005, la reestructuración de 2003 ha supuesto para la tabaquera un coste de 265 millones de euros y la salida de la compañía de 1.500 personas, aproximadamente.

Hace menos de dos semanas, el 1 de febrero, la tabacalera reconoció que la guerra de precios está teniendo un impacto negativo en las cuentas del grupo: 250 millones que se restarán del resultados bruto de explotación (Ebitda) de 2006. Para hacer frente a esta caída de beneficios, Altadis anunció un plan de ahorro de costes de 200 millones en tres años, 80 de ellos en 2006 a través de recortes en publicidad y promoción. Otros 62 millones proceden del plan de reestructuración de 2003 y los 60 restantes de ahorros adicionales en gastos generales, publicidad y promoción.

Este anunció, junto con la guerra de precios, provocó una caída de la cotización de los títulos de la tabacalera y el regreso de los rumores de opa. Ayer Goldman Sachs aseguraba que el único 'catalizador' para las acciones de Altadis es una potencial oferta o que se especule sobre ella.

Los sindicatos CC OO y CGT han convocado el próximo jueves una concentración ante las oficinas centrales de Madrid que coincide con la reunión del comité de empresa europeo. Según los sindicatos la protesta se debe a la 'crítica situación en la que se encuentra la empresa y sus trabajadores tras la políticas anticonsumo generadas por la ley antitabaco, así como por la guerra de precios'. Los sindicatos también reclaman que se restablezca la retribución en especie o complemento de pensión que recibían mensualmente en forma de tabaco.

A la espera de una nueva subida de precios

Tras la decisión del Gobierno de subir los impuestos especiales sobre el tabaco y establecer una imposición mínima de 1,10 euros por cajetilla se espera que las compañías muevan ficha y anuncien una subida de precios, un paso más en la guerra que mantienen las tabacaleras.

Con la subida de impuestos decidida en el último Consejo de Ministros, la tercera desde septiembre, no sólo se establece una tasa mínima, sino que se eleva el impuesto ad valorem del 55,95% al 57% y el específico desde 6,20 hasta 8,20 euros por cada 1.000 cigarrillos. Estos impuestos, a los que hay que sumar el IVA, entraron en vigor el sábado con su publicación en el Boletín Oficial del Estados (BOE).

Además, si a las tasas se suma la comisión de los estanqueros y la del distribuidor Logista, empresa controlada por Altadis, dejan de ser rentables para las compañías todas las cajetillas que se comercializan por menos de 1,65 euros.

Sin embargo, en el mercado hay enseñas dentro del segmento de bajo coste que se venden a menos de ese precio, es decir, hay tabacaleras que están vendiendo a pérdida desde el sábado. Por ejemplo, Pall Mall de British American Tobacco (BAT), cuesta 1,30 euros, Elixyr y Excite (1,50 euros) y John Player Special (JPS) de Imperial Tobacco (1,25 euros).

Nueva caída en Bolsa

Las acciones de Altadis regresaron ayer a los números rojos, después de tres jornadas consecutivas de ascensos, con una caída del 2,4%, hasta 36,60 euros. Fue la quinta compañía más negociada, con 3,78 millones de títulos por valor de 138,8 millones de euros.